Buenos Aires — Marcos Galperin planteó que la aplicación de MercadoLibre (MELI) podría volverse “irrelevante” ante la transformación que está provocando la inteligencia artificial en los hábitos de consumo y la gestión de las finanzas. En esa línea, el fundador y ahora presidente del directorio de la compañía más valiosa de América Latina dijo que trabaja en diferentes escenarios para adaptar su negocio.
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“¿Qué pasa si ChatGPT se asocia con no sé quién y de golpe nuestra app no aparece más", o si “Apple y el iPhone se vuelven irrelevantes, porque ahora va a haber un nuevo dispositivo?”, se preguntó Galperin en el podcast Founders Mentality: The CEO Sessions, producido por Bain & Company. “Tal vez nuestra app va a volverse irrelevante. Así que estamos trabajando” en “todos” esos escenarios.
Y Galperin describió tres líneas de trabajo paralelas dentro de MercadoLibre para explorarlos: una enfocada en optimizar los procesos existentes con inteligencia artificial, otra que evalúa un mundo donde agentes autónomos actúan en nombre de los usuarios, y una tercera que mejora la experiencia actual, incluyendo el concepto de un agente como banquero personal.
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Cada vez menos programadores
En el mismo podcast, Galperin reveló un dato que refleja hasta qué punto la IA ya está cambiando la planificación operativa en MercadoLibre. La compañía tiene más de 20.000 desarrolladores -de un total de más de 120.000 empleados- y por primera vez en su historia no planea seguir ampliando ese número en 2026.
“Es muy probable que en cinco años tengamos 10.000 desarrolladores. No porque los hayamos echado, sino porque no estaremos contratando a nadie”, afirmó.
El cambio de paradigma también se refleja en lo que Galperin recomienda estudiar: “hace diez años le habría dicho a cualquiera que necesitaba aprender a programar. Hoy digo que necesitás saber matemáticas”, dijo. “Necesitás entender los fundamentos del pensamiento y los números, pero no necesitás programar.”
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“Maximizar el mínimo” e innovar al mismo tiempo
Galperin usó una expresión del mundo de los negocios y el liderazgo para describir la tensión que atraviesa la compañía: “maximizar el mínimo”. Se refiere al esfuerzo por exprimir eficiencia del modelo actual —marketplace, pagos y crédito— mientras se asume que ese mismo modelo puede quedar obsoleto.
Para Galperin, el mismo equipo que potencia el negocio actual debe que ser el mismo que se anime a cuestionar el estatu quo y eventualmente a llevarlo en una nueva dirección. “Tiene que ser el mismo tipo”, dijo.
“El mismo equipo que dice ‘necesitamos optimizar estas cosas o no sobrevivimos’ es el que tiene que pensar en lo que viene.”
La competencia china y la lección de eBay
Galperin también habló de la creciente competencia en América Latina. Sobre Amazon (AMZN), dijo que son “realmente buenos” pero que tienen disciplina financiera: en algún momento van a dejar de perder plata en Brasil. Con los competidores chinos, en cambio, dijo no haber visto “ninguna voluntad de frenar nada” y advirtió que “su tecnología es realmente buena y trabajan mucho”.
El empresario contrastó esa amenaza con la experiencia que tuvo MercadoLibre con eBay a principios de los 2000, cuando ambas compañías eran socias. Galperin contó que en las reuniones conjuntas surgían ideas que MercadoLibre implementaba en meses y eBay nunca ejecutaba. “No es que no supieran lo que tenían que hacer. No podían hacerlo o no querían hacerlo”, dijo.
Un ejemplo concreto: cuando Google empezó a ganar peso, eBay tardó años en cambiar su algoritmo de búsqueda de ordenamiento por tiempo a relevancia. “A nosotros nos tomó 10 días cambiar eso”, afirmó Galperin, que usó la anécdota como advertencia sobre lo que le puede pasar a cualquier empresa que se vuelve complaciente.
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Por qué se fue y qué espera del sucesor
Galperin dejó el cargo de CEO de MercadoLibre tras 26 años al frente de la compañía. En el podcast contó que un miembro del directorio le sugirió tomársela con calma, y su respuesta fue categórica: “No quiero ir a jugar al golf, porque no quiero que el CEO de MercadoLibre esté enfocado en MercadoLibre y en otras cosas. MercadoLibre tiene que ser tu vida”. Con esa lógica, cedió el puesto a Ariel Szarfsztejn, a quien la compañía reclutó de otra empresa rompiendo un pacto tácito de no robar talento.
“Desde el principio vimos que este tipo era diferente”, dijo Galperin, que admitió haberse peleado con el fundador de la otra empresa, Despegar.com, a quien identificó como Roberto Souvirón, por la decisión. “La razón por la que me siento confiado con lo que estamos haciendo es porque creo que tenemos a la persona correcta.”
El empresario cerró la entrevista con una reflexión sobre lo que lo sigue motivando: “La plata es irrelevante. Nunca jamás se trató de la plata. Siempre se trata del objetivo, del proyecto”, dijo. “Y el proyecto es tan fascinante, y está creciendo y cambiando, que ahora mismo es tan fascinante como nunca.”