Oro en ciclo alcista, plata bajo presión: el nuevo diagnóstico de UBS

La firma prevé recuperación impulsada por tasas reales negativas y demanda oficial, pero advierte sobre alta volatilidad en la plata.

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Bloomberg Línea — El oro registró una caída intradía superior al 10% el viernes, luego del anuncio del presidente Donald Trump sobre la nominación de Kevin Warsh como nuevo titular de la Reserva Federal. El retroceso representó la mayor caída diaria desde 1983, aunque en la jornada del martes el precio mostró una recuperación significativa.

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En ese contexto de alta volatilidad, UBS sostiene que el mercado del oro aún no ha alcanzado el final de su ciclo alcista. Para sus estrategas, la reacción fue una corrección dentro de una tendencia de largo plazo impulsada por factores estructurales como las bajas tasas reales, la fragilidad fiscal y la incertidumbre geopolítica.

En el corto plazo, esperan que el oro se consolide entre US$4.500 y US$4.800 por onza, para luego retomar una trayectoria ascendente. Wayne Gordon, Giovanni Staunovo y Dominic Schnider, estrategas de UBS, explican que ven la corrección de la semana pasda “como indicativa de volatilidad dentro de una tendencia estructural ascendente, más que como el fin del mercado alcista del oro”.

Fundamentos del oro, intactos

UBS considera que el mercado del oro se encuentra en una fase intermedia a tardía del actual ciclo alcista. Según sus analistas, episodios similares en el pasado, como los de 1974 y 2020, no marcaron el fin de las alzas, sino pausas temporales en contextos de incertidumbre monetaria.

Los analistas destacan que la nominación de Warsh podría interpretarse como un giro restrictivo, dada su postura crítica frente al crecimiento del balance de la Fed y su inclinación hacia una política monetaria más estricta.

Sin embargo, UBS no cree que esto represente un cambio de régimen en la política monetaria. De acuerdo con Gordon, Staunovo y Schnider, “dado que Warsh no ha demostrado la misma credibilidad que Volker, no creemos que este sea el final del mercado alcista del oro”.

La política monetaria sigue siendo el principal factor de apoyo para el metal. El mercado descuenta aún 53 puntos básicos de recortes en la tasa de interés hasta finales de 2026, en línea con el escenario base de UBS. La firma espera, además, una recuperación de la demanda en 2026, impulsada por compras de bancos centrales, entradas a fondos cotizados y mayor demanda minorista en un entorno de tasas reales negativas.

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La entidad proyecta un precio de US$6.200 por onza para marzo, junio y septiembre, y un cierre de año en US$5.900.

UBS mantiene su visión favorable sobre el oro al considerar que los factores estructurales que respaldan su demanda siguen vigentes. Las tasas reales negativas, la persistente incertidumbre geopolítica y el deterioro fiscal en economías desarrolladas continúan siendo elementos centrales en su tesis de inversión. La entidad también prevé una recuperación en la demanda de oro durante 2026, impulsada por mayores compras de bancos centrales, entradas a fondos cotizados y fortalecimiento del interés minorista.

UBS reduce apetito por la plata

El mercado de la plata experimentó una caída más profunda que el del oro. El 30 de enero, el precio retrocedió 26%, con caídas intradía cercanas a 38%. Según UBS, movimientos de tal magnitud no se habían registrado en casi medio siglo. El precio spot se ubica ahora en US$83 por onza, en línea con la previsión de largo plazo de la entidad.

La firma advierte que la volatilidad extrema ha alterado las condiciones de inversión para el metal. Para Dominic Schnider y Wayne Gordon, “un activo que muestra una volatilidad de entre 60% y 120% requiere un rendimiento esperado de entre 30% y 60% para justificar una posición larga, lo que aún no se cumple”.

Antes del desplome, la plata acumulaba un alza interanual de 250%, impulsada por flujos especulativos y compras en Asia, particularmente en China, donde el precio llegó a cotizar con una prima significativa respecto a Estados Unidos y Londres.

UBS señala que la nominación de Warsh alivió parte del riesgo de cola que había estado sosteniendo la demanda por metales preciosos, debilitando uno de los principales soportes para la plata.

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Aunque UBS mantiene sus proyecciones de precio para 2026, que contemplan un retroceso gradual hasta US$85 por onza hacia fin de año, no considera atractivo iniciar una posición estratégica en el metal en este momento. Schnider y Gordon concluyen que “creemos que es demasiado pronto para construir una exposición de largo plazo a la plata”.

Al mismo tiempo, la entidad reconoce que el interés inversor sigue siendo necesario para sostener los precios. UBS estima un déficit de mercado cercano a los 300 millones de onzas, basado en una demanda de inversión superior a los 400 millones. Sin embargo, también advierte que el componente industrial, que representa más de 50% de la demanda total, podría deteriorarse si los precios elevados persisten.