Bloomberg Línea — La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) considera que la región tiene una oportunidad única en la nueva era geopolítica si logra aprovechar sus abundantes recursos naturales, su mercado de más de 660 millones de personas, el talento humano y su estabilidad frente a los conflictos entre Estados.
La región “no puede controlar las transformaciones mundiales en curso, pero posee activos que el mundo necesita y que se han revalorizado en el nuevo contexto geopolítico”, según el informe titulado “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica”.
Entre estos activos, destaca la energía, los alimentos, los minerales críticos, la biodiversidad, las capacidades productivas y el talento humano.
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La Cepal ve una transición entre un orden mundial basado en reglas multilaterales a otro guiado por las relaciones de poder y la competencia entre grandes potencias.
“Las rupturas sugieren que el mundo cambió, y esto también plantea la necesidad de un cambio de juego para aprovechar las oportunidades con estrategias de desarrollo y de inserción internacional innovadoras”, dijo en un comunicado José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal.
El informe fue presentado este martes en Santiago de Chile por la Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe, convocada a fines de 2024 por Salazar-Xirinachs.
Esta Comisión es copresidida por los exmandatarios de Chile, Michelle Bachelet (2006-2010/2014-2018), y de Colombia, Iván Duque (2018-2022).
Reúne a 13 personalidades provenientes de América Latina y el Caribe, Norteamérica, África, Asia y Europa, que participaron a título individual y de manera ad honorem.
Las fortalezas regionales
La Cepal destacó la abundante disponibilidad de recursos naturales como una de las principales cartas bajo la manga de para América Latina y el Caribe.
Calcula que la región concentra el 46% de las reservas mundiales de litio, el 35% de las de cobre, el 28% de las de grafito y el 23% de las de tierras raras.
Asimismo, es considerada la principal región exportadora neta de alimentos del mundo.
También alberga casi la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta y un tercio de sus recursos de agua dulce. Y cuenta con la matriz eléctrica más limpia del mundo.
“El litio, cobre, grafito y tierras raras dan a la región poder de negociación real. Se recomienda una diplomacia alimentaria activa y marcos institucionales más sólidos para los minerales críticos”, señala el documento de la Comisión.
Entre las demás fortalezas regionales figuran las capacidades productivas, humanas y financieras; el tamaño de su mercado; su condición de región libre de armas nucleares y de conflictos entre Estados, así como su poder blando.
Para la Cepal, una de las oportunidades de América Latina y el Caribe es la integración y la diversificación productiva.
Sin embargo, indica que el comercio intrarregional representa solo el 14% de las exportaciones totales de la región, una de las tasas más bajas del mundo.
“Para aprovechar al máximo el potencial del mercado regional de más de 660 millones de personas, se requiere mejorar la infraestructura de transporte, energía y digital y avanzar en la convergencia regulatoria”, según el documento.
Frente a la alta polarización política en la región, la Cepal insta a priorizar la cooperación funcional entre países interesados en avanzar en temas específicos, con “objetivos, plazos y responsabilidades claros”.
“Frente a la rivalidad entre los Estados Unidos y China, la región debe construir coaliciones de geometría variable según cada tema, sin alinearse con un solo socio o bloque”, sugieren en el reporte.
En materia económica, piden avanzar hacia una estructura tributaria progresiva, reducción de evasión fiscal y mejora de la calidad del gasto público, “superando los incentivos políticos de corto plazo y construyendo acuerdos fiscales amplios que permitan sostener las estrategias de desarrollo en el tiempo”.
“No solo contamos con riqueza bajo el suelo y en la tierra, sino en nuestra gente y nuestras industrias. América Latina y el Caribe tiene capacidades productivas, humanas y financieras que merecen ser valoradas en su justa dimensión y en su gran potencial”, manifestó Michelle Bachelet, exmandataria de Chile y copresidenta de la Comisión.
“Tenemos también influencia política, aunque a veces nos cueste creerlo y entenderlo. Nuestra diversidad, nuestro patrimonio cultural, la influencia y visibilidad que tiene la región en el mundo, nos da una influencia que debemos saber aprovechar”, indicó la expresidenta chilena.
El nuevo orden mundial
La Comisión sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo para América Latina y el Caribe identificó una serie de “rupturas” que se están produciendo simultáneamente en medio de este nuevo orden mundial.
En primera instancia, evidencia una reconfiguración de la globalización, en la medida en la que la interdependencia económica ha pasado a ser vista como un “factor de vulnerabilidad y utilizada como un instrumento de poder e incluso de coerción”.
También ve una erosión del multilateralismo y una reconfiguración de la gobernanza global.
En este marco, “se debilita el orden multilateral de la posguerra y surge una gobernanza más fragmentada, con alianzas selectivas y plataformas que compiten entre sí”, indica el organismo.
Para la Cepal, “el mundo transita de un sistema unipolar dominado por los Estados Unidos hacia una redistribución progresiva del poder y a un sistema de competencia multipolar asimétrica”.
Dentro de estas transformaciones, el poder blando gana peso dentro de la presencia global de los Estados. “Cae el nivel de poder blando de Estados Unidos, mientras que el de China va en ascenso”.
El informe también advierte sobre el retroceso de la democracia y la creciente polarización política, así como el impacto de la desinformación y la inteligencia artificial sobre la confianza en las instituciones, el debilitamiento de los avances en igualdad de género y la pérdida del consenso global frente al cambio climático.
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