¿Sistema eléctrico colombiano es confiable? Segundo semestre 2026 plantea retos exigentes, dice Fitch

La calificadora consideró que la subasta de energía firme realizada en mayo de 2026 no será suficiente para aliviar las presiones inmediatas sobre la confiabilidad del sistema eléctrico.

Por

Bloomberg Línea — La confiabilidad del sistema eléctrico colombiano enfrentará una presión creciente durante la segunda mitad de 2026, en un escenario marcado por una oferta más ajustada frente a la demanda y el posible regreso del fenómeno de El Niño, según advirtió Fitch Ratings.

La calificadora señaló que, aunque el país continúa sumando nuevos proyectos de generación y realizó una nueva subasta de energía firme, las mejoras llegarán demasiado tarde para aliviar los riesgos de corto plazo, en momentos en que el margen operativo del sistema es cada vez más estrecho.

En un informe publicado este viernes, la firma señaló que la subasta garantiza suministro para el periodo 2029-2030, aunque “todavía está por debajo de los requerimientos de cobertura de demanda para esos años”.

Fitch afirmó que espera que el sistema eléctrico colombiano enfrente “una prueba más exigente” en el segundo semestre de 2026 si se materializan condiciones asociadas al Fenómeno de El Niño.

Según la calificadora, “los márgenes más ajustados entre oferta y demanda aumentan el riesgo de racionamiento en comparación con temporadas secas anteriores”.

La subasta asignó 143 GWh/día de obligaciones de energía firme y añadirá cerca de 4.070 MW de capacidad desde diciembre de 2029.

Las plantas térmicas representaron el 56% de la capacidad adjudicada, principalmente por el proyecto a gas natural “Nencol 5”, de 2.240 MW, sobre el cual Fitch dijo que tiene “visibilidad limitada sobre el suministro de gas y la conexión a la red de transmisión”.

La mayor parte del resto de la capacidad adjudicada corresponde a proyectos solares y una pequeña participación eólica.

Entre los emisores calificados, Empresas Públicas de Medellín E.S.P. concentró el 24% de las asignaciones de obligaciones de energía firme; Enel Colombia S.A. E.S.P. el 21%; Isagen S.A. E.S.P. el 11%; y Celsia Colombia S.A. E.S.P. el 3%.

Fitch indicó que esto “respalda la suficiencia del sistema en el mediano plazo”, aunque advirtió que “los beneficios llegan demasiado tarde para abordar las presiones previstas entre 2026 y 2028”.

La agencia estima que la demanda de energía podría superar las actuales obligaciones de energía firme entre 4% y 5% durante el periodo 2026-2030.

Según el informe, esto refleja “una pérdida gradual de confiabilidad en la matriz energética de Colombia”, debido a que la nueva capacidad instalada “no ha mantenido el ritmo del crecimiento de la demanda”.

Aunque el sistema ha logrado manejar periodos secos anteriores sin racionamiento, Fitch recordó que esto ocurrió “solo con fuertes incrementos en los precios de la energía”.

Para la próxima temporada seca, la calificadora anticipa mayores dificultades por el menor margen entre oferta firme y demanda.

El reporte también señaló que persisten riesgos de ejecución. Fitch afirmó que Colombia continúa adjudicando nuevos proyectos, pero “el ritmo al que los activos alcanzan operación comercial plena ha sido más lento de lo necesario”.

A esto se suman restricciones en transmisión, incluidos cuellos de botella en la región Caribe, retrasos en expansiones clave de la red necesarias para integrar nueva generación renovable, así como procesos de permisos, licencias y puntos de conexión.

El Gobierno lanzó en 2022 un plan para añadir más de 6 GW antes de agosto de 2026. Sin embargo, Fitch indicó que hasta ahora se han instalado 4,3 GW, de los cuales 1,5 GW siguen en fase de pruebas.

Durante 2025 se añadieron solo 380 MW, principalmente provenientes de proyectos solares, seguidos por otros 258 MW en el primer trimestre de 2026.

La calificadora señaló que la capacidad neta efectiva total del país se ubica actualmente cerca de 21 GW, “todavía muy por debajo de los 26 GW esperados para 2027-2028” desde la subasta previa realizada en 2024.

Como resultado, Fitch considera que la última subasta generará “solo una mejora limitada en la confiabilidad efectiva del sistema”.

Para las generadoras calificadas, la posición inicial es relativamente más sólida. Fitch explicó que la alta hidrología del último año debería permitir “una gestión más prudente de los embalses” ante condiciones más secas.

Además, indicó que estas compañías han mantenido políticas comerciales conservadoras, con energía contratada alineada con “la mayoría o la totalidad de sus obligaciones de energía firme”.

Según Fitch, este enfoque “debería proporcionar cierta protección frente a la volatilidad” durante un nuevo evento de El Niño.

Aun así, la firma advirtió que la flexibilidad financiera del sector “no es amplia”. En particular, mencionó a Air-e como una fuente de riesgo de capital de trabajo para las compañías calificadas, especialmente para TermoCandelaria Power S.A., que registraba un saldo pendiente de US$185 millones al cierre de 2025.

El informe agregó que el sector enfrenta vencimientos agregados de deuda por más de US$2.500 millones en 2027 y cerca de US$1.000 millones en 2028.

Por ello, Fitch concluyó que observa “una capacidad moderada a baja” de los emisores calificados para absorber un periodo seco prolongado combinado con altos precios de energía y condiciones de liquidez más ajustadas.