Según un informe de Quantum Finanzas, en las últimas semanas hubo correcciones alcistas a lo largo de toda la curva de rendimientos de la deuda del Tesoro estadounidense, excepto en las tasas de muy corto plazo.
Los inversionistas reaccionaron al repunte del crudo y al deterioro de las expectativas sobre tasas de interés en Estados Unidos, aunque Wall Street logró sostenerse gracias al impulso de las tecnológicas.
La expansión de la inteligencia artificial desplazó el foco desde el software hacia la infraestructura física, alimentando la idea de crear futuros sobre capacidad computacional.
Los inversionistas se preparan para lanzar ETF vinculados a mercados predictivos que permitirán apostar sobre elecciones, inflación, recesión y decisiones de la Reserva Federal.
Un tercio de los encuestados espera que el crudo Brent termine este año entre US$80 y US$90 el barril, según mostró la encuesta Marquee MarketView de Goldman.
RBC, firma canadiense, pasó a ubicarse entre las casas más alcistas de Wall Street mientras el mercado sigue apoyado por el crecimiento de beneficios y el gasto en infraestructura para IA.
Las firmas de Wall Street están buscando criptotalentos a medida que desarrollan negocios que han recibido un trato más acogedor por parte de los reguladores durante la administración Trump.