Economía

¿Cuántos vencimientos de deuda deberá enfrentar Argentina entre diciembre y marzo?

En diciembre el cumplirá con un nuevo pago ante el fondo, pero el verdadero escollo aparece a partir de marzo. ¿Qué alternativas tiene el Gobierno para evitar que se profundice la salida de dólares?

Los funcionarios enfrentan semanas clave mientras continúan las negociaciones con el FMI
21 de diciembre, 2021 | 05:11 PM

Buenos Aires — Este miércoles el Gobierno deberá cumplir con un nuevo vencimiento de deuda ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es de US$1.892 millones, que se abonará con remanentes de los Derechos Especiales de Giro (DEG) enviados en agosto por el propio Fondo.

Pero más preocupante son los vencimientos de los primeros meses del 2022, mientras se estira la negociación con el organismo internacional y se agotan las reservas netas del Banco Central.

Vencimientos

Sólo con el FMI, el Estado argentino deberá cumplir con el pago de US$3.976 mil millones entre enero y marzo. La cuota más gruesa es la del tercer mes del año próximo, superando los US$2 mil millones.

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En marzo, además, aparecerá también un vencimiento del Club de París cercano a los US$2.000 millones. Si se suman las obligaciones con todos los organismos internacionales, sumando capital e intereses, entre diciembre y marzo se alcanzan los US$6.647 millones, según información del Ministerio de Economía de la Nación.

Los vencimientos de los próximos meses se acercan bastante a esa cifra. ¿Cómo hará el Gobierno para cumplir con esos pagos si no resuelve la negociación con el fondo?

Pagos al FMI

            • En diciembre: U$S1.892 millones.
            • En enero: U$S731 millones al FMI.
            • Entre febrero y marzo: U$S3.245 millones
            • Total: De no alcanzar acuerdo, el país deberá enfrentar vencimientos por US$19.100 millones en 2022 y US$19.300 millones en 2023.

Si se suman las obligaciones con todos los organismos internacionales, entre diciembre y marzo y sumando capital e intereses se alcanzan los US$6.649.777, según información oficial. Un acuerdo de facilidades extendidas con el FMI lograría despejar además el alto volumen de vencimiento de los próximos dos años: US$19.100 millones y US$19.300 millones respectivamente.

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¿En cuánto están las reservas netas?

Según Lorenzo Sigaut, director de la consultora Equilibra, las reservas netas se ubican en torno a los US$4 mil millones. Para el pago de enero ya habrá que desprenderse de algunos de esos dólares, debido a que aún restarán US$500 millones en concepto de DEG. Pero luego, el Central deberá analizar tras alternativas.

La cosecha gruesa de la soja es recién entre abril y agosto, no veo al Central acumulando muchas reservas en los próximos meses, el verano no es un buen período para acumular reservas”, precisa Sigaut.

“Para los vencimientos inmediatos hay fondos, el problema está entre marzo y abril, que tenés cerca de US$4.300 millones del FMI sumados al Club de París, pero la clave pasa por el acuerdo, no tanto por la situación de reservas”, explica Daniel Artana, economista en jefe de Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Brutas vs. netas

Según la información provista por el Banco Central, las reservas internacionales se ubican en torno a los US$41.114 millones, con fecha al 16 de diciembre. Pero distintas consultar estiman que las reservas netas caen por debajo de los US$4.000 millones, por debajo del 10% de la tenencia bruta total que reporta la entidad que conduce Miguel Pesce.

Hasta acá, Artana señala que “el Banco Central ha tomado medidas bastante extremas para llegar hasta que termine la negociación”.

Claudio Caprarulo, economista y director de Analytica Consultora, agrega que hasta tanto no esté el acuerdo se verán aún más de esas medidas con el objetivo “contener la mayor demanda de dólares en un contexto en el que la oferta está bastante restringida”.

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Respecto al escenario de los próximos meses, Sigaut dice que “la cosecha gruesa de la soja es recién entre abril y agosto, no veo al Central acumulando muchas reservas en los próximos meses, el verano no es un buen período para acumular reservas”, y respecto a las alternativas que puede evaluar el Gobierno, agrega: “Si se dilatan las negociaciones, se puede arregar un ´bypass´, o un ´acuerdo puente´, que habilite prorrogar los vencimientos de corto plazo.

¿Qué acuerdo?

Respecto al acuerdo, Caprarulo afirma que lo más importante a resolver es “patear los vencimientos de los próximos dos años”, y con más urgencia los de marzo, y luego sí un programa que defina estrategias para reducir el déficit fiscal y la acumulación de reservas.

Artana agrega que el Gobierno no tiene otra opción que acordar y que nada indica que eso no suceda, a raíz que se ha ido cumpliendo con los vencimientos anteriores. Respecto al contenido, señala que “deberá incluir un programa fiscal, que ordene el lío cambiario y en el que se acumule reservas, algo que es sensato y que Argentina debería hacer con o sin acuerdo”.

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Según Sigaut, el reperfilamiento de la deuda es lo menos problemático de la negociación, mientras que el problema está en qué pide el fondo a cambio. “Mientras Argentina acepte emprolijar su macro no va a tener problema en hacer roll over, al fondo le conviene porque sino es impagable”, agrega el economista.

El fantasma de la devaluación

Acelerar el ritmo de la devaluación es un reclamo de los mercados sobre el Banco Central, que hasta aquí ha depreciado al tipo de cambio oficial por debajo de la inflación. Distintos economistas señalan que es tiempo de una aceleración, sin necesidad de una devaluación brusca.

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“Seis meses devaluando al 1% mensual cuando la inflación era del 3%, el margen de maniobra se acotó un montón y el escenario externo no parece tan favorable como este año”, explica Artana, economista de FIEL. Este aspecto, sumado a un plan electoral que incluyó varios aspectos inconsistentes, tarde o temprano “te pasan factura”, agrega.

¿Podrá esta herramienta ser útil para acumular reservas? “Una devaluación no genera necesariamente mayores divisas, generas menos importación pero no aumenta la exportación”, señala Sigaut.

¿Qué alternativas tiene el Gobierno?

“Un camino es que se trate de replicar lo que se hizo anteriormente, depreciación mensual que acompañe a la inflación y que no haya más pérdida del tipo de cambio real”, precisa Caprarulo.

La segunda opción, según el economista de Analýtica, es la de “un salto devaluatorio del 10% para ir luego acotando el porcentaje y lograr cerrar la brecha cambiaria, que es una de las preocupaciones del FMI”.

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