Los mercados emergentes iniciaron 2026 con flujos récord: las tres razones que lo explican

Las entradas de capital triplicaron el registro de diciembre y marcaron el enero más fuerte del que se tenga registro, según registra el IIF.

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Bloomberg Línea — Los flujos de cartera hacia mercados emergentes iniciaron 2026 con un registro sin precedentes. En enero, las entradas alcanzaron US$98.800 millones, lo que triplicó el dato de diciembre y superó con amplitud el nivel observado un año antes.

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La cifra contrasta con los US$16.200 millones registrados en enero del año pasado, lo que amplía la dimensión del rebote y refuerza el carácter excepcional del arranque del año frente a los patrones recientes de flujo.

El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) indicó que fue “el enero más fuerte” que se haya registrado y además marcó una aceleración frente al dato de diciembre. El volumen destacó por su magnitud y por su distribución entre activos y regiones. Las entradas abarcaron deuda y renta variable, así como China y el resto de las economías emergentes, en un entorno de tensiones geopolíticas y ajustes en las expectativas sobre tasas en Estados Unidos.

Jonathan Fortun, economista senior del IIF, señaló que “la escala y amplitud del repunte marcan a enero como un mes atípico en relación con las normas estacionales y los patrones recientes de flujos”, lo que situó al mes fuera de las dinámicas habituales.

Deuda y acciones concentran el flujo

La deuda concentró US$71.400 millones en enero. El informe precisó que “la deuda se mantuvo como el ancla principal de la asignación de portafolio” para los emergentes y destacó a China, que registró entradas por US$10.400 millones, mientras que los mercados emergentes, excluido China, captaron US$61.000 millones.

En términos regionales, Asia emergente lideró con US$29.300 millones, seguida por América Latina con US$18.000 millones, Europa emergente con US$13.400 millones y Medio Oriente y Norte de África con US$10.700 millones. Fortun sostuvo que “esta dispersión regional refuerza la visión de que las entradas de deuda en enero no estuvieron concentradas de manera estrecha en una sola estrategia de carry o narrativa de política, sino que reflejaron una amplia reanudación del compromiso con la renta fija de mercados emergentes”.

La renta variable también registró un giro. Las entradas sumaron US$27.400 millones en enero, frente a US$2.300 millones en diciembre y a salidas por US$11.600 millones en enero del año previo. China concentró US$19.700 millones y el resto de mercados emergentes US$7.700 millones.

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Fortun precisó que “la recuperación de la renta variable sigue siendo más táctica que estructural, pero el hecho de que las entradas en acciones coincidieran con fuertes asignaciones a deuda subraya la naturaleza coordinada del movimiento de enero”.

Emisión, dólar y diferenciación por países

El fortalecimiento de los flujos respondió a varios factores. Fortun indicó que “primero, la actividad del mercado primario desempeñó un papel central”. La emisión soberana se concentró en las primeras semanas del año y encontró demanda suficiente para absorber la oferta en moneda dura.

El entorno cambiario también contribuyó y Fortun señaló que “la dinámica del dólar proporcionó un impulso adicional”. Un billete verde más débil mejoró los retornos ajustados por carry y respaldó tanto la deuda en moneda local como la denominada en divisa extranjera.

El contexto geopolítico no impidió el aumento de las entradas agregadas. El documento subrayó que “las tensiones geopolíticas elevadas, la renovada incertidumbre comercial y focos de riesgo político no impidieron una amplia reanudación del compromiso con los activos de mercados emergentes”. No obstante, hacia el final del mes se registraron salidas en Indonesia asociadas a factores internos.

El IIF advirtió que “el carry ha desempeñado un papel central en sostener las entradas en deuda, particularmente donde las condiciones de financiamiento y la volatilidad cambiaria se mantienen favorables”.

No obstante, el informe plantea que una eventual moderación del impulso asociado al carry no implicaría una interrupción abrupta de los flujos. En ese escenario, la emisión soberana y el acceso a mercado podrían asumir un papel más relevante como canales de absorción de la demanda, en un contexto de compresión de spreads y mejora en las condiciones de financiamiento externo.

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La evolución dependerá también de Estados Unidos, donde la Reserva Federal mantiene cautela ante una economía que conserva resiliencia y un calendario de recortes de tasas sujeto a expectativas.

Incluso sin una flexibilización acelerada por parte de la Fed, el arranque del año muestra a los activos emergentes desde una posición de fortaleza relativa. La dinámica de enero sugiere que las condiciones de liquidez global y la evolución del dólar podrían sostener el apetito por riesgo, aunque con mayor diferenciación entre países.