Para ANIF, la metodología no tiene en cuenta diferencias en la canasta de costos a nivel regional y tampoco explica los bienes o
servicios que hacen parte del grupo de “otras necesidades” que incorpora en su estimación.
El Gobierno planea modificar el esquema de precios y ello plantea riesgos para la oferta, la viabilidad de nuevos proyectos y la estabilidad jurídica del sector edificador, en un momento crítico para el sector.
El presidente Petro, su ministro de Hacienda y el codirector del banco central, César Giraldo, no encuentran relación entre salarios y precios, pero desde la industria financiera les muestran la cara oculta del alza.
Fiscalidad, empleo, inclusión financiera, pensiones y la agenda de largo plazo concentraron el debate económico en Colombia durante 2025, en un año marcado por tensiones estructurales y decisiones de política con efectos de largo alcance.
La pérdida de autosuficiencia se convirtió en un punto de inflexión que hoy obliga al país a depender de importaciones para sostener la continuidad del suministro.
ANIF prevé que la inflación en 2025 cierre en 5,34%, superior al 5,2% registrado en 2024, considerando que las presiones inflacionarias se mantendrán durante los próximos meses.
Expertos estiman que, por cada punto porcentual adicional en el aumento del salario mínimo por encima del salario real, el gasto en pensiones del régimen de prima media se incrementa en cerca de COP$0,24 billones de pesos.
Un análisis de ANIF revela que el modelo colombiano limita la competencia y la innovación en el mercado de capitales por una “puerta de entrada estrecha” para nuevos asesores.
Un proyecto de decreto del Ministerio de Hacienda impondría un impuesto de retención del 1,5% sobre las compras de productos o servicios realizadas a través de Bre-B, la nueva infraestructura de pagos del banco.
El grano atraviesa su mejor momento en décadas, con un crecimiento de 38,9% en la producción y en los precios internacionales. Sin embargo, ya presiona el costo de vida en el país.