Bloomberg Línea — El secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que la incertidumbre que aún rodea el clima de inversión en Cuba es un factor que podría retrasar la llegada de nuevos flujos de capital tras el anunciado paquete de reformas.
“La activación de esos flujos llevará tiempo”, señaló Salazar-Xirinachs en una rueda de prensa en Santiago de Chile por la presentación del reporte ‘La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe 2026′.
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Las reformas cubanas
La dirigencia de Cuba aprobó este mes una amplia lista de 176 medidas de liberalización de mercado que abarcan 23 áreas clave, en un esfuerzo de la nación caribeña por rescatar una economía moribunda que se encuentra asfixiada por las sanciones de EE.UU.
Las reformas afectan a casi todos los sectores de la economía, incluidos la energía, la agricultura y el comercio exterior, informó Bloomberg.
Díaz-Canel atribuye los problemas de Cuba al embargo económico de EE.UU. y a las amplias sanciones que han ahuyentado a las empresas extranjeras.
Para Salazar-Xirinachs, la materialización de los efectos de las reformas dependerá tanto de su implementación como de la confianza que logren generar entre los inversionistas.
El secretario de Cepal advirtió que, aunque los anuncios marcan “un cambio de rumbo”, en la mayoría de los casos todavía falta traducir gran parte de estas decisiones en medidas concretas y en diseños específicos de política pública.
Salazar-Xirinachs señaló que uno de los principales desafíos será la implementación.
Según el secretario ejecutivo de la Cepal, “gestionar las transformaciones y llevar a la práctica los anuncios de política toma tiempo; hay un trecho”.
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“Un cambio regulatorio profundo”
En todo caso, Salazar-Xirinachs expresó que el paquete de reformas y medidas de flexibilización anunciado recientemente por el Gobierno de Cuba representa “un cambio regulatorio profundo” y de política económica.
Las iniciativas buscan dinamizar la inversión y atraer capital extranjero mediante una reducción de la burocracia y una mayor autonomía para los agentes económicos, en su visión.
Entre las medidas destacadas mencionó la apertura de más sectores a la inversión extranjera directa, la simplificación de trámites administrativos, una mayor flexibilidad cambiaria y financiera, así como la liberalización de la comercialización mayorista y una formación más descentralizada de precios.
En abril pasado, la Cepal proyectó que la economía de Cuba volverá a contraerse en 2026.
La estimación es que este año la economía cubana retroceda un 6,5%, luego de haber caído un 3,8% el año pasado, según Cepal.