Industrialización de Colombia: ¿en qué momento se perdió y cómo recuperarla?

Son varios los expertos que afirman que Colombia ha sufrido un proceso de desindustrialización prematura, ¿por qué lo dicen y qué salidas hay?

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Bogotá — “No existe una política industrial en Colombia desde hace décadas”, dijo el presidente Gustavo Petro a inicios de agosto, recién llegado a la Casa de Nariño, en un encuentro con industriales. Aunque desde hace tiempo se habla de la desindustrialización del país, el tema se ha vuelto a poner sobre la mesa.

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La desindustrialización del país en cifras

¿Pero por qué se dice que Colombia se ha desindustrializado? Según el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, “Colombia ha sufrido un proceso de desindustrialización prematura, asociado, entre otros, a una baja inversión en investigación y desarrollo”.

Cifras del Dane, expuestas por el Ministerio de Hacienda en agosto en un evento de Anif, indican que en 1975 la industria manufacturera pesaba 20,5% del PIB, en 1997 bajó a 13,6%, tuvo un leve repunte en 2007 con 16,2% y en 2021 llegó a 11,5%.

Las razones del apagón industrial

Aunque la desindustrialización del país sí es algo en lo que hay que trabajar, este proceso no solo lo ha estado viviendo Colombia, sino también muchos otros países del mundo, producido naturalmente por el aumento de la participación de nuevos servicios y sofisticación de insumos, dice César Pabón, director de análisis macro de Fedesarrollo al resaltar estudios de Juan Esteban Carranza, del Banco de la República.

“Sus cifras demuestran que la industria manufacturera no es tan pequeña y no ha caído tanto en el país, como algunos opinan”, comenta Pabón al agregar que “al incluir toda la cadena de valor manufacturera en la medición, Carranza encuentra que esta representaba alrededor de 40% de la actividad económica del país en 1990 y seguían representando más del 30% en 2015. Además, en términos absolutos, desde 1990 la actividad manufacturera solo cayó durante la crisis global de 2008 y la pandemia de 2020″.

Para Mateo Hoyos, candidato a PhD en economía de la Universidad de Massachusetts Amherst, hay un factor, común a países desarrollados y subdesarrollados, y es que “a medida que el nivel de ingreso de los países crece (como ha ocurrido en Colombia), los ciudadanos demandan más servicios, y por tanto el sector terciario se expande más proporcionalmente que el resto (y la industria pierde participación)”.

Sin embargo, pese a que es claro que la desindustrialización no es solo un proceso de Colombia, la que ocurre “en un país como Estados Unidos no es equivalente a la de un país como el nuestro. En el primer caso, ya el país se industrializó y desarrolló, mientras que acá ni lo uno ni lo otro. Por eso la desindustrialización en países como Colombia se le ha denominado prematura”, puntualiza Hoyos.

Pese a lo expuesto, para César Pabón, “lo relevante no es hablar de una agenda de reindustrialización sino de desarrollo productivo. No existe un consenso en torno a la hipótesis de desindustralización de nuestra economía lo que, además de generar diferencias en las conclusiones, puede desviar la atención de lo realmente importante”.

Desde la visión de María Fernanda Valdés, viceministra de desarrollo empresarial del Ministerio de Comercio e Industria, la pérdida de participación del sector industrial con respecto al PIB total del país “ha venido acompañado por una pérdida de los empleos de este sector con respecto a la ocupación total”.

Son varias las razones detrás de esta desindustrialización, dice Valdés. “La primera es en efecto la falta de un esfuerzo por frenar ese proceso pues nunca se vio como un problema, incluso hay gente en este país que sigue pensando que esto no es un problema, otra razón es sin duda la apuesta a un modelo económico que se materializó con la apertura de los 90s”.

Sobre ese punto, Hoyos añade que “en países como Colombia la desindustrialización de los últimos 30 años coincide con la apertura económica y con la aplicación de tratados de libre comercio, o más simplemente la industria se ha marchitado prematuramente por cuenta de mayor competencia de producción extranjera”.

De otro lado, la viceministra de Comercio también explica que “existen otras razones más estructurales que están asociados a nuestra dependencia a los recursos naturales que hace que ante altos precios de commodities se genere la famosa enfermedad holandesa que hace que nuestros productos sean poco competitivos a nivel internacional”.

¿Cómo reindustrializar a Colombia y por qué importa?

Lo verdaderamente importante es una política de desarrollo productivo pues es innegable que el estancamiento en la productividad durante las últimas décadas, sumado a una pobre inserción internacional, han limitado el potencial de producción de los bienes y servicios de nuestra economía”, resalta Pabón, de Fedesarrollo.

El experto del centro de pensamiento agrega que “es en este fenómeno que deberíamos concentrarnos todos, con un claro enfoque en mejorar el entorno para las iniciativas empresariales, impulsar la innovación y potencializar la estructura productiva del país. Esto puede incluir fortalecer la industria, pero también puede ser la agricultura, servicios, energías renovables, entre tantos otros sectores que son hoy apetecidos globalmente”.

Dado la desindustrialización del país, el Gobierno Petro viene trabajando “en unos lineamientos de política de reindustrialización que servirá de insumo para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo”, mencionó la viceministra Valdés al añadir que “este trabajo está siendo elaborado por un grupo de consultores nacionales e internacionales liderado por el economista Katz. En unas semanas estaremos presentando estos lineamientos”.

“La característica que diferencia a los países ricos de los pobres, desarrollados de subdesarrollados, es que los primeros se industrializaron y siguen siéndolo, mientras que los segundos no. La importancia entonces es mayúscula. La importancia de industrializarse es que el país pueda adquirir el estatus de desarrollado",

Mateo Hoyos.

“La industria no es un sector más, sino un mecanismo de generación de valor. La industria, que debe ser definida como algo más grande que la industria manufacturera, es importante porque logra, entre otras cosas, productir valor y trabajo”, complementa la viceministra Valdés.

De acuerdo con César Pabón “una activa política de desarrollo productivo es indispensable para el desarrollo del país, y gana aún mayor protagonismo frente a la coyuntura actual”.

Por último, antes de ser presidente, en octubre de 2021, Gustavo Petro trinó que la industrialización implica varias condiciones:

  • Protección inteligente y gradual de importaciones.
  • Desarrollo del mercado interno con reforma agraria.
  • Democratización del crédito, la tierra, la conectividad y los conocimientos desde la economía popular.
  • Desarrollo de la asociatividad y el cooperativismo.
  • Reducción de costos por acción del Estado: financieros, de energía.
  • Desarrollar la integración latinoamericana comenzando por revitalizar el Pacto Andino y del Caribe.
  • Impulsar la exportación con ayuda del estado de las ramas productivas con valor agregado.

Aunque ya se tienen alguna ideas, aún queda por ver cuál será la propuesta concreta del Gobierno para avanzar en la reindustrialización de Colombia, qué metas tienen y eso cómo ayudaría al crecimiento y desarrollo del país.