Las tensiones globales elevaron costos e impulsaron cereales, mientras que granos como el café y el cacao cayeron por menor demanda y normalización del mercado.
La tensión en Medio Oriente impulsa el petróleo, sostiene al oro como refugio y eleva la volatilidad en commodities agrícolas, en un entorno marcado por riesgos geopolíticos y presiones sobre la oferta global.
Los agricultores estadounidenses siguen bajo presión, ya que se esperan grandes cosechas de sus rivales agrícolas en Sudamérica, donde la previsión meteorológica sigue siendo favorable.
China está comprando su primer cargamento de trigo argentino en décadas, en un momento en que los agricultores de la Pampa cosechan una cosecha récord.
Los ingresos por exportaciones, que podrían alcanzar los 16 millones de toneladas métricas, se estiman en 3.500 millones de dólares, la segunda cifra más alta jamás registrada.