Alza del salario mínimo en Colombia dejó a más informales con menores ingresos y a los formales estancados: Anif

Esta situación se ve agravada por los mayores costos laborales derivados de la reducción de jornada implementada desde 2023, de acuerdo con el reporte.

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Bloomberg Línea — El aumento del 23% del salario mínimo en Colombia no se tradujo hasta ahora en una mejora generalizada de los ingresos laborales tanto en trabajadores formales como informales, según un reporte de ANIF.

Mientras más trabajadores formales pasaron a ganar exactamente un salario mínimo, entre los informales aumentó el número de personas con ingresos inferiores a ese umbral, según un análisis de la entidad.

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Además, la creación de empleo en Colombia también está más concentrada en el salario mínimo, según el documento titulado Lo que no se cuenta sobre el incremento del salario mínimo 2026.

De cada 10 nuevos empleos creados en 2026, nueve pagan exactamente un salario mínimo y solo uno paga más, de acuerdo con el análisis de las vacantes del Servicio Público de Empleo.

En 2024, la proporción de colocaciones que devengan más de un mínimo era de 18,1%, en 2025 bajó a 16,5% y en 2026 cayó a 10%.

Para el 2026, el salario mínimo quedó fijado en COP$1’750,905 (COP$2’000,000 incluyendo el auxilio de transporte).

Anif recuerda que, a diferencia de años anteriores, el cálculo no se basó únicamente en el costo de vida y la productividad, sino que se adoptó el concepto de “salario mínimo vital”, propuesto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Pero a pesar de “las buenas intenciones” del Gobierno con el incremento para disminuir la pobreza y la pobreza extrema, los autores señalan que esta decisión presuntamente no contempló adecuadamente la estructura del mercado laboral colombiano.

Según Anif, el mercado laboral está caracterizado por una alta informalidad y está conformado mayoritariamente por micro y pequeños negocios intensivos en mano de obra y de menor capacidad financiera.

Se estancan los formales

Entre el primer trimestre de 2025 y 2026, el número de personas que ganan exactamente un salario mínimo entre los trabajadores formales pasó de 3,3 millones a 3,6 millones.

Al mismo tiempo, se redujo el número de trabajadores que percibían entre 1,1 y 1,3 salarios mínimos.

Esto evidenciaría que no hay un aumento general en los ingresos salariales, sino una concentración forzada hacia el salario mínimo.

En diferentes actividades económicas, Anif dice que una proporción significativa de los ocupados formales devenga exactamente un salario mínimo.

Entre estas actividades figuran la agricultura (37,5%), las actividades inmobiliarias (26,9%), el suministro de servicios (26,5%) y el comercio (26,2%).

En estos sectores, según Anif, el incremento del salario mínimo se traduce de manera casi inmediata en mayores costos laborales para las empresas.

“Producto del limitado margen para absorberlos vía productividad, las empresas pueden verse forzadas a ajustar sus decisiones de contratación, postergando nuevas vinculaciones formales, lo que atenúa el impacto positivo esperado sobre el ingreso de los trabajadores”, señala Anif.

Impacto en los informales

El informe de Anif señala que un incremento “muy alto” del salario mínimo puede generar “efectos contraproducentes” y afectar desproporcionadamente a sectores con alta informalidad como la agricultura, artes, alojamiento y servicios.

Es así que el incremento del salario mínimo en Colombia pudo generar que los trabajadores informales pasen a percibir ingresos por debajo del umbral legal.

“Los empleos que hoy se ubican alrededor de un salario mínimo en estos sectores enfrentan un mayor riesgo de desplazarse hacia la informalidad, pasando a percibir ingresos por debajo del umbral legal”, según el documento.

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Esta situación se ve agravada por los mayores costos laborales derivados de la reducción de jornada implementada desde 2023.

Entre el primer trimestre de 2025 y el de 2026, el número de personas que ganan menos de 0,6 salarios mínimos aumentó de 700.000 a un millón de personas.

Mientras que la proporción de quienes perciben entre 0,6 y 0,7 salarios mínimos subió de 400.000 a 600.000 personas.

En contraste, los informales con ingresos superiores a un salario mínimo se redujeron en 200.000 personas, de un millón a 800.000.

Así, “en lugar de consolidar mejoras sostenidas en los ingresos laborales, el ajuste salarial puede profundizar la segmentación del mercado de trabajo y debilitar el alcance efectivo de la regulación laboral”, dice el reporte.

Impactos por el tamaño de empresa

Anif indicó que los incrementos del salario mínimo no afectan de manera homogénea a todas las empresas.

De hecho, generan impactos diferenciados sobre los costos laborales dependiendo del tamaño y la estructura salarial de cada unidad productiva.

En particular, “las firmas con una mayor concentración de trabajadores remunerados en torno al salario mínimo enfrentan aumentos más elevados en su masa salarial ante incrementos reales del mínimo”.

En este sentido, detalló que el alza implica un choque de costos relevante para aquellas empresas donde una fracción significativa del empleo formal se ubica cerca del piso salarial legal, restringiendo su margen de ajuste y su capacidad de absorción vía productividad o precios.

En lo corrido del año 2025 hasta noviembre, el informe de Anif dice que la proporción de ocupados formales con ingresos laborales de entre 1 y 1,2 salarios mínimos varía sustancialmente según el tamaño de la empresa.

Alcanza cerca del 46,3% en firmas de 6 a 10 trabajadores, alrededor del 44,6% en empresas de 11 a 19 empleados y del 43,9% en aquellas de 20 a 50, mientras que se reduce al 31,9% en empresas de más de 51 trabajadores y al 17,5% entre trabajadores por cuenta propia.

Esto implica que, para una fracción considerable de las pequeñas y medianas empresas, los incrementos recientes del salario mínimo se traducen en aumentos de costos laborales cercanos al 23% para casi la mitad de su nómina, según Anif.

De esta forma, se han intensificado “las presiones de ajuste sobre el empleo formal, en contraste con las empresas de mayor tamaño cuya estructura salarial es relativamente menos dependiente del salario mínimo”.

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