Eliminar retención del 1,5% en pagos con tarjetas equilibraría la cancha y fomentaría la inclusión

Para ANIF, la propuesta se alinea con la naturaleza transaccional de los depósitos de bajo monto y de los depósitos ordinarios, en la medida en que estos instrumentos facilitan la formalización empresarial.

Una clienta sostiene su bolso mientras realiza una compra con una tarjeta de débito a través de un dispositivo de pago de Verifone Systems Inc. en un restaurante de Londres, Reino Unido, el viernes 22 de mayo de 2015.
10 de febrero, 2026 | 05:00 AM

Bloomberg Línea — Eliminar la retención del 1,5% en pagos con tarjetas débito y crédito en Colombia, como lo establece un proyecto de decreto del Ministerio de Hacienda, nivelaría el terreno frente a otros medios de pago y fomentaría la inclusión financiera, de acuerdo con expertos.

“Constituye un avance relevante en la consolidación de un ecosistema de pagos más eficiente, competitivo y propicio para la formalización empresarial”, señala un análisis de ANIF, que agrega que han advertidola inconveniencia de mantener esquemas de retención asociados a determinados medios de pago, en la medida en que estos introducen distorsiones, desincentivan la adopción de pagos electrónicos y afectan la inclusión financiera.

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El Gobierno Petro recientemente consideró la extensión del mecanismo de retención a billeteras digitales y otros instrumentos en octubre de 2025, lo que habría supuesto riesgos para el desarrollo del sistema de pagos de bajo valor desarrollado por el Banco de la República, Bre-B, el enfoque finalmente adoptado recoge estas preocupaciones y avanza en la dirección correcta.

“La retención generalizada del 1,5%, aún cuando apunta a corregir la asimetria regulatoria, podría impulsar el uso desmedido del efectivo, lo cual debilita los alcances de verificación de trazabilidad de las transacciones, que es una herramienta muy útil en la lucha contra la evasión y contrabando”, manifestó Carlos Emilio Betancourt, director (e) de la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales).

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Para ANIF, la propuesta del Ejecutivo se alinea con la naturaleza transaccional de los depósitos de bajo monto y de los depósitos ordinarios, en la medida en que estos instrumentos facilitan la formalización empresarial y contribuyen a una mayor eficiencia del sistema de pagos.

Con lo que, al eliminar la retención en la fuente sobre las transacciones realizadas mediante estos medios, la medida avanza hacia la nivelación del terreno de juego entre instrumentos de pago, pues contribuye en la construcción de una tarifa efectiva del 0%, lo que contrarresta el elevado uso de efectivo que aún caracteriza a la economía colombiana.

Al tratarse de un mecanismo de anticipo, la retención afecta principalmente el flujo de caja y, en menor medida, el recaudo agregado. La eliminación de la retención implicaría para 2026 una reducción transitoria del recaudo nacional estimada en COP$7.725,8 millones, explicada principalmente por los pequeños negocios que actualmente no declaran renta, de acuerdo con cifras de Colombia Fintech.

Sin embargo, a partir de 2028 el efecto fiscal se tornaría positivo, como resultado de un mayor dinamismo en las ventas y de avances en la formalización económica, en la medida en que un mayor número de unidades productivas ingresa al sistema tributario.

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Adicional a eso, se estima que hacia 2035 la exención generaría un balance fiscal acumulado positivo de COP$651.904,1 millones, expresados en precios constantes de 2025.

En conjunto, la eliminación de la retención en la fuente sobre pagos con tarjetas débito y crédito representa una medida alineada con los objetivos de eficiencia, formalización e inclusión financiera, concluye ANIF. “Al corregir distorsiones en el uso de los medios de pago, la iniciativa contribuye a modernizar el sistema de pagos, fortalecer la trazabilidad de las transacciones y, en el mediano plazo, mejorar el desempeño fiscal”.

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