Caputo se reunió con bancos por las Leliq y les aseguró que no habrá medidas de tipo compulsivas

Además, les adelantó que no se levantará el cepo cambiario hasta tanto no se den primero las correcciones necesarias. Las prioridades, les manifestó, serán implementar desde un primer momento el ajuste fiscal y monetario

Luis Caputo lidera equipos económicos de Milei
24 de noviembre, 2023 | 05:24 PM

Buenos Aires — El desarme de la “bola de nieve de las Leliq es una prioridad absoluta para Javier Milei. El presidente electo de la Argentina ha reiterado en más de una oportunidad la necesidad de reducir el stock de los pasivos remunerados del Banco Central (BCRA) antes de poder levantar el cepo cambiario, condición necesaria para empezar a recomponer el delicado nivel de reservas.

Para ese fin se reunieron este viernes por la tarde Luis “Toto” Caputo, quien se encamina a convertirse en ministro de Economía, y representantes de los principales bancos del país. Del encuentro participaron representantes de ABA y Adeba, las dos cámaras que agrupan a los bancos privados del país. No hubo, sin embargo, representantes de quienes se harán cargo del BCRA.

Según pudo saber Bloomberg Línea, durante la reunión Caputo buscó llevar tranquilidad a los ejecutivos y les expresó que no habrá medidas de tipo compulsivas en la resolución de esta dinámica. Además, les adelantó que no se levantará el cepo cambiario hasta tanto no se den primero las correcciones necesarias. Las prioridades, les manifestó, serán implementar desde un primer momento el ajuste fiscal y monetario. La secuencia será fiscal, monetario, financiero y cambiario, les dijo.

Respecto del ajuste fiscal, la intención de Caputo sería que la corrección sea de 6 puntos del PBI desde el día uno, de los cuales tres puntos provendrían del déficit primario y los tres restantes del déficit cuasifiscal. También se mencionó que habrá una corrección cambiaria y que no habrá reestructuraciones ni reperfilamientos de la deuda en pesos.

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Entre los representantes de los bancos, estuvieron el presidente de Adeba, Javier Bolzico, quien calificó a la reunión como “muy positiva”, y Jorge Brito, presidente de Banco Macro.

“Fue una reunión en la cual intercambiamos opiniones sobre los desafíos de la economía y su forma de abordarlos. Caputo puso énfasis en el equilibrio fiscal como base del modelo y un abordaje integral y de mercado de los pasivos remunerados del BCRA. La visión de Caputo nos transmitió tranquilidad y confianza”, dijo Bolzico.

Visiones contrapuestas por las Leliq

La reunión se produjo luego de que esta semana el presidente electo reiterara la necesidad de resolver el que calificó como “el problema de las Leliq”. Y si bien Milei expresó que el desarme tendría “una solución de mercado”, los bancos tomaron nota y renovaron menos del 40% de los vencimientos del martes y apenas un 10,5% de los vencimientos del jueves. Esos pesos, no obstante, pasaron a pases pasivos, que superaron al stock de Leliq, algo que no ocurría desde enero de 2022.

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Adeba, en tanto, ya había plantado su posición respecto de las Leliq a fines de septiembre, cuando a través de un documento subrayó que estos instrumentos de deuda del BCRA “no son una ´bomba´ destinada a explotar ni una ´bola de nieve´ que crece autónomamente”.

En cambio, marcaron que los pasivos remunerados del BCRA son los títulos que tienen los bancos como respaldo de los depósitos en pesos. “Son una herramienta de política monetaria utilizada para esterilizar el exceso de pesos, que la autoridad monetaria coloca diariamente a través de subastas. Su manejo es uno de los desafíos que enfrentará el próximo gobierno a la hora de diseñar su programa económico. Pero no es más que eso, un desafío”, señalaron.

Para la asociación de bancos de capitales nacionales, las Leliq son un pasivo que puede -y debe- gestionarse en forma consistente con la baja de la inflación, cumpliendo las obligaciones del Estado y manteniendo la estabilidad financiera. Para ello, expresaron, “se necesita un programa económico creíble, renunciar a todo tipo de financiamiento al Tesoro con emisión monetaria y pericia técnica”. Y en esa línea, añadieron: “Este desafío no se debe afrontar con ´atajos´ o soluciones creativas, ya que atrás de las Leliq están los depositantes y la confianza en el sistema financiero”.

De acuerdo al documento publicado por Adeba, “con un nuevo gobierno y un programa económico creíble, desaparecerían los factores que hicieron crecer a las Leliqs y aparecerían otros factores que harán reducir su stock real y su rendimiento”.

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Entre los factores que hicieron crecer este stock, la asociación que nuclea a los bancos de capitales nacionales apuntó contra “las dos turbinas que hicieron crecer a las Leliqs en términos reales: el financiamiento monetario al Tesoro (TN) y la compra de títulos públicos por parte del BCRA”.

Entre la serie de factores que reduciría el stock de Leliq, en tanto, destacaron la venta de títulos del Tesoro Nacional de la cartera del BCRA, una remonetizacion de la economía y una baja del rendimiento de las Leliq.

Sobre este último punto, expresaron: “El plan de económico del nuevo gobierno seguramente preverá iniciar con un tipo de cambio real alto y una fuerte baja del gasto público convergiendo rápidamente al equilibrio fiscal. En este contexto, las tasas de interés que demandarán los depositantes de plazos fijos (que determinarán a su vez la tasa de las Leliqs) estarán más influidas por la tasa de devaluación esperada que por la inflación esperada”.

Para Andrés Borenstein, economista jefe de Econviews, “el tema de las Leliq es un tema del que hay que ocuparse más que preocuparse”.

“Yo no veo un problema mayúsculo y por ende descreo de soluciones que van muy al límite. La Argentina debería terminar este año con un stock de pasivos remunerados del Banco Central de alrededor de 9,4 o 9,5% del PBI. ¿Es un número importante? Sí. ¿Es un número desequilibrante? No necesariamente”, expresó.

Al respecto, señaló que ve tres factores que ayudarán a que se reduzca este stock. En primer lugar, indicó: “Todos tenemos en mente que va a haber una devaluación. Esa depreciación a su vez va a generar cierta inflación y esto hace que la demanda de pesos nominal, es decir, la cantidad de dinero medida en pesos va a crecer, porque vamos a necesitar más pesos para las transacciones ordinarias. Si el BCRA deja de emitir pesos, entonces esa nueva demanda de pesos se puede satisfacer con Leliq. Esto es, el Banco Central recompra parte de las Leliq, le da pesos a los bancos y los bancos los tienen disponibles para sus clientes”.

El segundo factor, añadió el economista, es que “la inflación genera cierta licuación”. Y en tercer lugar, propuso que “se puede pensar algún esquema voluntario y pequeño, en donde los bancos intercambien una porción pequeña de sus tenencias en Leliq por algún otro bono más largo, en el cual los bancos no pierdan plata”.

Con todas esas medidas, calculó que el stock de los pasivos remunerados puede bajar de 9% a 7% o 6%. Y en caso de que eso ocurra, “el monto de intereses que hay que emitir por las Leliq pasa a ser bastante menor”, cerró.