¿Por qué Estados Unidos y Trump quieren Groenlandia?

Groenlandia es una región estratégica, especialmente por estar en el Ártico, lo que la hace importante tanto para Estados Unidos como para Rusia y el restante de Europa.

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Bloomberg Línea — El presidente estadounidense, Donald Trump, ha retomado la idea de que EE.UU. asuma el control de la isla de Groenlandia, situada en el Atlántico Norte y de apenas 2,1 millones de km² de extensión, pero rica en recursos naturales como las tierras raras.

La propuesta de adquirir Groenlandia se remonta a la primera Presidencia de Donald Trump, cuando le propuso a Dinamarca adquirir la que es considerada la isla más grande del mundo.

Groenlandia es un territorio danés autónomo con una forma de autogobierno limitado y con su propio Parlamento.

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La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el miércoles que “todas las opciones siempre están sobre la mesa”, mientras el presidente Trump evalúa “qué es lo que más conviene a los intereses de Estados Unidos”.

En todo caso, señaló que “la primera opción del presidente siempre ha sido la diplomacia”.

Entre tanto, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, adelantó que mantendrá un encuentro con funcionarios daneses la próxima semana para hablar sobre Groenlandia.

Según el analista internacional Luis Alberto Villamarín, Estados Unidos busca controlar Groenlandia por dos razones fundamentales: su posición geoestratégica y su riqueza e importancia geopolítica.

Valor económico

“Hay hidrocarburos que requieren una explotación especial, pero hay gas y petróleo. También hay tierras raras que de las cuales pueden salir todos los elementos que están utilizando en la economía moderna, especialmente la industria tecnológica”, dijo Villamarín a Bloomberg Línea.

Groenlandia es considerado un punto estratégico por sus vastos recursos de tierras raras, así como materias primas como el cobre, el hierro, el zinc y el carbón.

Las tierras raras, cuyo nombre científico son los lantánidos, están presentes en abundancia en la corteza terrestre e incluyen un grupo formado por 17 elementos, como el lantano, cerio, praseodimio, neodimio, samario, europio, entre otros.

Se caracterizan por poseer propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas únicas, lo que las hace vitales para el desarrollo de la tecnología actual y futura.

Estos elementos son claves para la elaboración de múltiples artefactos como los teléfonos inteligentes, los drones y carros eléctricos, que están dotados de imanes permanentes a base de tierras raras, que cuentan con una gran capacidad de almacenamiento de energía magnética.

En medio del pulso tecnológico entre EE.UU. y China, el acceso a estos elementos será clave para sus proyectos.

Los analistas advierte que las tierras raras de Groenlandia no ofrecen beneficios inmediatos, ya que son costosas de explotar y la producción tardaría años

Entre tanto, el dominio chino del procesamiento limitaría su valor estratégico.

Punto geoestratégico

Desde el punto de vista geoestratégico, Luis Alberto Villamarín comenta que Groenlandia ocupa un lugar clave para controlar el paso que Rusia utiliza para mover tanqueros de petróleo y con parte de estos recursos “financian la guerra contra Ucrania”.

La presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia, establecida desde la Segunda Guerra Mundial, ha tenido como objetivo actuar como defensa en profundidad, garantizar la seguridad europea y vigilar movimientos estratégicos de Rusia y China en el Ártico y los puertos del Báltico.

Ángel Saz-Carranza, director del centro de investigación EsadeCenter for Global Economy and Geopolitics (EsadeGeo), escribió en un análisis que “militarmente hablando, Groenlandia ya es de Estados Unidos. Es el ejército con mayor presencia allí”.

En su opinión, la amenaza de que Donald Trump tome la isla es “muy real”.

Explica que se mantiene la duda de si estaría dispuesto a dar un golpe de efecto y anexionarse Groenlandia de facto o si tratará de ir coaccionando a la administración local poco a poco para que se acerque a sus intereses. “Si bien la población groenlandesa ya ha mostrado su rechazo a las ambiciones de Estados Unidos, resulta incierto cómo reaccionaría Dinamarca y la propia UE ante cualquiera de estos dos escenarios”, indicó.

Desde la separación de Dinamarca y Noruega en 1814, Groenlandia quedó bajo la jurisdicción danesa y solo hasta 1953 se integró del todo al territorio.

Desde 2009, luego del referéndum sobre el autogobierno de Groenlandia, se reconoció el derecho de autodeterminación del territorio.

No obstante, la isla sigue dependiendo en gran medida de la financiación de Dinamarca y se estima que la mitad del presupuesto depende de esta ayuda.

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