Bloomberg Línea — El comportamiento del S&P 500 en marzo refleja una divergencia interna marcada. El índice acumula una caída superior al 7% en el mes y más de un 6% en el año, en un contexto dominado por tensiones geopolíticas que han alterado el equilibrio de los mercados globales. Sin embargo, dentro de ese entorno, un grupo reducido de compañías ha registrado avances significativos.
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El detonante central ha sido la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, con impacto directo sobre infraestructuras energéticas y rutas clave de transporte. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz, junto con disrupciones en el Mar Rojo, ha afectado de forma directa el flujo global de crudo y gas, elevando el precio del Brent un 60% en el mes hasta niveles que cotizan sobre los US$115.
Este movimiento ha generado un ajuste inmediato en expectativas de oferta, mientras el mercado incorpora escenarios de restricción prolongada. La reacción no se ha limitado al petróleo, ya que el gas natural ha registrado subidas cercanas al 70% y se han producido efectos en cadena sobre químicos, fertilizantes y transporte.
En paralelo, la renta variable ha experimentado un ajuste en sectores ligados al crecimiento y al consumo, mientras el capital se ha desplazado hacia compañías vinculadas a materias primas. Este cambio ha redefinido el liderazgo dentro del índice durantre marzo.
Las 15 acciones que más suben
El avance se concentra en energía, químicos y fertilizantes, sectores con exposición directa a precios de materias primas y a disrupciones en la oferta global. Según los datos de Bloomberg, estas son las 15 acciones que más suben en marzo dentro del S&P 500:
- APA (APA): 46%
- CF Industries (CF): 24%
- LyondellBasell (LYB): 22%
- Marathon Oil (MRO): 21%
- Devon Energy (DVN): 20%
- Diamondback Energy (FANG): 19%
- Occidental Petroleum (OXY): 18%
- EOG Resources (EOG): 17%
- ConocoPhillips (COP): 16%
- ExxonMobil (XOM): 15%
- Valero Energy (VLO): 14%
- Phillips 66 (PSX): 13%
- Hess (HES): 12%
- Halliburton (HAL): 11%
- Baker Hughes (BKR): 10%
El comportamiento de APA recoge la sensibilidad directa a precios de gas y petróleo en un contexto de disrupción del comercio global de LNG. Barclays señala que “APA tiene la mayor exposición a los precios de LNG en nuestra cobertura, además del apalancamiento al precio del petróleo, lo que amplifica el impacto del cierre del Estrecho en su flujo de caja”.
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Según las cuentas del banco, “cada movimiento de US$5 por MMBtu en los precios de LNG vale aproximadamente US$210 millones de flujo de caja anual incremental” de la empresa. Esta exposición se traduce en revisiones al alza de estimaciones de flujo de caja y en una revalorización del activo bajo escenarios de precios elevados.
En el caso de LyondellBasell, el impacto se transmite a través de la cadena petroquímica. Deutsche Bank indica que la compañía “está altamente apalancada al polietileno, polipropileno y precios del petróleo” y que “el conflicto está impactando aproximadamente el 30% de la capacidad global” en polietileno, lo que ha derivado en aumentos de precios en Estados Unidos de US$0,10 por libra en marzo y US$0,15 en abril.
La misma fuente añade que “cada cambio de US$1 por barril en el petróleo impacta el EBITDA anual de Oxyfuel en US$20 millones”, lo que explica la traslación directa del crudo a resultados operativos y se refleja en el incremento que ha tenido la acción.
CF Industries refleja la extensión del shock hacia el sector agrícola, ya que produce fertilizantes nitrogenados como la urea y el amoníaco, insumos esenciales para cultivos como el maíz. Mizuho recoge que “aproximadamente el 40-45% del comercio global de urea está en riesgo” y que “los precios del amoníaco en el Medio Oeste de EE.UU. han subido US$135 por tonelada corta o 17% desde finales de febrero”.
La misma entidad subraya que “los agricultores no tienen opción más que usar nitrógeno si van a plantar maíz”, lo que sostiene la demanda en el corto plazo pese al encarecimiento de insumos.
El resto de compañías del listado, entre ellas Marathon Oil, Devon Energy, Diamondback Energy, Occidental Petroleum, EOG Resources y ConocoPhillips, comparten exposición directa a la producción de crudo, mientras grupos como Valero Energy y Phillips 66 capturan el efecto a través de la refinería y la comercialización.
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Además, hay firmas de servicios como Halliburton y Baker Hughes que lo hacen vía actividad en campo, lo que en conjunto ha permitido trasladar la subida del petróleo a ingresos y márgenes en distintos eslabones de la cadena, en un entorno donde la restricción de oferta y la reconfiguración de flujos energéticos han modificado la asignación de capital dentro del S&P 500 sin depender de factores de crecimiento tradicional.