Las monedas latinoamericanas avanzan ante una menor aversión al riesgo y la corrección del petróleo. El peso chileno y el sol peruano destacan entre las emergentes.
Las bolsas de América Latina retrocedieron ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, que impulsa al petróleo y eleva la aversión global al riesgo. El MSCI Latam cayó más de 5%.
El banco alemán privilegia monedas y bonos de economías con respaldo político, tasas reales elevadas y soporte externo, destacando oportunidades en el real brasileño, el peso mexicano y el peso chileno.
Los comentarios tranquilizadores de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la improbabilidad de que EE.UU. abandone el acuerdo comercial no lograron revertir totalmente el movimiento del peso.
En un año marcado por elecciones presidenciales en Brasil, Colombia y Perú, México se destaca como refugio regional gracias a su solidez cambiaria y cercanía con EE.UU. Pero los riesgos persisten.
Latinoamérica mantiene el atractivo para el carry trade en 2026, pero los riesgos políticos, fiscales y electorales exigen mayor selectividad en las apuestas cambiarias.
A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
El banco prevé un dólar más débil en 2026, con divergencias crecientes entre monedas de América Latina, presiones políticas en Estados Unidos y mayor volatilidad en los mercados.
El desempeño del peso no quiere decir que las conversaciones comerciales vayan a ir sobre ruedas o que la moneda no vaya a enfrentar volatilidad, pero a largo plazo México sigue estando en una buena posición frente a Estados Unidos.
Los mejores pronosticadores del tipo de cambio en México dijeron a Bloomberg Línea lo que esperan para el peso mexicano en el segundo año de Trump en la Casa Blanca.
La segunda presidencia de Trump coincide con un giro en la percepción del dólar: la pérdida de confianza, el debate sobre la independencia de la Fed y la expectativa de tasas más flexibles debilitaron su papel como refugio.
El banco anticipa que, pese a las tensiones geopolíticas y presiones internas en Estados Unidos, el dólar seguirá mostrando resistencia en el corto plazo.