Bloomberg Línea — Colombia votará por presidente el próximo 31 de mayo y hoy la expectativa es que al momento de las elecciones el dólar en Colombia llegue fortalecido en medio de una alta incertidumbre política.
En ese contexto, el Banco de Bogotá planteó dos escenarios para el comportamiento del dólar después de las elecciones.
El primero contempla una lectura negativa del resultado electoral, que podría generar una devaluación inicial del peso entre COP$200 y COP$300, llevando la tasa de cambio cerca de los COP$4.000.
Según el análisis, el movimiento podría extenderse hasta COP$600 y, dependiendo de las encuestas y del escenario de segunda vuelta, alcanzar un extremo de hasta COP$1.000 de devaluación, con un dólar cercano a COP$5.000.
El segundo escenario contempla una lectura positiva del resultado electoral. Sin embargo, el banco considera que ese escenario ya es el central para buena parte de los agentes del mercado, por lo que sus efectos serían más limitados.
En ese caso, el peso colombiano podría registrar revaluaciones de hasta COP$300, llevando la tasa de cambio hacia niveles de entre COP$3.400 y COP$3.500 en el corto plazo.
El precio del dólar en Colombia se ha consolidado en niveles cercanos a los COP$3.780 por dólar, un comportamiento que, según cálculos del área de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, corresponde al “nivel justo” del peso colombiano cuando se compara frente a otras monedas de mercados emergentes.
De acuerdo con Alejandro Rojas, economista senior del Banco de Bogotá, el dólar retomó una tendencia alcista luego de tocar mínimos cercanos a COP$3.550 antes de finalizar abril, impulsado por una combinación de factores externos e internos que cambiaron la percepción de los inversionistas sobre Colombia y sobre la política monetaria internacional.
Entre los elementos que explican el reciente fortalecimiento del dólar frente al peso colombiano, el analista destacó, en primer lugar, un fortalecimiento global de la moneda estadounidense.
Según explicó, los agentes del mercado consolidaron la visión de que la Reserva Federal de Estados Unidos subiría sus tasas de interés en 2027, lo que aumentó la demanda global por dólares.
A esto se sumó un cambio en las expectativas sobre las tasas de interés del Banco de la República tras la decisión de política monetaria de abril.
Rojas señaló que, luego de la pausa en las alzas de tasas, los inversionistas ajustaron a la baja las expectativas sobre el nivel de tasas del banco central colombiano en el corto plazo, reduciendo el atractivo de las estrategias de carry trade en el país.
El economista también mencionó una mayor incertidumbre frente a las elecciones presidenciales de finales de mayo.
Aunque las encuestas y mercados de apuestas mantienen la expectativa de que el candidato del partido de Gobierno, Iván Cepeda, avanzaría a segunda vuelta, aseguró que ya no existe la misma claridad sobre quién sería el otro candidato que disputaría la Presidencia.
Otro de los factores identificados por el Banco de Bogotá fueron las compras de dólares realizadas por el Ministerio de Hacienda en el mercado spot.
Según explicó Rojas, los mínimos observados en abril respondían más a factores de flujo que a elementos fundamentales, visión que respaldó las compras de divisas realizadas por la cartera para operaciones de manejo de deuda, incluido el cierre del TRS.
Para el equipo económico del banco, entender estos movimientos es clave porque Colombia llegará a las elecciones con una tasa de cambio relativamente alta, lo que hará más relevante la reacción de inversionistas y mercados frente al resultado electoral.