En los últimos 12 meses (marzo de 2025 a febrero de 2026), la producción se ubica en 12,72 millones de sacos, una variación de -14%, por debajo de los niveles observados un año atrás.
Solo por efecto cambiario, cada carga de café ha perdido del orden de COP$500.000 a COP$550.000 frente a lo que habría recibido el productor hace un año.
El peso colombiano es la moneda más fuerte en Latinoamérica y entre los mercados emergentes frente al dólar. A los cafeteros les preocupa esta situación.
Dirigentes gremiales señalan grandes oportunidades de diversificación y exportación, pero advierten que Colombia tiene una capacidad limitada para abrir mercados.
El Dane informó que las ventas externas de Colombia sumaron US$4.621,3 millones en septiembre, impulsadas por el grupo de agropecuarios, alimentos y bebidas.
En entrevista con Bloomberg Línea, su CEO, Jaime Moreno, dijo que la volatilidad de precios del café ha sido un reto muy importante para el sector, por eso la importancia de diversificar.