Bogotá — El dólar enfrenta un escenario de presiones bajistas a nivel global, pero esa tendencia no necesariamente se trasladaría por completo a su relación con el peso colombiano (COP). Mientras el índice DXY mantiene un sesgo descendente, la tasa de cambio colombiana enfrenta factores que podrían llevarla nuevamente al alza.
Así lo explica Santiago Martínez Romero, analista de monedas en Davivienda Corredores quien considera que “el dólar en Colombia se mantiene cerca de COP$3.160”.
El analista atribuye el comportamiento reciente a la decisión del Banco de la República de mantener su tasa de interés en 12% y al anuncio de un programa de acumulación de reservas internacionales por US$4.000 millones.
El Emisor colombiano explicó que el programa no busca fijar ni alcanzar un nivel específico de la tasa de cambio. “Colombia mantiene un régimen de flexibilidad cambiaria, en el que la tasa de cambio cumple un papel de ajuste frente a choques externos”.
Para el banco central colombiano la acumulación tiene como objetivo fortalecer las reservas internacionales. La acumulación mediante opciones put “permite que las compras se adapten a la evolución de las condiciones del mercado”.
Dólar global mantiene tendencia bajista
El análisis de Martínez Romero señala que el índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de monedas, se encuentra por debajo de los 100 puntos.
En su análisis explica que el retroceso estuvo impulsado por la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios su tasa de interés en julio, así como por el crecimiento del PIB estadounidense del segundo trimestre y la debilidad observada en el mercado laboral.
A esto se suman menores precios del petróleo y la posibilidad de que continúen reduciendo las presiones inflacionarias transitorias. De acuerdo con el análisis, estos elementos podrían mantener la cautela de la Fed durante lo que resta de 2026.
El mercado laboral estadounidense también aparece como uno de los factores que limitarían un endurecimiento monetario.
En julio se destruyeron 23.000 puestos de trabajo, un resultado inferior a las expectativas del consenso, mientras que el crecimiento real de los salarios se mantiene limitado.
“Este panorama sugiere que la Fed continuará con su postura de pausa monetaria, lo que mantendrá una presión a la baja sobre la cotización del dólar”, afirma Martínez.
El yen también presiona al dólar
Otro elemento señalado en el análisis es la intervención de las autoridades cambiarias de Japón y Estados Unidos para respaldar al yen.
El yen llegó a US$JPY 164 en julio, un mínimo en casi cuatro décadas. Posteriormente, el Ministerio de Finanzas de Japón intervino el mercado mediante la venta de dólares, llevando el indicador hacia la zona de 157.
Según Martínez, esta fue la segunda intervención cambiaria de Japón en 2026 y genera presión sobre el dólar global debido al peso del yen dentro de la canasta del DXY.
Además, el respaldo de Estados Unidos a la divisa japonesa habría profundizado las presiones bajistas sobre el dólar.
“De esta forma, la eventual continuidad de las acciones cambiarias sobre el yen, sumada al paulatino deterioro en la posición fiscal estadounidense, mantendrá un sesgo bajista sobre el dólar”, sostiene el analista.
Bajo este escenario, Davivienda Corredores espera que el DXY avance hacia 99 puntos en el corto plazo.
En Colombia, el panorama es diferente
El comportamiento del peso colombiano ha sido particularmente fuerte durante 2026. La moneda acumula una apreciación de 20% en lo corrido del año y la tasa de cambio llegó a romper el nivel de COP$3.100.
Sin embargo, el análisis considera que el movimiento bajista ha sido “demasiado rápido” y que la tasa de cambio podría comenzar a “acercarse nuevamente a sus fundamentales”.
Martínez señala que el reciente retroceso en los precios del petróleo es uno de los principales factores que podrían “generar presiones alcistas sobre el dólar en Colombia”.
Históricamente, explica, existe una correlación negativa entre el precio del crudo y la tasa de cambio: un menor precio del petróleo suele traducirse en un aumento del dólar frente al peso.
“Ante una menor presión de los factores coyunturales, el precio del dólar tendería a converger paulatinamente con sus variables macroeconómicas de largo plazo”, señala.
Reservas del Banrep limitarían caídas pronunciadas
El programa de acumulación de reservas anunciado por el Banco de la República contempla un cupo de US$4.000 millones mediante opciones de venta de dólares.
Según el análisis, la estrategia podría generar una demanda de divisas cercana a US$400 millones mensuales. Sin embargo, ese monto no necesariamente provocaría una presión alcista significativa sobre la tasa de cambio.
El volumen sería moderado frente a los cerca de US$1.400 millones que se negocian diariamente en el mercado cambiario local.
Por ello, Martínez considera que el mecanismo podría limitar movimientos bajistas pronunciados, más que generar un aumento significativo del dólar.
¿Hasta dónde podría llegar el dólar?
Para agosto, Davivienda Corredores estima una TRM promedio de COP$3.310, con un rango entre COP$3.132 y COP$3.500.
Las principales variables que determinarían el comportamiento de la tasa de cambio durante el mes serían el desempeño previo del dólar en Colombia, el precio del petróleo Brent y el comportamiento del dólar a nivel global.
En el corto plazo, el análisis no descarta que el dólar vuelva a acercarse a COP$3.100 debido al amplio diferencial de tasas de interés que mantiene Colombia.
“Colombia se mantiene como un destino muy atractivo para la inversión, al igual que Brasil”, afirma Martínez. No obstante, la proyección para el cierre de 2026 apunta a un nivel considerablemente superior.
“Reafirmamos que el tipo de cambio se encuentra por debajo de su nivel de equilibrio fundamental”, señala el analista. Bajo ese escenario, Davivienda Corredores mantiene su proyección de una tasa de cambio cercana a COP$3.530 al cierre de 2026.
Para Martínez, los niveles actuales también representan una oportunidad para incrementar la exposición a dólares o las coberturas cambiarias, aunque reconoce que en el corto plazo todavía podrían presentarse descensos hacia COP$3.100.