Bloomberg Línea — María Corina Machado volvió este jueves a hablar ante los medios de comunicación en Venezuela después de casi diez meses fuera del país, con una hoja de ruta que combina presión ciudadana, negociación política y garantías para una eventual transición democrática.
Machado ofreció garantías a los inversionistas que han entrado en Venezuela durante la reciente apertura del sector energético y defendió la autonomía de su regreso al país.
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Desde el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), en Caracas, la dirigente opositora afirmó que un eventual gobierno suyo respetará los contratos legalmente firmados, aunque buscará establecer condiciones más transparentes y competitivas para la inversión privada.
La comparecencia se produjo minutos después de un discurso de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien anunció cuatro ajustes de los ingresos laborales para 2027 y prometió elecciones con una autoridad electoral renovada, sin precisar una fecha.
“Todo aquel contrato legalmente firmado se va a respetar”, dijo Machado al ser consultada sobre los acuerdos petroleros suscritos en los últimos meses. Sin embargo, sostuvo que los inversionistas deben operar bajo reglas claras y cuestionó las condiciones de un acuerdo vinculado a North American Blue Energy Partners (NABEP), a cargo del controvertido empresario Alejandro Betancourt, del que afirmó no conocer el contrato.
“El punto aquí no es si queremos o no inversión, por supuesto que queremos inversión. El tema es cómo y con quién”, señaló.
La dirigente planteó cinco condiciones para convertir a Venezuela en un centro energético regional: una legislación abierta a la inversión privada, una agencia nacional de hidrocarburos independiente, licitaciones públicas, un marco fiscal competitivo y protección de la propiedad mediante mecanismos como el arbitraje internacional.
Machado aseguró que los contratos vigentes se mantendrán, pero anticipó que un eventual gobierno ofrecería a las empresas la posibilidad de adaptar sus acuerdos a condiciones más favorables. Su propuesta busca sustituir la discrecionalidad que, según denunció, caracteriza actualmente la asignación de negocios por reglas estables que permitan planificar inversiones a largo plazo.
La posición llega en medio de los acercamientos entre Caracas y Washington y de los nuevos acuerdos para atraer capital extranjero a la industria petrolera venezolana. Para Machado, la apertura económica debe acompañarse de transparencia contractual y garantías institucionales, en lugar de depender de decisiones particulares del poder político.
Un regreso organizado fuera de Venezuela
Sobre su retorno al país, Machado confirmó que la operación fue organizada por sus propios equipos, con la colaboración de personas que permanecen fuera de Venezuela, pero evitó precisar la ruta, los medios de transporte o la identidad de quienes la ayudaron.
“Fue algo estrictamente autónomo, organizado por nuestros equipos”, afirmó. Añadió que en algún momento se conocerán los detalles, pero justificó su reserva en la necesidad de proteger a las personas que facilitaron su salida y regreso.
Machado también sostuvo que no habría podido regresar sin cambios en las instrucciones dirigidas a los organismos de seguridad. No obstante, advirtió que las estructuras represivas siguen activas y reclamó el desmantelamiento del sistema de persecución política, así como la liberación de todos los presos políticos.
La dirigente aseguró que no ha recibido garantías formales de seguridad ni mensajes de Rodríguez o de Washington para concertar una reunión. También insistió en que la derogación de normas como la Ley contra el Odio y la Ley Simón Bolívar debe formar parte de las prioridades de una transición.
Elecciones en 2027 y negociación política
Machado afirmó que la hoja de ruta hacia una transición contempla la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), el reconocimiento de la falta absoluta en la Presidencia y la convocatoria de elecciones presidenciales en 2027. Según dijo, los pasos podrían ejecutarse de manera conjunta para dar certidumbre a la población y a los inversionistas.
La dirigente aclaró que no participa en la mesa de negociación entre el oficialismo y sectores de la oposición, aunque aseguró que espera que el mecanismo consiga resultados. Defendió la movilización ciudadana como una herramienta para acelerar el proceso y anunció que trabaja con organizaciones políticas en nuevas actividades dentro del país.
También propuso que un próximo gobierno establezca una comisión de la verdad, integrada por personas independientes, para escuchar a las víctimas, documentar violaciones de derechos humanos y plantear reparaciones. Los delitos, agregó, deberán procesarse por la vía judicial.
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En materia económica, defendió una reestructuración de la deuda venezolana basada en una evaluación realista de los pasivos y en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de modo que el país pueda atender sus compromisos financieros sin relegar la recuperación de los servicios públicos.
Machado cerró con un mensaje a los venezolanos emigrados, a quienes invitó a regresar cuando existan condiciones para reconstruir sus vidas. La recuperación, sostuvo, no puede limitarse al petróleo: requerirá restablecer las instituciones, los servicios públicos y las oportunidades de empleo para que el país pueda recuperar el talento que perdió durante años de migración.