Del salto del petróleo a la caída de la plata: así han reaccionado los mercados a la guerra con Irán

En los primeros 10 días hábiles de mercado, el cierre del Estrecho de Ormuz generó una disparada en el precio de los combustibles fósiles.

Por

El petróleo registró la mayor suba entre los principales activos financieros en las dos semanas posteriores a los ataques contra Irán, en un contexto en el que la mayoría de los mercados globales mostraron retrocesos y un aumento de los rendimientos de la deuda soberana.

El crudo Brent avanzó un 42% desde el inicio de los bombardeos, mientras que el WTI subió un 47%. Más allá del repunte del petróleo y del índice de materias primas, el resto de los activos analizados mostró caídas durante ese período.

A contramano, los metales preciosos sufrieron y la plata fue el activo más castigado.

Acciones

Las acciones también retrocedieron, aunque con un desempeño relativamente mejor en Estados Unidos que en Europa. En términos de retorno total, el S&P 500 cayó un 4% desde los ataques, mientras que el índice paneuropeo STOXX 600 perdió un 6%. Medido en dólares, la caída del indicador europeo se amplía a un 9%.

Según destaca un informe de Deutsche Bank (DB), el mejor comportamiento relativo de los activos estadounidenses se explica en parte por la condición de Estados Unidos como exportador neto de energía, lo que limita el impacto directo de un shock petrolero sobre su economía en comparación con Europa.

Bonos

Los rendimientos de la deuda soberana también registraron fuertes aumentos en ese lapso. En Estados Unidos, las tasas de los bonos del Tesoro a dos y diez años subieron 34 puntos básicos cada una. En Alemania, el rendimiento del bono a dos años avanzó 44 puntos básicos y el de diez años aumentó 34 puntos básicos, hasta cerrar el viernes en el 2,98%, su nivel más alto desde 2011.

En términos de precios, los bonos reflejaron esas subas de tasas con caídas. Los Treasuries estadounidenses retrocedieron un 2%, mientras que la deuda soberana europea cayó un 6% medida en dólares.

VER MÁS: Las apuestas de cinco minutos de Polymarket captan la “adictiva” moda de las criptomonedas

Dentro del mercado accionario, la mayoría de los sectores del S&P 500 registró pérdidas. La principal excepción fue el sector energético, que subió un 3,2% en retorno total, impulsado por el aumento del precio del petróleo.

Sector tecnológico y sector bancario

En lo que refiere a renta variable, el sector tecnológico mostró el segundo mejor desempeño relativo. Las acciones de tecnología bajaron apenas un 1,2% desde el inicio de los ataques. Dentro de ese grupo, las compañías de software subieron un 2,3%, lo que representa un cambio significativo respecto del comportamiento previo, ya que hasta antes de los bombardeos habían sido la industria con peor desempeño en 2026, con una caída acumulada de 20,8% en el año.

El sector bancario, en cambio, se ubicó entre los más afectados. Los bancos incluidos en el S&P 500 cayeron un 6,5%. En Europa, el índice Euro STOXX Banks perdió un 9,9% medido en euros y un 12,9% en dólares.

“La debilidad del sector financiero no se explica únicamente por las tensiones geopolíticas”, sostiene Deutsche Bank. Y añade: “En las últimas semanas también volvieron a intensificarse las preocupaciones en torno al mercado de crédito privado”.

Caída de los metales preciosos

Otro movimiento destacado fue el retroceso de los metales preciosos, que habitualmente tienden a apreciarse en contextos de aversión al riesgo. El oro cayó un 5% y la plata retrocedió un 14%.

El desempeño negativo de estos activos estuvo vinculado a un cambio en las expectativas de política monetaria. Tras los ataques, los inversores redujeron las probabilidades de recortes de tasas de interés por parte de los bancos centrales este año e incluso comenzaron a considerar posibles subas en algunas economías. Dado que los metales preciosos suelen mostrar una relación inversa con las tasas de interés, ese ajuste en las expectativas presionó sus precios.

Shock estanflacionario

Según el mencionado reporte de Deutsche Bank, en conjunto, los movimientos de mercado reflejan un shock de características estanflacionarias, marcado por el alza de los precios de la energía, el aumento de los rendimientos de la deuda y el retroceso de la mayoría de los activos financieros.

La atención de los inversores se concentrará ahora en la política monetaria. Durante esta semana se reunirán la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, en la primera ocasión desde diciembre de 2021 en que los cuatro bancos centrales celebran reuniones de política en la misma semana.

VER MÁS: Una guía para inversionistas en un mercado sacudido por la guerra con Irán

En un contexto de tensiones geopolíticas y alta volatilidad en los mercados, las decisiones y señales de estas autoridades monetarias podrían influir en la evolución de los activos financieros en los próximos días.