Agosto pone a prueba a Wall Street: qué dice la historia sobre el S&P 500, el dólar y el oro

El análisis estacional de BofA Global Research identifica patrones históricos para agosto que podrían condicionar el comportamiento de la renta variable estadounidense, el dólar y los activos refugio.

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Bloomberg Línea — Agosto ha sido, históricamente, un mes que obliga a los inversionistas a adoptar una postura más cautelosa. El análisis estacional elaborado por Paul Ciana y Jonathan Hartley, estratega técnico de BofA Global Research, identifica un patrón recurrente en los mercados financieros.

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Según los datos, el S&P 500 suele atravesar su tramo más débil del año, mientras el dólar muestra fortaleza frente a varias divisas y el oro gana protagonismo. BofA Global Research muestra que el período comprendido entre agosto y octubre ha sido el más desfavorable para el principal índice bursátil estadounidense desde 1928.

Al mismo tiempo, distintos activos tradicionalmente asociados con episodios de búsqueda de refugio han registrado un comportamiento relativamente más sólido.

Para los analistas de BofA, “agosto favorece un dólar más fuerte frente a la libra esterlina, el dólar australiano, el rand sudafricano y el peso mexicano, y menores rendimientos liderados por el bono australiano a 10 años”, un comportamiento que aparece de forma recurrente en las estadísticas históricas analizadas por la entidad.

El trimestre históricamente más débil para el S&P 500

La principal conclusión del informe es que el período agosto-octubre representa el tramo estacional más complejo para la renta variable estadounidense. Desde 1928, el S&P 500 registra en esos tres meses un rendimiento promedio de -0,02%, avanza únicamente el 55% de las ocasiones y presenta la mayor corrección promedio del calendario, con una caída de 7,35%.

Ciana y Hartley aseguran que “agosto-octubre tiende a ser el peor período de tres meses del S&P 500”, una tendencia que, según el estudio, “favorece vender activos de riesgo y/o cubrir el riesgo bajista durante julio-agosto”.

El comportamiento histórico, sin embargo, no termina ahí. Los analistas añaden que “una caída estacional entre agosto y octubre puede presentar una oportunidad de compra si las señales técnicas la respaldan”, debido a que el periodo noviembre-enero ha sido el más fuerte para el índice, con un avance promedio de 3,54%.

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Dentro de los mercados accionarios también aparecen diferencias relevantes. El Dow Jones Industrial Average ha mostrado la mayor resistencia durante agosto, con avances en el 62% de las ocasiones y una ganancia promedio de 0,86% desde 1901.

En contraste, el Hang Seng de Hong Kong registra el desempeño más débil, con descensos el 57% de las veces y una pérdida media de 1,30% desde 1970.

Dólar firme y rendimientos más bajos

El estudio identifica una ventaja estacional para el dólar durante agosto, especialmente frente a determinadas monedas.

El índice Bloomberg Dollar Spot avanzó el 57% de las veces considerando todos los años analizados, pero ese porcentaje aumenta hasta el 80% durante el segundo año del ciclo presidencial estadounidense, con una ganancia promedio cercana al 1%.

En las principales divisas, los patrones también favorecen a la moneda estadounidense. Frente a la libra esterlina, el dólar subió el 65% de las veces desde 2000, con un avance promedio de 0,84%, mientras que en el segundo año del ciclo presidencial esa probabilidad aumenta al 83%, con una ganancia media de 1,49%.

Los autores del informe sostienen que “agosto fue bajista para la libra esterlina en todos los escenarios”, mientras que respecto al dólar australiano indican que “agosto favorece un dólar australiano más débil”, después de observar que el cruce USD/AUD avanzó alrededor del 69% de las veces.

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La señal más contundente aparece en el rand sudafricano.

Según BofA Global Research, “un rand sudafricano más débil fue la tendencia cambiaria más fuerte de agosto”. Desde 2000, el USD/ZAR ha subido el 73% de las ocasiones, con un avance promedio de 2,19%, porcentaje que asciende al 83% durante el segundo año del ciclo presidencial estadounidense.

El comportamiento coincide con una tendencia descendente de los rendimientos de la deuda soberana. El rendimiento del bono estadounidense a 30 años cayó el 75% de las veces durante agosto del segundo año del ciclo presidencial, con un descenso promedio de 18 puntos básicos, mientras que el diferencial entre los bonos a dos y diez años tendió a aplanarse en torno a 4 puntos básicos.

El oro vuelve a aparecer como refugio

La debilidad histórica del S&P 500 entre agosto y octubre ha coincidido con un mejor comportamiento del oro y de los bonos del Tesoro.

Las estadísticas recopiladas por BofA muestran que el metal precioso ha subido el 61% de las veces durante ese período, con una ganancia promedio de 2,52%, mientras los rendimientos del bono estadounidense a diez años retrocedieron en promedio 7 puntos básicos.

Para Ciana y Hartley, “el oro parece ser la cobertura más confiable entre agosto y octubre”. Los analistas añaden que “el oro tendió a moverse en sentido contrario al S&P 500, al subir el 61% de las veces con una ganancia promedio de 2,52%”, una combinación que el estudio asocia con episodios de búsqueda de activos defensivos.

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El informe también identifica un comportamiento favorable para la energía. El índice Bloomberg Energy obtuvo una ganancia promedio de 2,42% en agosto y de 4,84% durante el segundo año del ciclo presidencial estadounidense.

Además, el petróleo WTI avanzó el 69% de las veces en los últimos diez días de agosto, con una subida media de 0,96%, mientras que el Brent lo hizo el 65% de las ocasiones, con un incremento promedio de 1,48%.

Más allá de estos patrones estacionales, el estudio plantea que el comportamiento de agosto y octubre será una referencia para evaluar si las señales técnicas terminan confirmando el deterioro histórico del S&P 500 o si una eventual corrección abre el camino hacia el período que, de acuerdo con las estadísticas de largo plazo, ha sido el más favorable para la renta variable estadounidense.