Bloomberg — Personalidades destacadas de Wall Street y Silicon Valley acompañaron al presidente Donald Trump en una cena de estado en honor a su homólogo chino, Xi Jinping, en una demostración del poderío tecnológico y financiero de Estados Unidos.
Trump recibió a Xi con un gran despliegue esta semana, otorgándole los honores de una visita de Estado poco habituales a un líder considerado uno de los principales rivales industriales y militares de EE.UU. La carrera por dominar la inteligencia artificial se ha convertido en un foco creciente de tensión, mientras las empresas chinas avanzan rápidamente y reducen la brecha frente a los modelos estadounidense
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A pesar de la competencia, ambos gobiernos coinciden en impulsar el desarrollo de la IA, a pesar de las crecientes preocupaciones sobre el impacto de esta tecnología en el empleo, el medio ambiente e incluso el futuro de la humanidad.
Los grandes de tecnología y Wall Street que acompañaron a Trump y Xi
La cena del jueves reunió a algunas de las figuras más influyentes de ese ámbito. Entre los invitados se encontraban Jensen Huang, de Nvidia Corp. (NVDA), y Sam Altman, de OpenAI. Los iconos tecnológicos Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Elon Musk y Tim Cook figuraban entre los afortunados que recibieron las codiciadas invitaciones, al igual que Satya Nadella, de Microsoft Corp. (MSFT), y Sundar Pichai, de Alphabet Inc. (GOOGL), la empresa matriz de Google.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, y otros asesores destacados de Trump en materia de comercio y economía —entre ellos el secretario de Comercio, Howard Lutnick; el secretario de Energía, Chris Wright, y el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer— figuraban en la lista de invitados, al igual que el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
Sin embargo, la cálida bienvenida de Trump a Xi también ha suscitado críticas, incluso por parte de un senador republicano, Roger Wicker, de Misisipi, quien cuestionó la decisión del Gobierno de rendir homenaje al líder chino. A medida que los invitados iban llegando el jueves, se podía oír a los manifestantes cerca de la Casa Blanca coreando consignas como “Libertad para Hong Kong” y “Libertad para el Tíbet”.
Trump y la primera dama Melania Trump dieron la bienvenida a Xi y a su esposa, Peng Liyuan. La primera dama estadounidense lució lo que parecía ser una blusa blanca con un gran lazo y pantalones negros, mientras que la señora Peng llevaba un vestido rojo de manga larga.
Entre los ejecutivos del sector financiero que figuraban en la lista de invitados de la velada se encontraban Jane Fraser, de Citigroup Inc. (C); Jamie Dimon, de JPMorgan Chase & Co. (JPM); Stephen Schwarzman, de Blackstone Inc.; David Solomon, de Goldman Sachs Group Inc. (GS); y Michael Miebach, de Mastercard Inc. Entre otros magnates empresariales invitados se encontraban Kelly Ortberg, de Boeing Co. (BA), y David Ellison, de Paramount Skydance Corp.
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Sin embargo, la ausencia de líderes empresariales chinos fue notable. No se esperaba que la delegación de Xi incluyera a muchos directores ejecutivos, lo que pone de manifiesto las posibles diferencias en las expectativas entre ambos países respecto a la cumbre, a pesar de que Trump afirmó que esperaba cerrar numerosos acuerdos comerciales. De los más de 130 nombres en la lista de invitados, solo 19 pertenecían a la delegación china, y ninguno era una figura del mundo empresarial.
Antes de la velada, Trump presentó la cena como el evento más codiciado de la ciudad, diciendo que “todo el mundo quería estar allí” y describiendo la lista de invitados como una que abarcaba “todo el mundo tecnológico, todo el mundo bancario y mucho más”.
Las cenas de Estado son una gran tradición de la Casa Blanca para honrar a los líderes extranjeros. Se trata de la segunda celebración de este tipo del actual mandato de Trump, tras la cena celebrada en abril en honor al rey Carlos III y su esposa, la reina Camilla.
Los invitados disfrutarán de un menú de tres platos que, según la oficina de la primera dama, exhibirán “ingredientes estadounidenses con una sutil influencia china”. El evento comenzará con un brindis con Schramsberg “Blanc De Noirs”, un vino espumoso californiano, informó la Casa Blanca. Un vino de este viñedo también se sirvió durante la histórica visita del presidente Richard Nixon a Pekín en 1972.
Los asistentes disfrutarán de la actuación de Christopher Macchio, un tenor que también actuó en la toma de posesión de Trump en 2025, así como de bandas militares. La decoración de la fastuosa cena destacaba el color rojo, un color auspicioso en la cultura china, con jarrones coronados por flores rojas y manteles rojos que adornaban las mesas, también decoradas con dalias y ranúnculos de temporada.
EE.UU. y China extienden su tregua comercial y mantienen el diálogo sobre IA
Si bien las expectativas de avances eran bajas antes de la cumbre, los países extenderán la tregua comercial —que expiraba en noviembre— hasta el 10 de enero. Antes de las reuniones del jueves, Trump declaró que él y Xi abordarían temas relacionados con la seguridad, la tecnología y la inteligencia artificial. Posteriormente, Xi le comunicó a Trump que sus países podrían continuar dialogando sobre IA y protegerse conjuntamente contra el uso indebido de esta tecnología, según la agencia oficial de noticias Xinhua.
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Los intentos de Trump por prohibir tres medios de comunicación también afectaron la cobertura de la cumbre. Sin embargo, incluso después de que la Casa Blanca restableciera el acceso a dichos medios, no se pronunció públicamente sobre si planeaba reincorporar a CNN a la rotación de cadenas que cubren la presidencia, un punto conflictivo en el boicot mediático.
El presidente había dejado clara su expectativa por la visita de Xi durante meses, y citaba con frecuencia eventos como la cena de Estado para justificar sus planes de construir un enorme salón de baile en los terrenos de la Casa Blanca. Trump ha afirmado que la Casa Blanca carece de espacio suficiente para albergar eventos de tal magnitud.
En su brindis, el presidente invitó a los asistentes a la cena de Estado a visitar el salón de baile, aún en construcción, calificándolo como un “regalo especial” en honor a la visita de Xi. “Serán los primeros en pisar la pista de baile”, dijo Trump.
--Con la colaboración de Jessie Jiang, John Harney y Derek Wallbank.
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