Recomendaciones para invertir en un fondo indexado, ¿cómo funciona?

Este tipo de fondos buscan replicar un índice determinado y son de gestión pasiva. ¿En qué se diferencian de un ETF?

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Bloomberg Línea — En tiempos en los que los principales índices de Wall Street están logrando ganancias continuas y crecimientos incluso históricos, una buena parte de las personas se interesa en el mercado y en cómo invertir en él.

En el panorama, que tiene decenas de caminos y vehículos de inversión, aparecen los fondos indexados, una manera de de diversificar el portafolio de inversión, que hace parte de los principales consejos de los analistas y expertos para tener salud financiera.

“Los fondos indexados son fondos que replican el comportamiento de un índice. Ejemplo, el S&P 500. A diferencia de los gestores de fondos, que quieren es ganarle al S&P, en los fondos indexados lo que quieren es replicar el comportamiento del índice subyacente. Entonces, esos son los fondos que no buscan batirlo, sino que buscan replicar el comportamiento”, dijo Andrés Palacios, economista y fundador de Elemento Alpha, a Bloomberg Línea.

¿Qué es un fondo indexado?

Los fondos indexados o fondos índice, buscan replicar un índice determinado en vez de competir con él, como explicó Palacios. Estos son de gestión pasiva, pues requieren una actividad más simple por parte del gestor, debido a que el inversor hace una inversión inicial en activos financieras que mantendrá en cartera por un tiempo prolongado.

Estos se diferencian de otros instrumentos de gestión activa en la que se “busca una rentabilidad superior al mercado en el que opera el fondo, es decir, busca batir a su índice de referencia realizando movimientos financieros de compra-venta que le permitan anticiparse a los movimientos del mercado”, destaca el BBVA en su blog.

Como se dijo, estos fondos buscan replicar un índice, es decir, que a través de una inversión colectiva, el gestor buscará mantener una cartera de activos similar a la del índice bursátil que se fijó replicar, y hará las modificaciones respectivas en caso de que amerite.

¿Cómo se invierte en un fondo indexado?

Para invertir en estos fondos, lo primero que se deberá hacer es definir el perfil del inversor: conservador, moderado o arriesgado. Si bien son instrumentos de gestión pasiva, de esto dependerá el fondo que se elige, las ganancias que se esperan alcanzar y también los montos a invertir en el fondo.

Para invertir en estos fondos, la persona puede hacerlo a través de gestores de fondos de este tipo como BlackRock o Vanguard, que son los más conocidos, dijo Palacios.

Es bueno invertir en ellos “porque la comisión es muy baja con respecto a los gestores de fondos. Un gestor de fondos puede cobrar el 2% o el 3% por gestionar activos que busquen ganarle a ese índice en una gestión activa, en cambio puede costar 0,5%”.

Además, se debe tener en cuenta que los fondos indexados se pueden encontrar ofertados por bancos, instituciones financieras, fondos de pensiones privados o brokers, por lo que la persona deberá elegir el que mejor se adecúe a su portafolio, considerando las comisiones y gastos de gestión que se cobran.

“En cuanto a los posibles inconvenientes de este producto, hay que tener en cuenta que un fondo indexado se encuentra absolutamente a merced del comportamiento del índice que replica y que una bajada del índice supondría una bajada similar de nuestro fondo, y viceversa”, añade el blog de BBVA.

¿Cuál es la diferencia entre un fondo indexado y un ETF?

Los ETF o Exchange Traded Funds son fondos cotizados, lo que significa que también tienen como finalidad replicar un determinado índice bursátil, pero con la diferencia de que estos cotizan en el mercado de valores, es decir que para efectos prácticos tienen un funcionamiento similar al mercado de acciones.

A diferencia de los fondos indexados, que son operados por brokers u otro tipo de entidades, los ETF se negocian en bolsa, razón por la que pueden comprarse o venderse con facilidad durante las jornadas en que la bolsa está abierta, y no solo al cierre, como en el caso de los primeros.

Para elegir en cuál de los dos invertir, Álvaro Llamas, responsable de Fondos de Inversión y ETFs de Rankia, ofrece las siguientes características a considerar:

  • Índice a replicar: puede que para el índice que se quiere replicar sólo exista una de las dos opciones.
  • Estilo de inversión: un fondo indexado tiene una comisión anual que se devenga de forma diaria, por lo que no le afecta a las aportaciones periódicas. En cambio, en un ETF, además de la comisión de gestión, hay pagar una comisión al bróker por cada operación realizada.
  • Spread (horquilla) de los ETFs: Ten en cuenta la diferencia entre los precios de compra y venta que puede haber en un momento determinado. Esto aplica sobre todo todo a los ETFs sobre índices menos conocidos. Si quieres vender tu inversión en momentos de alta volatilidad, te puedes dar cuenta de que el precio más bajo disponible es mucho más bajo que el precio actual. Por eso se dice que los ETFs con menos volumen tienden a ser menos líquidos.