Bloomberg — El presidente Donald Trump está preparando el terreno para una salida de la guerra contra Irán, enviando al vicepresidente JD Vance a dar un ultimátum a Teherán para que llegue a un acuerdo o se enfrente a ataques contra infraestructuras clave.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dio el paso inusual de publicar una carta dirigida a los estadounidenses, argumentando que su país no tiene enemistad con Estados Unidos y que ha actuado en legítima defensa. Advirtió que “continuar por el camino de la confrontación es más costoso e inútil que nunca” y señaló que los ataques contra la infraestructura van dirigidos directamente al pueblo iraní.
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Según un funcionario de la Casa Blanca, se espera que Trump destaque los éxitos militares de Estados Unidos contra Irán y reitere un plazo de dos a tres semanas para concluir la operación.
Negociaciones
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán han estado rodeadas de interrogantes sobre la estructura de las conversaciones y con quién se comunica la administración en Teherán. Trump declaró a ABC News que Estados Unidos ha estado dialogando con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. Según un reportero de ABC, el presidente estadounidense lo describió como un negociador razonable.
Según una persona familiarizada con el asunto que solicitó el anonimato para revelar comunicaciones privadas, un mensaje transmitido por Vance a través de intermediarios contenía una severa advertencia de que Trump estaba impaciente y que habría mayores amenazas contra los activos estratégicos hasta que los iraníes negociaran.
Según la fuente, también comunicó que Trump está abierto a un alto el fuego, siempre y cuando se cumplan ciertas exigencias estadounidenses.
El presidente ha enviado señales contradictorias sobre su estrategia de retirada. El miércoles, Trump afirmó en una publicación en redes sociales que el “Nuevo Régimen” de Irán había solicitado un alto el fuego a Estados Unidos, y añadió que Estados Unidos solo consideraría el fin de las hostilidades si se reabriera el estrecho. “Hasta entonces, seguiremos bombardeando a Irán hasta su aniquilación”, agregó.
Según la televisión estatal, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó que la solicitud de alto el fuego era “falsa e infundada”. Irán ha declarado que busca ciertas garantías para poner fin a la guerra.
Durante el conflicto que ha durado un mes, Trump ha oscilado entre amenazar con una escalada militar y afirmar que un acuerdo era inminente.
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Sus declaraciones han seguido provocando fuertes fluctuaciones en los mercados. Los precios del petróleo cayeron en una sesión volátil el miércoles, mientras los operadores analizaban si un acuerdo de alto el fuego se traduciría rápidamente en un aumento del flujo a través del vital estrecho de Ormuz. Los futuros del crudo estadounidense cerraron la sesión por encima de los US$100, mientras que el crudo Brent cotizó cerca de los US$100 por barril.
Irán cerró el estrecho de Ormuz a la mayoría de los barcos poco después de que Estados Unidos e Israel iniciaran los ataques aéreos el 28 de febrero, interrumpiendo el suministro de productos básicos esenciales como fertilizantes, petróleo y gas. El país no ha ofrecido condiciones ni plazos para su reapertura. Su parlamento aprobó esta semana una ley para imponer tarifas en el estrecho, según informó la agencia de noticias Fars.
El futuro del estrecho lo decidirán Irán y Omán, declaró el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, según informó la cadena estatal Press TV. Anteriormente, Araghchi había afirmado que su país mantenía contacto directo con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, pero aclaró a Al Jazeera que eso “no significa que estemos en negociaciones”.
Ormuz no se abrirá basándose en las “absurdas demostraciones del presidente estadounidense”, añadió la cadena estatal IRIB, citando un comunicado de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Una coalición de aliados estadounidenses está preparando una ofensiva diplomática para persuadir a Irán de que abra el estrecho y sopesando posibles sanciones contra Teherán si la vía marítima permanece cerrada.
La secretaria de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, presidirá el jueves una reunión virtual con sus homólogos de unos 35 países, entre ellos Francia, Alemania, Italia, Canadá, Japón y los Emiratos Árabes Unidos, para debatir un plan que restablezca la libertad de navegación en el estrecho. Estados Unidos no tiene previsto asistir.
Los Emiratos Árabes Unidos también se encuentran entre los países del Golfo que piden a las Naciones Unidas que autoricen el uso de la fuerza para reabrir el estrecho.
El martes, Trump instó a otras naciones a tomar el control del estrecho, afirmando que quienes dependen del suministro energético de esta vía marítima deberían tomar la iniciativa. Ha expresado repetidamente su frustración con los aliados —especialmente con los de la OTAN— por no unirse a la guerra, y las naciones europeas temen que la retórica de Trump esté erosionando la alianza militar en un momento crítico. El presidente estadounidense declaró en una entrevista con el periódico británico The Telegraph que estaba considerando seriamente la posibilidad de que Estados Unidos abandonara la OTAN.
Según un funcionario de la Casa Blanca, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tiene previsto viajar a Washington la próxima semana para reunirse con Trump.
Irán lanzó misiles en todo Medio Oriente, e Israel y Estados Unidos mantuvieron el miércoles sus bombardeos contra la República Islámica. Israel, Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos informaron de ataques durante la noche y el miércoles, mientras que QatarEnergy anunció que un buque cisterna de combustible fue alcanzado en aguas cataríes. Este incidente puso de manifiesto la constante amenaza al transporte marítimo regional.
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Emirates Global Aluminium, el principal productor de este metal en Medio Oriente, suspendió las operaciones en su fundición de Al Taweelah después de que las instalaciones fueran atacadas con misiles y drones iraníes durante el fin de semana, según una persona familiarizada con el asunto.
Trump ha sugerido que Estados Unidos ha logrado objetivos militares como impedir que Irán posea armas nucleares. “Hemos tenido un cambio de régimen”, añadió, tras los ataques estadounidenses e israelíes que acabaron con la vida del líder supremo Ali Khamenei y otras figuras importantes. Posteriormente, Khamenei fue reemplazado por su hijo, Mojtaba. Pezeshkian es presidente desde 2024.
En una entrevista concedida a Reuters el miércoles, Trump afirmó que el uranio enriquecido de Irán está “tan profundamente enterrado que no me importa”.
Los recursos militares estadounidenses, incluidas las tropas terrestres, continúan acumulándose en la región. Un tercer grupo de ataque de portaaviones estadounidense partió de Virginia con destino a Medio Oriente el martes, según un funcionario estadounidense familiarizado con el asunto.
Más de 5.000 personas han muerto en la guerra hasta el momento, casi tres cuartas partes de ellas en Irán, según organizaciones gubernamentales y la agencia de noticias estadounidense Human Rights Activists News Agency. Algo más de 1.300 personas han muerto en el Líbano, donde Israel libra una guerra paralela contra Hezbolá, aliado de Irán.
La guerra ha disparado el precio de la gasolina en Estados Unidos por encima de los US$4 el galón, lo que amenaza con perjudicar políticamente a los republicanos en un año de elecciones de mitad de mandato. El presidente es consciente de que la situación actual es insostenible, según una persona cercana a él que solicitó el anonimato para hablar sobre deliberaciones privadas.
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