Ciudad de México — Juan Carlos Carpio Fragoso, nuevo director general de la empresa estatal Pemex, dijo en su primer discurso público que la petrolera concentra sus esfuerzos en las metas de producción.
El directivo habló sobre la visión estratégica de la presidenta Claudia Sheinbaum para la compañía estatal, durante su participación en el Congreso Mexicano del Petróleo 2026 realizado en el estado de Veracruz, de acuerdo con un comunicado.
“En el corto plazo, Pemex concentra sus esfuerzos en alcanzar la metas de producción“, indicó Carpio, según el documento. “Para el mediano plazo, promueve esquemas de inversión mixta mediante instrumentos financieros y contractuales que permitan generar beneficios para el país”.
El ascenso del jefe de finanzas de Pemex a la dirección general ocurrió por la salida de Víctor Rodríguez Padilla, luego de un importante derrame en el Golfo de México en febrero, que la empresa inicialmente negó ante información oculta de mandos medios que fueron despedido dos meses después.
La nueva cabeza de Pemex es un economista de confianza de la Secretaría de Energía, Luz Elena González, con amplia experiencia en finanzas públicas, deuda y recaudación, tras su paso por la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México en las últimas dos décadas.
El Gobierno de México fijó a Pemex metas productivas de 1,8 millones de barriles diarios de crudo y 5.000 millones de pies cúbicos diarios de gas hacia 2030 con el fin de preservar el medio ambiente, atender la demanda doméstica de gasolinas y diésel, además de reducir la dependencia de las importaciones desde Estados Unidos.
La petrolera estatal enfrenta su nivel más bajo de producción en cuatro décadas de 1,6 millones de barriles diarios por el declive de activos maduros como Ku-Maloob-Zaap, algunos nuevos como Quesqui y el descubrimiento de campos cada vez más pequeños.
Para revertir la tendencia, el Gobierno ha implementado un nuevo modelo de inversión con empresas privadas, llamado contratos mixtos, pero en condiciones menos favorables a las establecidas por la reforma energética de 2013 que abrió el sector petrolero de México al capital privado.
Las autoridades incluso están considerando el uso de fractura hidráulica horizontal, una polémica técnica de extracción de hidrocarburos desdeñada y criticada por el exmandatario Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) por su impacto social y medioambiental.
El nuevo CEO de la petrolera mexicana señaló que para aprovechar mejor las posibles alianzas estratégicas, la empresa fortalecerá la capacitación especializada de trabajadores mediante la experiencia del personal actual promoviendo transferencia de conocimientos a nuevas generaciones.
Carpio Fragoso comentó que para aprovechar mejor las posibles alianzas estratégicas, la empresa fortalecerá la capacitación especializada de trabajadores mediante la experiencia del personal actual promoviendo transferencia de conocimientos a nuevas generaciones.
Una empresa filial de Grupo Carso, propiedad del magnate mexicano Carlos Slim Helú, y tres empresas más ganaron los primeros contratos mixtos de Pemex, reportó la empresa en febrero de este año.
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El titular de Pemex precisó que la posición financiera de la empresa abre “posibilidades de financiamiento”, lo que permitirá invertir en un programa amplio de capacitación, nuevas tecnologías, y mantenimiento de la producción y la exploración, entre otras actividades.
Pemex carga una abultada deuda financiera de US$79.000 millones, que cayó 20% el año pasado gracias a un rescate del Gobierno, pero aún enfrenta vencimientos por US$9.400 millones este año, cuya calificación recientemente fue presionada por la agencia S&P Global.
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También enfrenta un adeudo con contratistas y proveedores por más de US$20.000 millones que incluye a la empresa de Slim Helú.