Café de Colombia está pagando el costo de la recuperación de Brasil

La recuperación de la producción cafetera en Brasil, la revaluación del peso colombiano y las menores cosechas nacionales están golpeando la rentabilidad del sector cafetero.

La recuperación de la producción de café en Brasil aumentó la oferta global del grano y generó presiones bajistas sobre las cotizaciones internacionales.

Bloomberg Línea — El sector cafetero colombiano atraviesa un momento complejo en 2026 debido a una combinación de factores internacionales y locales que han afectado tanto los precios como la producción nacional.

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La recuperación de la producción de café en Brasil aumentó la oferta global del grano y generó presiones bajistas sobre las cotizaciones internacionales.

“Durante 2024 y parte de 2025 el mercado internacional del café estuvo marcado por una alta volatilidad asociada a choques climáticos y alteraciones en la oferta mundial”, destacó el centro de pensamiento ANIF en un análisis sectorial.

Además, la apreciación del peso colombiano y las dificultades climáticas internas redujeron la competitividad y rentabilidad de los productores nacionales.

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El café se ha consolidado históricamente como uno de los principales productos estratégicos de la economía colombiana, debido a su aporte en generación de divisas, creación de empleo rural y dinamización económica de múltiples regiones productivas del país.

El centro de pensamiento destaca que en particular, Brasil y Vietnam —dos de los principales productores globales— enfrentaron dificultades climáticas que afectaron la producción y llevaron los precios internacionales a niveles históricamente elevados.

En el caso brasileño, ANIF indicó que “la producción de café durante 2025 disminuyó principalmente por sequías, altas temperaturas y los efectos rezagados de fenómenos climáticos que afectaron el rendimiento de sus cultivos, reduciendo la productividad e impulsando los precios internacionales del grano”.

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Ese contexto favoreció temporalmente a Colombia. El país logró beneficiarse de los altos precios externos, lo que permitió “un incremento importante en el valor exportado y en los ingresos cafeteros”.

Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar hacia finales de 2025 y comienzos de 2026. ANIF señaló que Brasil inició una recuperación gradual de su capacidad productiva, elevando las expectativas de cosecha hasta 71,4 millones de sacos para 2026. Esa cifra representaría “un crecimiento interanual de 11,5%”.

Pese a la evidencia, la visión del presidente Gustavo Petro es distinta. Para el mandatario colombiano la coyuntura actual responde a factores netamente climáticos.

“El café se desploma por la crisis climática”, dice Petro, a la vea que recuerda que en la Universidad de Caldas pidió que se hicieran investigaciones sobre el café y la crisis climática, pero, criticó que “la Federación de Cafeteros manejada por godos de alta sociedad no ha hecho un solo estudio porque son negacionistas de la crisis climática”.

De acuerdo con ANIF, el mercado empezó a anticipar una mayor oferta mundial de café, lo que derivó en presiones bajistas sobre los precios internacionales.

“Ante este escenario, el mercado comenzó a anticipar una mayor oferta mundial de café, generando presiones bajistas sobre los precios internacionales”, indicó ANIF.

A ese escenario internacional se sumó el comportamiento de la tasa de cambio en Colombia. La apreciación del peso colombiano redujo la competitividad de las exportaciones nacionales y disminuyó los ingresos en moneda local para los productores cafeteros.

“Pese a que las cotizaciones internacionales del café alcanzaron máximos históricos durante 2025, la revaluación del peso colombiano afectó la rentabilidad del sector”, aseguró ANIF.

Según la Federación Nacional de Cafeteros el impacto cambiario en los ingresos de los productores “generó pérdidas de entre COP$500.000 y COP$550.000 por carga de café para los cultivadores nacionales”.

Además de las dificultades cambiarias y la caída de precios, el sector enfrentó una reducción importante en la producción nacional por cuenta de factores climáticos.

ANIF indicó que, según cifras de la Federación Nacional de Cafeteros, “en lo corrido hasta abril de 2026 la producción nacional cayó un 28,3%”.

La producción se ubicó en 3,2 millones de sacos de 60 kilogramos, frente a los 4,5 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

En paralelo, el precio interno del café también registró una caída relevante. Según ANIF, “el precio interno del café para abril de 2026 fue de COP$2.229.900 por carga lo que evidencio una disminución del 26,8% anual”.

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Abril fue el segundo mes consecutivo por debajo de los COP$2.300.000, luego de permanecer durante 15 meses consecutivos —entre noviembre de 2024 y enero de 2026— por encima de dicho nivel.

ANIF concluyó que el sector cafetero enfrenta actualmente una combinación de factores que presionan su desempeño: “La recuperación de la oferta cafetera en Brasil que afectó los precios internacionales, la revaluación del peso colombiano y la desaceleración en la producción colombiana”, señaló.

Finalmente, el centro de estudios advirtió que el fortalecimiento de la capacidad de adaptación será clave para enfrentar la volatilidad climática y las fluctuaciones de precios internacionales.

Según el centro de pensamiento, “el fortalecimiento de la capacidad de adaptación del sector será fundamental para mejorar la competitividad del café colombiano y reducir su exposición a las fluctuaciones del mercado internacional”.

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