Inesperado crecimiento de la economía chilena mueve pronósticos del mercado

Tras un Imacec que aumentó en enero más de lo esperado, los analistas ahora enfocan su mirada en lo que sucederá en los próximos meses, qué pasará con el IPC y la tasa de interés

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Santiago — Chile está evidenciando que la desaceleración económica podría ser menos agresiva en los próximos meses. El indicador mensual de actividad económica (Imacec) se expandió un 0,4% en enero, dejando atrás las proyecciones de una contracción para el primer mes de 2023.

El dato imprimió optimismo al mercado, revirtiendo ayer el debilitamiento del peso chileno ocasionado en días anteriores. Y, aunque Mario Marcel, ministro de Hacienda, pidió cautela ante la cifra porque aún podrían conocerse de caídas durante este trimestre, especialmente en febrero por los efectos de los incendios forestales; algunos analistas comenzaron a revisar sus estimaciones, al menos, del producto interno bruto (PIB).

El equipo económico de Scotiabank, liderado por Jorge Selaive, indicó en un informe que, con este registro, revisaron su proyección de contracción del PIB de 2023 a -0,8%. En esa línea, el Departamento de Estudios de Coopeuch corrigió su estimación del PIB desde el -1% a 0% para el cierre del año. No obstante, advirtieron que de mantenerse la dinámica de los últimos registros, no es descartable que “2023 nos sorprenda con un crecimiento” de la economía.

¿Afectará a la política monetaria?

A Coopeuch le sorprendió la capacidad de crecimiento de la actividad en enero, sobre todo “en un contexto de fundamentales muy deteriorados y con una Tasa de Política Monetaria (TPM) en niveles históricos (11,25%), lo que ciertamente presionará al Banco Central a mantener la restrictividad de la política monetaria por más de tiempo del que se esperaba”.

En las últimas encuestas de mercado, la mediana de los analistas esperaba que el Banco Central de Chile empazara a recortar su tasa de interés en la reunión de mayo de 2023, aunque, como señala Coopeuch, ahora surgen dudas.

Por su parte, Marco Correa, economista jefe de BICE Inversiones, indicó que este escenario de una economía “más resiliente” plantea una mayor dificultad para las decisiones de política monetaria del instituto emisor.

Estimamos que las autoridades del BCCh mantendrán su tasa de referencia en niveles de 11,25% hasta junio de este año”, afirmó Correa. Y amplió: “De mantenerse esta mayor resiliencia de la actividad, con sorpresas inflacionarias positivas, podría requerir condiciones monetarias más restrictivas por un mayor periodo”.

¿Qué puede pasar con la inflación?

Tras conocerse el Imacec de enero, Bloomberg Línea consultó su postura a Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta 4, quien sostuvo que la primera impresión, con una visión de corto plazo, es que el Banco Central postergaría la baja en las tasas.

Sin embargo, aclaró que, como segunda derivada, es que “al haber mayor producción de bienes y servicios se produce una normalización en la oferta y, por lo mismo, al haber mayor oferta, es más probable que los precios bajen. Es decir, manteniendo las condiciones de demanda, pero aumentando la oferta de bienes y servicios, el precio de estos debería tender a la baja”.

En segundo término, Araya recordó que el alza de precios a nivel global ha sido producto de una alta liquidez, sumada a una contracción en la oferta producto de los confinamientos para contener la pandemia. “Por lo tanto, una normalización en la oferta, es muy sana para la economía, mientras no se produzcan shocks de liquidez como podría ser un nuevo retiro de los fondos de pensiones”, resumió.

A diferencia de esta mirada, Correa destacó la posibilidad de que una mayor resiliencia de la economía puede hacer que la inflación se mantenga en niveles elevados durante más tiempo.

En línea con esta última posición, Andrés Pérez, economista jefe de Itaú, sostuvo que la economía se está desacelerando, pero el proceso ha sido bastante más gradual de lo anticipado, por lo que “las presiones de inflación por el lado de la demanda deberían ser más intensas y persistentes y bajas en la TPM podrían tomar incluso más tiempo que lo internalizado por los precios de mercado (mayo)”.

Asimismo, el ejecutivo de Itaú consignó que, por el momento, su equipo espera que la economía tenga una contracción de 0,9% este año (con sesgo a una contracción incluso menor), inflación a fin de año en 4,1% (con sesgo al alza) y bajas de la TPM a partir de junio.”

¿Por qué mejoró la actividad económica de Chile?

Scotiabank marcó cinco aspectos por los cuales la economía chilena está repuntando:

  • Mejor inicio de año con un positivo efecto de carryover
  • Resiliencia del mercado laboral superior a la anticipada
  • Mejora en términos de intercambio, explicada por un aumento significativo en el precio del cobre
  • Rápida ejecución de gasto público desde fines del 2022 que habría continuado a inicios del 2023
  • Un escenario político que llevaría a una moderación en las reformas estructurales en negociación y un proceso constitucional (consejo constitucional) donde anticipamos equilibrio político de fuerzas similar al observado en el actual Senado.