¿Cómo viene impactando la IA en el empleo y qué esperar a futuro? Esto dice Goldman Sachs

La inteligencia artificial ya impacta en sectores específicos y podría ampliar su efecto en la próxima década, con riesgos y creación de nuevos puestos.

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El impacto de la inteligencia artificial (IA) sobre el empleo ya comienza a observarse en sectores específicos de la economía, en particular en tecnología, actividades intensivas en conocimiento y trabajos creativos. Según un informe de Goldman Sachs Research, estos efectos iniciales son acotados en términos agregados, pero anticipan transformaciones más amplias a lo largo de la próxima década.

En Estados Unidos, la incidencia de la IA se percibe en el sector tecnológico, donde la participación del empleo sobre el total de la economía cayó por debajo de su tendencia de largo plazo. También se registran desplazamientos en ocupaciones como consultoría, atención en call centers y diseño gráfico, aunque estos segmentos representan una porción reducida del mercado laboral total. Hasta el momento, los datos agregados no muestran cambios significativos en la composición del empleo atribuibles a la IA.

Cambios a futuro

A futuro, el alcance podría ampliarse. Goldman Sachs estima que unos 300 millones de empleos a nivel global están expuestos a procesos de automatización mediante inteligencia artificial.

En Estados Unidos, las tareas que podrían automatizarse representan aproximadamente el 25% del total de horas trabajadas. En el escenario base del informe, la adopción de esta tecnología se desarrollaría en un período cercano a los 10 años, con un desplazamiento estimado de entre 6% y 7% de la fuerza laboral durante esa transición.

El ritmo de adopción aparece como una variable central. Si el proceso se distribuye de manera gradual en el tiempo, el impacto sobre el desempleo sería acotado: Goldman Sachs proyecta un aumento de 0,6 puntos porcentuales en la tasa de desocupación. Sin embargo, una adopción más acelerada podría amplificar los efectos sobre la economía.

El informe también señala desajustes potenciales entre los trabajadores desplazados y los perfiles demandados. Aquellos provenientes de sectores intensivos en conocimiento podrían no adaptarse fácilmente a los empleos con mayor demanda. Entre estos se incluyen, por un lado, tareas de baja calificación y salario —como servicios de comida rápida, limpieza o cuidado domiciliario— y, por otro, trabajos técnicos vinculados a infraestructura, como construcción, ingeniería y electricidad.

En este último segmento, la expansión de la IA impulsa la creación de empleo. El desarrollo de centros de datos y la infraestructura energética necesaria para sostener su funcionamiento está generando nuevas oportunidades laborales.

Desde 2022, los empleos en construcción asociados a este tipo de proyectos aumentaron en 216.000 en Estados Unidos. Además, se estima que será necesario cubrir unos 500.000 nuevos puestos vinculados a la demanda de energía hacia 2030.

Más allá de la infraestructura, el informe identifica tres canales de creación de empleo asociados a la IA.

  • En primer lugar, crecerá la demanda de trabajadores con habilidades específicas en esta tecnología.
  • En segundo término, surgirán nuevas ocupaciones especializadas, como ya ocurrió en otros procesos de cambio tecnológico, por ejemplo en el sector salud.
  • Finalmente, el aumento de ingresos y de la demanda podría impulsar empleos en actividades que, si bien ya existían, se expanden en contextos de mayor capacidad de consumo, como servicios personales o educativos.

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El informe subraya que existe un alto grado de incertidumbre sobre la magnitud y la velocidad de estos efectos, por lo que recomienda un seguimiento continuo de los datos laborales para evaluar su evolución.