Bloomberg Línea — La candidata Laura Fernández, del partido de derecha Partido Pueblo Soberano, se convierte en la ganadora de las elecciones presidenciales en Costa Rica, con una mayoría abrumadora en la primera ronda.
Fernández, de 39 años, lideraba el 49,6% de los votos de 69,4% de las mesas escrutadas en los resultados preliminares de un proceso que contó con 3,7 millones de costarricenses habilitados.
Ver más: Costa Rica elige a su presidente mientras las guerras entre bandas destrozan su imagen serena
La exministra de la Presidencia y de Planificación del actual gobierno de Rodrigo Chaves, ha manifestado su intención de impulsar políticas de seguridad similares a las aplicadas en El Salvador, incluida la aplicación de medidas excepcionales en zonas afectadas por la criminalidad. El presidente Nayib Bukele fue uno de los primeros en felicitarle.
Los líderes del importante sector turístico, que da empleo a cientos de miles de costarricenses, han advertido que el aumento de la delincuencia amenaza la reputación del país como uno de los destinos más seguros de América Latina. Las visitas de turistas extranjeros siguen por debajo de su máximo anterior a la pandemia. Los votantes dijeron que la delincuencia era su principal preocupación.
“Aplicaré medidas duras que nos permitan sacar a estos delincuentes de circulación y ponerlos donde deben estar, en la cárcel”, dijo Fernández durante la campaña.
La politóloga además buscará dar continuidad a la gestión de su antecesor Chaves, presentándose como la “heredera” de un discurso de corte popular.
Fernández estuvo por encima de Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, con el 33% de los votos, mientras que Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana y Ariel Robles del Frente Amplio, obtuvieron el 4% y el 3%, respectivamente.
Lazos con EE.UU.
Durante su campaña, Fernández también pidió estrechar los lazos económicos con Estados Unidos, prometiendo una mayor cooperación con la DEA y el FBI para combatir el tráfico de drogas.
El año pasado, la ahora presidenta electa se reunió con el secretario de Estado Marco Rubio para discutir cómo frenar el flujo de drogas hacia EE.UU.
La ubicación y el puerto de Costa Rica lo hacen atractivo para los traficantes de cocaína, que pueden ocultar su producto en envíos de fruta con destino a Estados Unidos y Europa.
El número de asesinatos alcanzó su máximo histórico en 2023 y se ha mantenido cerca de ese pico debido a la lucha entre bandas rivales por el territorio, mientras que el Gobierno incautó el año pasado una cantidad casi récord de 51 toneladas de cocaína.
De acuerdo con analistas de Bloomberg, la economía en Costa Rica crecerá un 3,6% este año, lo que la situará entre las de mejor rendimiento de América, mientras que la inflación anual es negativa y la tasa de desempleo se encuentra cerca de sus niveles más bajos desde 2007.
Con información de Bloomberg.