El primer trimestre de 2026 dejó grandes ganancias para quienes apostaron por tasas en pesos argentinos, al punto que un informe de GMA Capital calificó al período como “una oda al carry trade”, dado que este tipo de inversiones arrojaron retornos de hasta 18% en moneda dura, encabezados por bonos CER, títulos duales y Lecap. Mientras tanto, los bonos hard dollar sufrieron bajas moderadas y el S&P Merval medido en dólares cerró prácticamente neutro.
Ahora bien, mirando hacia adelante: ¿Cómo conviene posicionarse? Esa pregunta hizo Bloomberg Línea a distintos expertos del mercado local para conocer sus preferencias, tanto en acciones como en bonos.
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Bonos hard dollar
“Nos parece más interesante el tramo más corto de la deuda soberana en moneda extranjera, destacándose el AL30 y el AN29″, afirmó Pablo Sanches, estratega de Neix. Respecto de este último bono, reconoció que tiene menor liquidez y un outstanding más chico, pero resaltó que podría capturar de forma más inmediata una reducción del riesgo país.
En tanto, un informe de Criteria destaca: “Para inversores con exposición en dólares, seguimos priorizando la curva bajo ley local, combinando nuestra preferencia por el AL30 con posiciones complementarias en el AE38″.
Por su parte, Rodrigo Álvarez, economista y socio de Bituin Inversiones, destacó que le gusta el posicionamiento “más de tipo defensivo” en un contexto internacional todavía volátil. En ese universo optó por las obligaciones negociables de empresas, sobre todo del sector energético. En renta fija del sector público, eligió los Bopreal del Banco Central y deuda de tesoro de corto plazo. “Hasta que el escenario internacional se despeje y habilite posicionamientos en el tramo medio largo de la curva“, aclaró.
Bonos en pesos
“Nuestra impresión es que el carry trade todavía tiene una ventaja contra los bonos en dólares, por más que nos gustan los bonos en dólares, pero tienen que ser mucho más selectivo", expresó Walter Stoeppelwerth, chief investment officer en Grit Capital. Desde su mirada, este tipo de estrategias se van a beneficiar con el ingreso de la cosecha gruesa, y la presión bajista sobre el tipo de cambio.
El analista recomendó posicionarse en bonos en pesos, con preferencia por la curva CER —en particular el discount en pesos, que consideró su instrumento favorito por valuación y cobertura ante una inflación que seguiría elevada—, y complementar con tasa fija en el tramo largo, como los T15E7 y el T30A7, que aún ofrecen rendimientos cercanos al 31%. “Naturalmente el mercado va a buscar duration y convexidad”, dijo.
El ya mencionado Rodrigo Álvarez coincidió en su preferencia por el carry al señalar: “Nos gustan las tasas en pesos. En los próximos meses se va a consolidar un excedente comercial muy abultado y un nivel de actividad que demanda pocos dólares. El devengamiento en pesos de tasas relativamente elevadas y termina generando retornos en dólares significativos”.
Al observar activos en particular, un informe de la sociedad de bolsa Balanz Capital mantiene su recomendación sobre el bono TZX28 y plantea una visión constructiva para los activos ajustados por inflación en el corto y mediano plazo.
El informe destaca una preferencia por los instrumentos ajustados por CER, al considerar que la inflación implícita en el mercado luce subestimada, en promedio, hasta julio. Dentro de esa curva, favorece los tramos largos, por ofrecer mayor rendimiento (carry) y potencial de suba ante una eventual compresión del riesgo país.
El informe de Criteria indica que, en el segmento en pesos y para perfiles conservadores, se mantiene la preferencia por el tramo corto de la curva ajustada por CER. En ese marco, destaca una exposición selectiva a instrumentos de corta duración, como el bono TZX26.
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El reporte agrega que, para inversores que proyectan una inflación por encima de las expectativas del mercado y contemplan un escenario geopolítico más prolongado, resulta conveniente extender de manera marginal la duración dentro de la misma curva. En ese segmento, identifica oportunidades en títulos como TZXO6, TZXD6, TZXM7 y TZX27.
A diferencia de los anteriores, Facimex Valores plantea cambios en las estrategias en pesos ante un posible giro en el escenario de tasas reales.
Para carteras de retorno total en moneda local, la firma considera atractivo migrar desde instrumentos CER de corto plazo hacia alternativas ajustadas por tasa TAMAR en el mismo tramo. Según explica, la tasa real implícita en los instrumentos TAMAR se encuentra alineada con los rendimientos reales negativos que hoy ofrece la parte corta de la curva CER. Este posicionamiento permitiría acotar el riesgo de pérdidas de capital frente a una eventual reversión del exceso de liquidez, que podría empujar nuevamente a las tasas reales a terreno positivo, aun si se mantienen en niveles bajos.
El reporte destaca que los instrumentos vinculados a TAMAR no están expuestos a correcciones por expectativas de inflación implícita y, en un escenario de mayor endurecimiento por parte del Banco Central, podrían mostrar mayor estabilidad de precios en comparación con sus pares ajustados por CER. En este contexto, y ante una mayor probabilidad de suba en las tasas reales, Facimex Valores ve valor en moverse desde bonos CER con vencimiento en 2026 hacia sus equivalentes duales, con preferencia por el tramo de septiembre, como el TTS26. Como referencia, menciona que la tasa TAMAR real de equilibrio (breakeven) entre el TTS26 y el bono X20S6 se ubicó en -3,2% efectiva anual.
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Para estrategias de manejo de liquidez, la firma sugiere reducir la duración como forma de cobertura ante una eventual corrección de tasas reales. Dado que los instrumentos duales presentan plazos algo más extensos para este tipo de carteras, propone combinarlos con fondos de money market y con letras a tasa fija de corto plazo, como la Lecap con vencimiento el 17 de abril (S17A6).
Las acciones seleccionadas
Ignacio Sniechowski, de IEB remarcó que la cartera recomendada de su equipo continúa sobreponderando el sector energético, en particular las compañías vinculadas al gas regulado. “Es imposible estimar cuándo va a terminar el conflicto, pero ya pasaron cinco semanas y eso nos lleva a pensar que el Brent probablemente se mantenga por encima de los US$70 durante el año”, explicó. Bajo ese escenario, consideró que el sector sigue siendo atractivo, aunque sugirió comenzar a tomar ganancias en acciones que registraron fuertes subas, como Vista e YPF. En paralelo, indicó que mantienen posiciones en papeles más defensivos como Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur.
En utilities, el analista sostuvo que siguen siendo “un buen lugar para estar” por sus flujos estables y el potencial de recuperación de valuaciones ante una eventual compresión del riesgo en la región y en Argentina. Allí, mencionó a Ecogas, Transportadora de Gas del Norte, Central Puerto y Transener entre las principales apuestas.
Por último, señaló un cambio en la visión sobre los bancos, sector en el que IEB venía subponderado. “Vemos interesante empezar a incrementar levemente la posición”, afirmó. Según detalló, las valuaciones comienzan a alinearse con los ROE proyectados para 2026, mientras que la reciente baja de encajes podría contribuir a reducir tasas activas, mejorar la calidad de la cartera crediticia y bajar los niveles de mora, lo que a su vez daría margen para sostener múltiplos más altos.
Rodrigo Álvarez sostuvo que las acciones de empresas energéticas como Pampa Energía, YPF y Vista Energy, pese a las fuertes subas registradas en las últimas semanas, todavía presentan potencial de recorrido.
Según explicó, el sector se ve favorecido por un nuevo escenario de precios internacionales del petróleo que, más allá de la volatilidad de corto plazo, tendería a traducirse en balances más sólidos. A esto se suman oportunidades de inversión y posibles procesos de concentración que podrían desarrollarse en los próximos meses.