Green

Europa se disputa la etiqueta verde para plantas nucleares y de gas

Los opositores están presionando a la Comisión Europea para que modifique su plan, a sabiendas de que se enfrentan a una difícil tarea al intentar bloquearlo en una fase posterior

Central nuclear de RWE AG se encuentra en la orilla del río Rin en Biblis, Alemania, el jueves 13 de agosto de 2020. Alrededor del 30% del carbón, el mineral de hierro y el gas natural de Alemania se transporta a lo largo del río, donde las fábricas se instalan para recibir entregas para la fabricación justo a tiempo.
Por Ewa Krukowska, Iain Rogers y Jonathan Tirone
03 de enero, 2022 | 12:46 PM

Bloomberg — La propuesta de la Unión Europea de clasificar como sostenibles las inversiones en algunos proyectos de gas natural y energía nuclear ha puesto de manifiesto las profundas divisiones existentes entre los estados miembros, subrayando los desafíos a los que se enfrenta el bloque en su búsqueda de un ambicioso objetivo de neutralidad climática.

Los políticos ecologistas de Austria y Luxemburgo criticaron el proyecto, diciendo que podría dañar la credibilidad del nuevo reglamento y amenazar con desviar la inversión de las energías renovables. Sin embargo, el grupo político más grande del Parlamento Europeo apoyó el plan y dijo que ayudaría a acelerar las reducciones de emisiones.

Los opositores están presionando a la Comisión Europea para que modifique su plan, a sabiendas de que se enfrentan a una difícil tarea al intentar bloquearlo en una fase posterior. La Comisión recurre a un procedimiento especial de escrutinio que exigiría que al menos 20 estados miembros (que representan al menos el 65% de la población de la UE) rechacen colectivamente la regla en los próximos meses, lo que es muy poco probable. Varios países clave, entre ellos Francia, apoyan firmemente la inclusión de la energía nuclear.

PUBLICIDAD

La ministra de Clima y Energía de Austria, Leonore Gewessler, pidió al ejecutivo de la UE que cambie la propuesta o se arriesgue a emprender acciones legales.

“El greenwashing de la energía atómica y el gas fósil es completamente inaceptable”, dijo Gewessler el lunes en una entrevista emitida por la radio ORF. “Los mercados financieros necesitan una etiqueta creíble. Por eso es tan importante”.

Alemania, que depende más de los combustibles fósiles mientras intenta eliminar la energía nuclear para fin de año, está dividida en los cambios propuestos al libro de reglas, conocido como taxonomía. Se establecerá una posición conjunta de gobierno a finales de mes.

PUBLICIDAD

“Las propuestas del acto delegado de la Comisión Europea sobre el gas están en consonancia con la posición del gobierno alemán, aunque desde nuestro punto de vista dicho acto no es necesario”, dijo el lunes el portavoz jefe del canciller Olaf Scholz, Steffen Hebestreit. “Rechazamos categóricamente las conclusiones sobre la energía nuclear”.

En una propuesta enviada para consultas a los estados miembros el viernes, la comisión quiere poner una etiqueta verde temporal en los proyectos de gas que reemplazan al carbón y no emiten más de 270 gramos de dióxido de carbono equivalente por kilovatio-hora. Esas instalaciones tendrían que obtener permisos de construcción antes de 2031 y tienen planes de cambiar a gases renovables o con bajo contenido de carbono para 2036.

La energía nuclear podría clasificarse como sostenible si las nuevas centrales a las que se concedan permisos de construcción antes de 2045 cumplen una serie de criterios para evitar daños significativos al medio ambiente y a los recursos hídricos, según el borrador visto por Bloomberg News.

La taxonomía de la UE es observada de cerca por los inversionistas de todo el mundo como herramienta para orientar la financiación privada en la ambiciosa transición hacia la neutralidad climática de la región. El desafío es garantizar que la decisión sobre cómo tratar la energía nuclear y el gas obtenga apoyo político en el bloque de 27 naciones, evitando al mismo tiempo el riesgo de greenwashing o exagerando la importancia de los recortes de emisiones.

La Comisión dijo el sábado que el gas y la energía nuclear podrían “facilitar la transición hacia un futuro basado predominantemente en las renovables”. Europa quiere alcanzar la neutralidad del carbono a mediados de siglo en el marco del “Green Deal” (Acuerdo Verde), una amplia revisión destinada a acelerar la reducción de la contaminación.

“Utilizando el gas como tecnología puente, podemos conseguir reducir las emisiones de CO2 más rápidamente, abandonando, por ejemplo, el carbón, sin tener que esperar a que las tecnologías totalmente libres de carbono estén ampliamente disponibles”, dijo Esther de Lange, miembro del Partido Popular Europeo en el Parlamento Europeo, en un correo electrónico. El grupo también ve un papel para la energía nuclear en el cambio energético.

PUBLICIDAD

Otorgar una etiqueta verde temporal a ciertos proyectos de gas podría facilitar las inversiones en la limpieza de los sistemas de calefacción a base de carbón en países como Polonia. Ese es un argumento que suelen plantear los políticos de Europa del Este.

El papel de la energía atómica ha enfrentado a Alemania, Dinamarca y Luxemburgo con Francia, República Checa o Finlandia, que quieren apostar por los reactores en el cambio limpio.

“La transición verde es lo mejor que está ocurriendo ahora”, dijo el ministro de Economía finlandés, Mika Lintila. “Está impulsando las inversiones mundiales en este momento, pero debe hacerse de forma realista y sin destruir la competitividad de Europa”.

PUBLICIDAD

Los estados miembros y la Plataforma sobre Finanzas Sostenibles tienen hasta el 12 de enero para proporcionar comentarios. La Comisión adoptará el acto delegado a finales de este mes.

Después de eso, el plan pasa al Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales en el Consejo de la UE para su escrutinio.

PUBLICIDAD

Le puede interesar:

2022 es un año para denunciar el greenwashing en China

Cómo entender las narrativas tras la COP26

PUBLICIDAD

¿Quieren ayudar a los países pobres con financiación del clima? Intenten escucharlos

Con la asistencia de Kati Pohjanpalo.

Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.

PUBLICIDAD