Economía

Reforma tributaria: los puntos que le preocupan al partido de Petro

En entrevista con Bloomberg Línea, el senador Gustavo Bolívar dijo que esta es una reforma tributaria de emergencia y consideró que no se debe asfixiar a los grupos económicos

El presidente electo de Colombia habla durante el lanzamiento del Informe de la Comisión de la Verdad del país en el Teatro Municipal Jorge Eliecer Gaitán en Bogotá, Colombia, el martes 28 de junio de 2022.
29 de julio, 2022 | 04:00 am
Tiempo de lectura: 5 minutos

Bogotá — Se espera que la nueva reforma tributaria se radique en las primeras semanas del Gobierno de Gustavo Petro para equilibrar las finanzas del país y darle liquidez a su Administración para poner en marcha las transformaciones con las que se ha comprometido en Colombia.

En medio de las discusiones alrededor de cómo sería la reforma tributaria, han trascendido algunos puntos que podría incluir el documento, tal y como lo ha mencionado el nuevo ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, quien adelantó en días pasados que los polémicos impuestos a las bebidas azucaradas y a los alimentos ultraprocesados entrarían.

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“Posiblemente los vamos a incluir, estamos viendo cuánto rinden para ver si vale la pena el tema”, dijo Ocampo, que descartó el impuesto a los planes de telefonía móvil.

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Algunos de los puntos que se han abordado hasta ahora en el documento generan inquietud en la coalición política de Gustavo Petro, el Pacto Histórico, según lo ha manifestado en una entrevista con Bloomberg Línea el senador y presidente de la Comisión Tercera del Senado, Gustavo Bolívar.

“En este momento se está trabajando todavía en el borrador de la reforma, no tenemos un monto definitivo. El presidente dijo en campaña, y después de elegido, que podría estar alrededor de los $50 billones. Son muy necesarios para poder superar un déficit fiscal muy alto que tiene el país, de casi $83 billones, y una deuda social, que es por la que nos eligieron y es la inclusión social, un rezago que cuesta mucho dinero”, dijo.

Gustavo Bolívar citó al presidente electo para indicar que si se logra esa reforma de $50 billones, al menos $25 billones se direccionarían a los programas de inclusión social y el restante para el pago de ese alto déficit fiscal.

“Obviamente los empresarios están un poco alarmados por el monto, pero lo que les estamos diciendo es que si logramos esa reforma tributaria el país se mantiene a flote y ellos ganan. Si no la logramos el país de verdad está en muchos riesgos de default, incluso de cesación de pagos de deuda externa que está altísima y ellos serían los principales perjudicados porque obviamente si se hunde un país se hunden sus empresarios”, afirmó.

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Ante las actuales circunstancias, el senador expresó que los empresarios “no tienen prácticamente alternativa”, sino la de “apoyar al gobierno, hacer el esfuerzo. Sabemos que es muy grande, pero es la única manera hoy de sacar el país adelante con este alto déficit fiscal, con este alto endeudamiento, con el desfinanciamiento que tienen los programas sociales, en este momento”.

Sobre el calendario y el comienzo de las discusiones en las diferentes comisiones, Bolívar reiteró que la idea es que se afinen los detalles y que el texto esté listo en la primera semana después de la posesión. “Es decir, como a mediados de agosto”, dijo.

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“Es una reforma, yo no podría llamarla estructural, que es lo que ha pedido siempre el país, sino una reforma de emergencia, pero que sí va a recoger muchos puntos que quedaron sueltos en las otras reformas. Este es un país que no tiene estabilidad jurídica en la inversión, precisamente porque en unos 20 años se han hecho prácticamente 10 reformas tributarias (…) y eso obviamente nos cambia las reglas de juego constantemente a los empresarios y por eso es que el país difícilmente recibe inversiones extranjera”, ahondó.

Las preocupaciones frente a la tributaria

El Capitolio Nacional en Bogotá, Colombia, el miércoles 20 de julio de 2022.dfd

Frente a los detalles que se conocen hasta el momento del texto, destacó que “se han dado puntadas y una de ellas, que es la del impuesto a las bebidas azucaradas, ha tomado carrera. Pero aquí voy a decir algo bastante impopular para mis compañeros: sí creo que el azúcar es dañino para la salud y sí creo que se debe imponer un impuesto a la bebidas gaseosas, pero lo que pasa es que los grupos económicos van a hacer un esfuerzo monumental para pagarnos $50 billones anuales, entonces yo creo que podemos hacer las cosas por partes”.

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“Si atacamos al tiempo la reforma tributaria y les vamos quitando piso con otros productos, pues prácticamente los podemos llevar a la quiebra. Entonces hagámosla por partes, que hagan el esfuerzo de la reforma tributaria y en una segunda instancia, no sé, el año entrante, podemos ya imponer los impuestos a las bebidas azucaradas”, comentó el senador.

En este sentido, profundizó que lo más importante ahora es lograr financiar la reforma tributaria y lograr consensos con los diferentes grupos económicos, muchos de los cuales han desarrollado sus fortunas en esos sectores.

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Entonces yo creo que no podemos ahorcarlos, pues también eso es contraproducente. Lo que sí tenemos que hacer es campañas muy serias desde el Gobierno para desestimular el consumo del azúcar, pero un impuesto en este momento aparte de la reforma tributaria, me parece un poco asfixiante para los grupos que tienen que hacer ese esfuerzo económico”, complementó.

Otro de los temas que le preocupan es que durante la campaña hicieron una promesa de no tocar las clases medias y bajas con la reforma tributaria, pero “llegar a esa cifra de $50 billones recargando ese recaudo en las grandes compañías requiere de una reingeniería financiera”.

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Por ende, señaló, son conscientes de que existe la posibilidad de que puedan darse nuevas protestas sociales en el país. “Sí hay ese temor, y hay esa posibilidad, por una sencilla razón, nosotros en campaña hicimos unas promesas a los jóvenes y esas promesas cuestan. No son solo de papel”.

“Si las queremos sacar adelante tenemos que mirar cuánto cuesta la educación gratuita, ya más o menos la tenemos estimada en unos $14 billones anuales, cuánto cuesta un plan de empleo juvenil, todos esos programas tienen un valor y nosotros tenemos que financiarlo. Hoy nos están entregando el país totalmente quebrado, este presidente se ha dedicado en los últimos meses a acabar con lo poco que queda”, dijo.

Y cuestionado sobre una reforma pensional adelantó que esta se debería presentar a comienzos del 2023 o a finales de 2022, al explicar que no va a ser inmediatamente ni tan cerca de la tributaria porque primero tienen que concentrarse en este tema.

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