Ciudad de México — El problema más importante que acecha a México es la baja producción de petróleo y la situación de Pemex, dijo el empresario mexicano y la persona más rica del país, Carlos Slim Helú.
“Tenemos algunos problemas, uno de ellos, quizá el más importante es la gran baja de la producción petrolera y la situación de Pemex”, dijo el ingeniero civil durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México.
México produce 1,6 millones de barriles diarios, el nivel más bajo en cuatro décadas, luego del máximo histórico de 3,2 millones en el gobierno del expresidente Vicente Fox Quesada (2000-2006).
La producción está concentrada en activos de Pemex y alrededor de 5% en empresas privadas como la italiana Eni.
Según Slim, el punto débil de Pemex son sus deudas y la falta de pago a proveedores, entre los que se encuentra su empresa Grupo Carso, aunado a la baja producción y una gran estructura de costos y gastos.
“Lo que debe hacer Pemex es concentrarse en producir petróleo”, dijo.
Ver más: Negocios de Slim en energía aportarán la parte más pequeña de los ingresos de Carso, estima Fitch
Grupo Carso, el conglomerado industrial propiedad de la familia Slim, es socio y contratista de Pemex en diversos activos como Ixachi, Macavil y Lakach, además ser propietario de los campos marinos Ichalkil y Pokoch, aunque su actividad petrolera representa solo 5% de los ingresos totales.
El empresario descartó buscar más proyectos con Pemex porque la compañía está saturada con los negocios en curso, una postura más restrictiva frente al interés en activos petroleros que manifestó en conferencias anteriores.
También desechó participar en proyectos de fractura hidráulica horizontal, una polémica técnica de extracción conocida como fracking que está evaluando el Gobierno.
El 20 de mayo de 2026, la agencia Moody’s degradó la calificación crediticia de México por las presiones fiscales del país, además del apoyo continúo a Pemex, factores que limitan la capacidad del Gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento.
Ver más: Moody’s rebaja calificación crediticia de México por debilitamiento de la solidez fiscal
La importancia de Pemex para México, comentó Slim Helú, aunque no genera nuevos empleos, es el valor de su petróleo, el cual se comercializa en los mercados internacionales en US$100 por barril ante la guerra de Estados Unidos contra Irán y la parálisis en el comercio de crudo en el Golfo Pérsico.
El magnate comentó que la meta sexenal de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de 1,8 millones por día es una “muy buena cantidad” para Pemex, pero también recordó que con el expresidente Enrique Peña Nieto entraron empresas internacionales y nacionales a las subastas petroleras.
El empresario mexicano estimó que México puede producir hasta un millón de barriles diarios adicionales en los siguientes tres años y destacó su participación contractual para la perforación de pozos en el campo terrestre Ixachi, el activo de Pemex con más reservas probadas.
Slim, con una fortuna de US$128.000 millones según el Bloomberg Billionaire Index, también comentó que no ha entrado en el activo de gas en aguas profundas Lakach y agregó que Ixachi está ayudando a mejorar la producción de hidrocarburos de la compañía desde una mejor ubicación con menores restricciones de infraestructura.
Ver más: Todos los pagos de la deuda de Pemex se financiarán con transferencias del Gobierno: S&P Global
El Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) apostó por recuperar la capacidad de refinación de Pemex, la división que históricamente arroja pérdidas, con el fin de alcanzar la autosuficiencia en gasolinas y diésel. Esta política ha sido continuada por la mandataria mexicana Claudia Sheinbaum.
La caída productiva de Pemex obedece al agotamiento de sus principales activos petroleros, menores inversiones en exploración y descubrimientos cada vez más pequeños.
El gigante estatal también enfrenta cambios en su dirección general tras la salida de Víctor Rodríguez Padilla, luego de que mandos medios le ocultaron información sobre un derrame en el Golfo de México que afectó 600 kilómetros de playas mexicanas.
A pesar del rescate financiero del Gobierno mexicano y la significativa disminución de la deuda en 20%, la petrolera mexicana aún debe US$79.000 millones y este año enfrenta vencimientos por US$9.400 millones este año.