Bloomberg — El colón costarricense alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas gracias a una ola de exportaciones e inversión extranjera, lo que llevó al banco central a intensificar sus intervenciones en el mercado cambiario.
El colon se ha apreciado un 7% este año, alcanzando los 465 por dólar el jueves, su nivel más alto desde 2005. Esto ha llevado al banco central a comprar US$497 millones en las últimas cinco semanas para frenar una mayor apreciación, siendo la primera vez desde 2015 que el banco interviene para estabilizar la moneda.
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“Se está produciendo un gran auge en la atracción de inversión extranjera directa, exportaciones de bienes y servicios, incluido el turismo, y un mayor uso de la deuda externa, lo que está generando un superávit en divisas”, dijo Adriana Rodríguez, directora de la correduría Acobo Puesto de Bolsa, con sede en San José, y agregó que factores estacionales como la cosecha de café han contribuido a las ganancias.
Esta apreciación está creando un dilema para los responsables políticos: si bien una moneda más fuerte refleja entradas de capital sólidas y ayuda a controlar la inflación, corre el riesgo de erosionar la competitividad en sectores clave como el café y el turismo, lo que aumenta la presión sobre los funcionarios para que reduzcan aún más las tasas de interés, que se sitúan en el 3,25% desde diciembre de 2025.
Según el Ministerio de Comercio Exterior del país, las exportaciones de bienes alcanzaron la cifra récord de US$23.000 millones en 2025 y han seguido aumentando este año. La inversión extranjera directa también ha alcanzado niveles récord, impulsada por las zonas de libre comercio del país, con nuevos compromisos de multinacionales como Intel, Accenture y Coca-Cola.
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El presidente Rodrigo Chaves destacó la fortaleza de la moneda en declaraciones a los medios esta semana, afirmando que ha impulsado el consumo de los hogares y ha permitido a los costarricenses viajar más.
En un informe de política monetaria de enero, el banco central indicó que prevé que las entradas de inversión continúen este año, lo que contribuirá a financiar el déficit por cuenta corriente.
“La mayor parte de la apreciación es orgánica, ya que seguimos observando un fuerte crecimiento de las exportaciones y un déficit por cuenta corriente cada vez menor”, afirmó Thomas Jackson, analista de Oppenheimer & Co. “Costa Rica tiene una economía de dos niveles: un sector productivo de libre comercio orientado a la exportación y un sector interno, siendo el primero el principal motor del crecimiento”.
Sin embargo, la fortaleza de la moneda genera preocupación en sectores clave. Los caficultores afirman que el aumento de la cotización del colon está mermando sus ganancias, mientras que la cámara nacional de turismo ha instado a los responsables políticos a recortar las tasas de interés y flexibilizar los requisitos de reserva. El Fondo Monetario Internacional indicó que considera que existe margen para que el banco central reduzca aún más las tasas de interés tras diez meses consecutivos de deflación.
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El banco ha estado aplicando medidas de flexibilización monetaria desde 2023 y recortó la tasa de interés oficial tres veces el año pasado. Su decisión de marzo se anunciará antes de las 8 p. m., hora de Nueva York.
“Existe la preocupación de que la apreciación pueda empezar a afectar la competitividad, tanto de las exportaciones como del sector turístico”, dijo Jackson. “También existe el riesgo de que la apreciación repercuta negativamente en la recaudación de impuestos”.
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