Buenos Aires — Se reiniciaron las conversaciones para una posible fusión entre Glencore y Rio Tinto. De suceder, sería de gran impacto en el mercado mundial de la minería. Y ese impacto, rebotaría en Argentina, dado que ambas compañías tienen importante presencia en el país.
Glencore (CRH), con casa matriz en Suiza, es una de las principales comercializadoras de commodities y tiene también operaciones mineras. Mientras que Rio Tinto (con casa matriz en Reino Unido) es considerada, por su producción, la segunda minera más grande del mundo (por detrás de BHP).
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Ambas compañías reconocieron el jueves que se está conversando una posible fusión de una parte o del total del negocio, según Bloomberg. Esa fusión cambiaría, una vez más, el mapa minero de Argentina.
Rio Tinto (RIO), valuada en US$104 millones, es la principal productora de litio en Argentina, a partir de sus proyectos Olaroz (Jujuy) y Fénix (Catamarca), a los que se podría sumar en el mediano plazo Rincón (desarrollo ya aprobado en el marco del RIGI) y Sal de Vida (que ya ha aplicado al RIGI, a la espera de la aprobación).
Esa presencia la adquirió al comprar las operaciones en 2025 de Arcadium Lithium, que era a su vez la fusión de las empresas Livent y Allkem. Y más allá del litio, la compañía ha mostrado interés en el cobre argentino a través de la subsidiaria Nuton.
Mientras que Glencore, valuada en US$53 millones, es de los principales jugadores de un mineral que Argentina produce escasamente, pero que podría ser relevante en la próxima década: el cobre. La compañía suiza es dueña de tres proyectos clave. Dos de ellos, Pachón y Aguas Ricas, han aplicado al RIGI. Mientras que el tercero se trata de Bajo La Alumbrera, la última gran mina de cobre que tuvo el país y que será reactivada en el corto plazo.
Argentina es un país estratégico para ambas compañías. Mientras que para Rio Tinto representa su apuesta por el litio, para Glencore es la oferta de cobre que le permite sostener sus volúmenes en el mediano y largo plazo.
Los CEOs globales de ambas compañías estuvieron presentes en Argentina en 2025, para respaldar sus inversiones en el país. Gary Nagle, número uno de Glencore, visitó al presidente Javier Milei el pasado 20 de agosto. Unos meses más tarde, el 11 de diciembre, fue el turno de los directivos de Rio Tinto. No estuvo con Milei el CEO de la compañía, Simon Trott, que sí visitó el país pero tuvo que viajar previo al encuentro con el Presidente.
En una llamada ante los inversores, Nagle destacó las “mejoras” pro mercado en Argentina. “Es una señal favorable a la inversión que nos permite continuar con esas operaciones y hacerlas crecer”, dijo.
Martín Pérez de Solay, el representante en el país de Glencore, destacó el RIGI impulsado por el gobierno de Milei: “Proporciona estabilidad fiscal, tributaria y jurídica a los proyectos, lo que nos hace sentir cómodos para buscar e invertir en Argentina”.
En una entrevista concedida a La Nación, Trott, que asumió las riendas de Rio Tinto a finales del 2025, dijo que el interés de la compañía por Argentina radica en “los recursos naturales de clase mundial y por la capacidad técnica local para desarrollar y operar proyectos”.
Esta operación implicaría un nueva reconfiguración en el mapa de empresas mineras en Argentina. El 2025 ya había sido un año de movimientos. A la compra de Rio Tinto, se le sumó la llegada de la mayor minera del mundo BHP, al proyecto Vicuña, en el que es socia de Lundin para desarrollar los yacimientos de Josemaría y Filo del Sol.