El sector energético borró parte de las las ganancias acumuladas en marzo tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán y luego de que el país de Medio Oriente anunciara la apertura total del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, con el barril oscilando entre US$80 y US$90, los analistas ven un piso más sólido para el flujo de caja, aun cuando persisten dudas sobre la velocidad de normalización del mercado.
Un informe de Morgan Stanley (MS), elaborado por el estratega de commodities Devin McDermott, indica que la recuperación total de la producción global llevará tiempo, al igual que la recomposición de inventarios y reservas estratégicas. En ese contexto, incluso con la reapertura del estrecho de Ormuz, el ejecutivo de MS considera que los precios del petróleo y el gas no volverían rápidamente a niveles previos al conflicto.
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Mejora en los múltiplos
McDermott menciona que el retroceso reciente del sector convive con una mejora en los múltiplos. Con el petróleo West Texas Intermediate (WTI) en torno a US$80, las compañías de exploración y producción bajo cobertura del banco ofrecen un rendimiento mediano de flujo de caja libre cercano al 14%.
A la vez, el mercado estaría descontando un precio de largo plazo del crudo en el rango alto de los US$60 por barril, por debajo de la estimación de ciclo medio de US$70 que maneja la entidad.
Pese a un escenario macro más favorable que el previsto al momento de definir los planes de 2026, la mayoría de las compañías mantendría sin cambios sus niveles de actividad en el corto plazo.
La excepción señalada es Diamondback Energy, mientras que otras firmas podrían habilitar incrementos moderados hacia 2027 si las condiciones lo permiten, aunque lejos de los niveles de expansión observados en ciclos anteriores del shale.
De cara a la temporada de resultados, el informe anticipa actualizaciones operativas mayormente estables para las firmas estadounidenses, dado que el impacto del invierno ya había sido incorporado en las guías.
Un mayor precio del crudo aportaría impulso al flujo de caja, aunque con efectos parcialmente compensados por rezagos en ventas internacionales y menores precios del gas en la cuenca del Pérmico.
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Las perspectivas del banco son más constructivas para las empresas Permian Resources, Diamondback Energy, Antero Resources, Range Resources y Cenovus Energy. En cambio, adopta una postura más cauta sobre Comstock Resources, Expand Energy, Tourmaline Oil Corp y Imperial Oil.