EE.UU. y China destacan sus conversaciones sobre IA y comercio previas a la cumbre Trump-Xi

EE.UU. y China acordaron crear un diálogo bilateral sobre inteligencia artificial y avanzar en comercio e inversión, antes de la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping esta semana.

Por

Bloomberg — El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, elogió las conversaciones “muy satisfactorias” mantenidas con sus homólogos chinos sobre inteligencia artificial, comercio e inversión, mientras que China calificó las conversaciones de positivas de cara a la cumbre de esta semana entre los líderes Donald Trump y Xi Jinping.

Bessent, en declaraciones a los periodistas tras varias horas de conversaciones en Nueva York con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, y otros funcionarios, afirmó que ambas partes acordaron establecer un diálogo sobre IA con el objetivo de alcanzar un entendimiento común sobre los objetivos y las amenazas.

Ver más: Auge de la IA en EE.UU. requiere US$110.000 millones en nuevas centrales eléctricas: Moody’s

La agencia oficial de noticias Xinhua calificó las conversaciones de “francas, exhaustivas y constructivas”. Según un informe, ambas partes intercambiaron opiniones sobre la aplicación del consenso alcanzado durante consultas anteriores y sobre la promoción del comercio y la inversión. Xinhua confirmó que los funcionarios mantuvieron un diálogo sobre IA, pero no facilitó más detalles.

El principal negociador comercial de China, Li Chenggang, afirmó que las conversaciones se desarrollaron en un buen ambiente y que un grupo de trabajo se encargaría de dar continuidad a las mismas. Se espera que la IA siga siendo un tema central.

“Estados Unidos ha propuesto que establezcamos un mecanismo de notificación entre ambos países, y deseamos contar con una visión compartida de los objetivos comunes y las amenazas comunes”, afirmó Bessent, añadiendo que se denominaría “Diálogo EE.UU.-China sobre IA”.

A finales de esta semana, está previsto que Trump reciba a Xi en la Casa Blanca, en lo que constituirá la primera visita de Estado del líder chino a Washington en más de una década.

El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, afirmó que ambas partes están “preparando el terreno” para que la reunión entre los líderes de las mayores economías del mundo sea un éxito, y señaló que ambas partes han “puesto en marcha” una Junta de Comercio que puede “servir de contrapeso para la relación”. La lista de productos “no sensibles” incluiría probablemente bienes de consumo y de baja tecnología procedentes de China, así como productos energéticos, agrícolas y médicos de EE.UU., afirmó.

Ver más: China critica nueva ley de EE.UU. que refuerza sanciones contra Rusia e Irán

“Existe un escenario en el que hay un subconjunto relativamente pequeño de productos estadounidenses y chinos que pueden comercializarse de manera equilibrada, que no son sensibles y que, en el futuro, a medida que surjan medidas comerciales, podremos considerar como una categoría en sí misma”, afirmó Greer.

Según fuentes familiarizadas con el asunto, EE.UU. y China han estado trabajando para reducir los aranceles sobre los productos energéticos y agrícolas estadounidenses, como parte de una iniciativa más amplia destinada a reducir las barreras arancelarias sobre productos por valor de US$30.000 millones de cada parte, en el marco del mecanismo de la Junta de Comercio puesto en marcha a principios de este año. Desde la última reunión de ambos líderes en mayo, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un nuevo punto de fricción entre EE.UU. y China.

Bessent señaló que el mecanismo de notificación se aplicaría a incidentes de seguridad nacional, y añadió que Estados Unidos considera “muy importante” avanzar hacia “una mayor transparencia entre la primera y la segunda potencia mundial en materia de IA”. Greer señaló que los controles de exportación de Estados Unidos no figuraban en la agenda durante las conversaciones sobre IA.

Bessent y He se reunieron por última vez en persona cerca de Seúl hace aproximadamente cuatro meses, apenas unos días antes de que Trump visitara Pekín en mayo. La tregua comercial acordada en octubre supuso que ambas partes redujeran los aranceles y las restricciones a la exportación, y está previsto que expire en noviembre.

Ver más: El jefe de IA de Microsoft afirma que China no es excusa para prescindir de la regulación

Ninguna de las partes hizo mención pública alguna el domingo sobre la prórroga de la tregua. El anuncio de nuevos aranceles estadounidenses, motivados por las acusaciones de exceso de capacidad de producción de sus socios comerciales, se ha pospuesto hasta después de la reunión, según fuentes familiarizadas con el asunto.

Tanto funcionarios de la administración Trump como las agencias de seguridad estadounidenses y los gigantes de la inteligencia artificial de Silicon Valley han acusado a las empresas chinas de inspirarse sistemáticamente en modelos estadounidenses para crear sus propios productos, lo que está reduciendo rápidamente la brecha con la vanguardia estadounidense. Pekín ha rechazado dichas acusaciones por considerarlas infundadas y ha prometido tomar represalias si Washington decide actuar contra las empresas chinas de inteligencia artificial.

Las autoridades chinas también han rechazado las peticiones de los líderes tecnológicos estadounidenses de moderar el desarrollo de la IA en aras de la seguridad, y el Ministerio de Asuntos Exteriores del país ha calificado estas medidas de “alarmismo”.

Bessent, quien recientemente advirtió de que “no habrá un día después de mañana” si China gana la carrera de la IA, declaró la semana pasada en un comunicado a Axios que “estamos abiertos a debatir cómo evitar los riesgos compartidos y la bifurcación de nuestros dos sistemas”.

Michael Kratsios, asesor de ciencia y tecnología de Trump en la Casa Blanca, afirmó que “lo fundamental de lo que queremos hablar con ellos es evitar los riesgos compartidos, y eso es algo sobre lo que creo que podemos mantener una conversación fructífera”.

Con la colaboración de Stephen Engle, Haidi Lun, Colum Murphy, Alan Wong y Jenni Marsh.

Lea más en Bloomberg.com