Buenos Aires — El cepo cambiario continúa generando incordios para las personas físicas en Argentina, pese a que se flexibilizó en 2025. La decisión oficial de exceptuar al ‘dólar tarjeta’ del barrido de restricciones que dispuso el Gobierno de Javier Milei, en abril del año pasado, mantuvo una anomalía en el mercado cambiario local: que el costo de los consumos en moneda extranjera difiera según la forma en que se cancele.
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Implementado con el objetivo de desalentar la salida de dólares (ya sea por turismo o por pagos en divisas), el llamado ‘dólar tarjeta’ -tipo de cambio utilizado en Argentina para consumos en moneda extranjera, que surge del valor del dólar oficial minorista más un 30% de percepción a cuenta de Ganancias o Bienes Personales- sobrevivió el año pasado las eliminaciones de restricciones dispuestas por el equipo económico.
Por ello, luego de realizar gastos en moneda extranjera los argentinos aún buscan eludir quedar alcanzados por esa cotización, 30% más cara que la del dólar oficial minorista. En especial, cuando se tratan de importes significativos, como los realizados en vacaciones.
Según estimaciones del Banco Central de la República de Argentina (BCRA), un 70% de todos los egresos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas son directamente cancelados por los clientes con fondos en moneda extranjera.
Stop debit: cómo pagar más barato los gastos en dólares con tarjeta
Para evitar quedar alcanzados por la cotización del dólar tarjeta (ARS$1.840 por dólar), los argentinos deben cancelar los gastos que realicen con tarjeta de crédito en moneda extranjera con ‘dólares propios’. Eso implica comprarlos antes del cierre de la tarjeta.
Hasta abril de 2025, por las restricciones cambiarias, para obtener esas divisas los argentinos debían realizar una operación bursátil conocida como dólar MEP, mediante la cual compraban títulos valores (usualmente bonos) en pesos y los vendían contra dólares una vez cumplido el plazo mínimo de permanencia que imponían las regulaciones (parking).
Buena parte de esa incómoda maniobra se simplificó en abril del año pasado, cuando el equipo económico anunció la flexibilización del cepo cambiario para personas humanas.
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Desde entonces, pueden comprar los dólares para pagar sus consumos a través del homebanking. No obstante, aún deben activar desde allí el sistema stop debit para luego pagar los gastos en moneda extranjera con esos dólares comprados previamente desde la caja de ahorro en dólares. El pago debe realizarse sí o sí entre la fecha de cierre y el vencimiento de la tarjeta.
Según datos de Despegar, la tarjeta de crédito es el medio de pago preferido por los argentinos en vacaciones. En el turismo nacional concentra el 75% de las transacciones, impulsada principalmente por la posibilidad de financiar los viajes en cuotas, mientras que el caso de los viajes internacionales explica el 55% de las operaciones, seguida por el débito y DEBIN, que ganan protagonismo como alternativas simples y directas para concretar compras al exterior.
Entre las tendencias de consumo, señaló un comunicado de la compañía, se destaca el crecimiento de pago en dólares, que actualmente representa el 25% de las ventas y muestra un incremento interanual del 20%.
Desde mayo de 2025, los viajeros pueden abonar en dólares mediante tarjeta de débito y, a partir de octubre, se incorporó también la posibilidad de pagar en dólares con tarjeta de crédito, ampliando significativamente las alternativas disponibles, agregó.