Una simple estrategia consistente en pedir prestado en divisas de bajo rendimiento como el yen japonés o el franco suizo y poner su dinero en dólares parece que batirá los rendimientos implícitos.
Un índice de Bloomberg que mide los retornos del carry trade en ocho mercados emergentes, financiados con posiciones cortas en dólares, ha subido más de un 10% este año y se encamina a su mayor ganancia anual desde 2017.
El banco estadounidense, que el 27 de junio había sugerido desarmar posiciones de en pesos, recomendó comprar el BONTAM que vence en diciembre de 2026.