Ecuador

La crisis en Ucrania puede ayudarle a Ecuador con su déficit, ¿pero cómo?

Si los mayores ingresos petroleros se traducen en menor endeudamiento y menos gasto público, el país podría disminuir su déficit fiscal

Los mayores ingresos petroleros le permitirían al Ecuador mejorar sus cuentas.
25 de febrero, 2022 | 02:38 PM

QUITO — Ver en la crisis una oportunidad, eso es lo que el Ecuador podría hacer con los excedentes petroleros que está recibiendo hoy, con un barril de petróleo WTI cercano a los US$ 100 debido al conflicto entre Ucrania y Rusia. Lo ideal, a decir de los expertos, sería que el Gobierno utilice esos ingresos para endeudarse menos y así achicar el déficit fiscal de este año.

PRIMERO, ENTENDER EL MOMENTO

Primero, ¿por qué el precio del petróleo aumenta? Principalmente por la expectativa que existe en torno al conflicto. Rusia es un importante productor de petróleo, el segundo más grande del mundo y las sanciones en su contra, así como las dificultades para comprar y vender petróleo ruso, hacen que el precio aumente. Incluso, el propio Gobierno ruso podría reducir su producción petrolera y, si el tema se complica y se registran daños en la infraestructura petrolera, los mercados podrían tener la sensación de que en los próximos meses o semanas habrá menos petróleo disponible.

Todo esto hace que el Ecuador, que produce alrededor de 490 mil barriles por día, esté vendiendo un petróleo más caro y recibiendo, por lo tanto, mayores ingresos por él. A decir del economista Vicente Albornoz, el beneficio está en que el gobierno ecuatoriano “va a exportar muchos más dólares, muchísimos más que el año pasado”. En el 2021, el Ecuador vendió US$ 6.288,7 millones en petróleo a través de la empresa pública Petroecuador.

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El presupuesto del Estado para este año se construyó considerando un precio por barril de US$ 59,8, pues era impensable un escenario con un petróleo más caro. Esta evolución es favorable para la caja fiscal, pues se recibirá más ingresos, pero hay un lado B que también debe considerarse.

LA GANANCIA ES MÁS QUE EL GASTO

A pesar de que no todo es ganancia, pues Ecuador vende petróleo pero debe gastar en subsidios a los combustibles e importación de derivados, son mucho más los ingresos que los costos por estos rubros. Es decir, “es mucho más lo que exportamos que lo que importamos, nosotros exportamos mucho más petróleo que lo que importamos de derivados”, apunta el también decano de la Facultad de Economía de la Universidad de las Américas (UDLA).

“En esto, el precio del petróleo alto nos conviene, inclusive tomando en cuenta la importación de combustibles y el subsidio a los combustibles. Obviamente, si no estuvieran subsidiados los combustibles le convendría todavía más”, añade el catedrático.

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¿A DÓNDE DEBEN IR LOS EXCEDENTES?

Con estos ingresos excedentes en la mano, ¿qué debería hacer Ecuador? Para Albornoz, la respuesta clara y sensata es “endeudarse menos”. “Con el precio del petróleo alto, el déficit fiscal podría ser más pequeño”, señala. Sobre todo porque la volatilidad del crudo impide hacer planes a largo plazo. Además, en un país con una economía emergente como la del Ecuador, aumentar el gasto público con los excedentes petroleros no sería lo más idóneo.

“Lo lógico sería usar ese dinero para no endeudarnos tanto, lo peor que se podría hacer es aumentar el gasto público”, advierte el decano de la UDLA al tiempo de insistir en que achicar el déficit sería muy positivo. “Imagínese la suerte que tenemos, que la nueva deuda que debíamos contratar será menor de lo previsto, habrá nueva deuda pero será menor de lo esperado”.

El Ministerio de Finanzas prevé que para el 2022 el déficit cierre en US$ 2.300 millones, algo más del 2% del PIB. El ministro Simón Cueva señaló hace pocas semanas que esta cifra sería “una reducción muy importante” luego de cerrar 2021 con un déficit de US$ 3.736 millones, o 3,5% del PIB.

Además del incremento en los ingresos petroleros, el Gobierno se ha fijado como meta un esfuerzo fiscal mayor, relacionado especialmente con menos gasto corriente en sueldos y salarios.

“La sensación de todo político es que cuando tiene un poquito más de plata, quiere gastar la plata, pero eso es lo que nos tiene así, eso es lo que ha impedido que ahorremos y que nunca tengamos fondos de ahorro”, afirma Albornoz. Por eso se esperaría que el Gobierno de Guillermo Lasso apunte a otra dirección.

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