Ucranianos dejan sus trabajos en el exterior para volver a casa a luchar

Casi 80.000 han hecho el viaje de vuelta a casa desde que comenzó el asalto ordenado por el Kremlin el 24 de febrero

Ucranianos desplazados cruzan la frontera en Siret, Rumanía, el 2 de marzo. Fotógrafo: Andrei Pungovschi/Bloomberg
Por Lenka Ponikelska, Patrick Donahue y Konrad Krasuski
06 de marzo, 2022 | 05:05 AM

Bloomberg — Mientras la invasión rusa provoca el éxodo de más de un millón de personas de Ucrania, un grupo más pequeño se desplaza en sentido contrario. Cada vez más numerosos, se van a la guerra.

Ya sean albañiles, empleados de almacén o camioneros, un flujo de hombres, principalmente ucranianos, se dirigen al este desde los países cercanos donde cientos de miles de ellos y sus familias se han establecido en los últimos años.

Casi 80.000 han hecho el viaje de vuelta a casa desde que comenzó el asalto ordenado por el Kremlin el 24 de febrero, dijo esta semana el Servicio Estatal de Guardia de Fronteras de Ucrania. Los retornados regresan para incorporarse al ejército o a las fuerzas de defensa territorial mientras las ciudades del país se enfrentan al bombardeo ruso.

Sergey Lunga, que ha trabajado durante tres años en un almacén a las afueras de Praga, dijo que regresaba a su hogar en el oeste de Ucrania, cerca de la frontera con Rumania. Su empleador no protestó, dijo, y le prometió devolverle su trabajo, sin importar el tiempo que esté fuera.

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“Veré qué pasa allí y si me necesitan”, dijo Lunga, de 51 años, en una entrevista en la estación de autobuses de Florenc, en el centro de la capital checa, de pie junto a un grupo de hombres y una familia que esperaban embarcarse hacia el este. “Pero sólo lo sabré cuando llegue a casa”.

Aunque muchos empleadores expresan su simpatía por la urgencia de los hombres ucranianos en edad de luchar por regresar, su ausencia dejará un hueco en las naciones de Europa del Este, donde constituyen una parte importante de la mano de obra, especialmente en sectores como el transporte y la construcción.

En Polonia, la mayor economía de Europa del Este, más de un millón de ucranianos se instalaron en el país durante los ocho años transcurridos desde la toma de Crimea por parte de Rusia a Ucrania. Muchos ocuparon los puestos de trabajo dejados por los polacos que se aventuraron al oeste en busca de trabajo tras la adhesión del país a la UE en 2004.

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Esos trabajadores son la columna vertebral de algunas industrias clave. Un informe del banco central de 2020 estimó incluso que los trabajadores ucranianos contribuyeron en medio punto porcentual al crecimiento económico cada año entre 2014 y 2018.

La mayor asociación de camioneros de Polonia, la Asociación de Transportistas Internacionales por Carretera, con sede en Varsovia, calcula que alrededor de un tercio de sus conductores que trabajan en rutas fuera del país son de Ucrania. Entre un cuarto y un 30% de los conductores ucranianos que trabajan en empresas de transporte polacas han solicitado permisos de ausencias para volver a luchar, según Maciej Wronski, jefe de la Asociación de Transporte y Logística de la empresa.

“La situación se está volviendo muy grave”, dijo Wronski, añadiendo que la escasez agrava la lucha del sector con los altos costes del combustible y la normativa de la Unión Europea. “Ahora nos enfrentamos a frenos logísticos que pueden tener un impacto adicional en la economía europea”.

La asociación polaca de desarrolladores inmobiliarios calcula que entre el 20% y el 30% de los trabajadores ucranianos han abandonado las obras desde que comenzó la invasión.

Hacia dónde huyen los refugiados de Ucrania
Número de residentes ucranianos en 2020
Menos de 20 mil, 20-40 mil, 81-160 mil, 161-490 mil, países de la UE 
Polonia: 548 mil
Ucrania: Más de 1 millón de personas desplazadas
Rusia: 48 mil
Bielorrusia: 374
Moldavia: 98 mil
Rumanía: 51 mil 
Hungría: 133 mil
Eslovaquia: 79 mil
Otros países de la U.E. 88 mil
La península de Crimea es territorio ucraniano anexionado por Rusia en 2014dfd

En la República Checa, unos 200.000 ucranianos están registrados oficialmente en el país, según la Cámara de Comercio checa. Algunas empresas ya han expresado su preocupación por la posible salida de trabajadores.

Metrostav AS, la mayor empresa de construcción de la República Checa, tiene subcontratistas que emplean a cientos de ucranianos, lo que hace que el sector sea vulnerable a la falta de personal. Según el portavoz de Metrostav, Vojtech Kostiha, la salida de un gran número de trabajadores podría afectar a los proyectos de todo el país. “En cierto modo creemos que son los ucranianos los que ayudan a construir todo lo que se hace aquí”, dijo Kostiha.

Budimex SA (BDX), la mayor constructora de Polonia, se ha ofrecido a pagar los salarios incluso después de que los trabajadores ucranianos agoten las vacaciones pagadas, y ha pedido a los subcontratistas que hagan lo mismo. “Queremos apoyarlos y que vuelvan, con suerte”, dijo el portavoz de Budimex, Michal Wrzosek.

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Los medios de comunicación locales han informado de que los autobuses que salen de las ciudades polacas están llenos de jóvenes ucranianos que regresan cargados de medicamentos, alimentos y ropa. La mayor distribuidora farmacéutica de Polonia, Neuca SA (NEU), ya ve una elevada demanda y solicitudes de suministros médicos.

Mientras esperaba el autobús en Praga, Lunga dijo que disfrutaba de su trabajo en el almacén, pero que no tenía ninguna opción real de volver. Su casa, en el óblast de Chernivtsi, aún no ha sido afectada por los combates.

“Todo está bien allí, pero recibí una llamada de mi hija adolescente durante la noche y supe que tenía que irme”, dijo, rompiendo a llorar. “Mi madre también está allí”.

Con la asistencia de Daryna Krasnolutska.

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Este artículo fue traducido por Andrea González