El índice MSCI de Asia-Pacífico subió 1%, impulsado por las acciones tecnológicas, mientras los inversores redujeron sus apuestas a una subida de tasas de la Fed en septiembre.
Las acciones estadounidenses avanzaron tras una inflación que moderó las apuestas por un alza de tasas de la Fed, mientras el petróleo y las tensiones en Ormuz mantuvieron los riesgos sobre los precios.
La presión vendedora pierde fuerza y aparecen nuevos compradores. Citadel Securities identifica diez señales que van desde mejores ganancias y menor apalancamiento hasta flujos pasivos récord.
Es el principal vehículo de exposición a las acciones listadas en la Bolsa de Valores de Colombia y a empresas del país que cotizan en Estados Unidos. Tras la emergencia económica anunciada sus precios aumentaron en EE. UU.
El mercado cerró con cautela ante el repunte del crudo y las tensiones en Medio Oriente, mientras el IPC del miércoles puede redefinir las apuestas sobre las tasas de la Fed.
El oro sube por tercer día consecutivo y supera los US$4.400 la onza, mientras el yen se mantiene cerca de 159,25 por dólar tras caer un 1% en la sesión anterior.
Apollo, Blackstone, BlackRock, Brookfield, Goldman Sachs y KKR participarán en fondos destinados a financiar infraestructura de inteligencia artificial para clientes de Nvidia.
Las compras de bancos centrales, una eventual caída de las tasas reales y un dólar más débil sostienen las perspectivas alcistas de Wall Street para el oro.
La medida busca limitar el acceso al apalancamiento y los derivados tras el fuerte aumento de las cuentas de margen y las pérdidas entre inversores minoristas.
El Tesoro intervino en el yen y abrió la puerta a reducir la oferta de deuda larga, mientras las tasas suben por inflación y abultados déficits fiscales.
El rebalanceo diario de estos fondos amplifica las oscilaciones y abre oportunidades para estrategias que buscan capturar tendencias de corto plazo en acciones.
El índice MSCI Asia Pacífico avanzó 0,2% impulsado por las acciones tecnológicas de Corea del Sur, mientras los inversores aguardan el dato de empleo de EE.UU. y siguen la incertidumbre sobre Irán y el estrecho de Ormuz.
Los inversionistas aguardan el informe de empleo de julio y las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mientras los resultados corporativos mantuvieron la presión sobre el sector tecnológico.