EE.UU.

Estrategia clásica de Wall Street se encamina a un trimestre peor que el de 2008

Es la más reciente señal de que el poder de cobertura de los bonos sigue desapareciendo en la era de la inflación, provocando la destrucción de riqueza en los fondos de pensiones estadounidenses

El vapor se eleva mientras los peatones cruzan una calle cerca de la Bolsa de Nueva York (NYSE) en Nueva York, Estados Unidos, el jueves 27 de diciembre de 2018.  Fotógrafo: John Taggart/Bloomberg
Por Anchalee Worrachate y Liz Capo McCormick
20 de junio, 2022 | 10:29 AM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg — Los profesionales de Wall Street siguen discutiendo sobre el destino de la estrategia 60/40, al tiempo que el enfoque equilibrado registra pérdidas a una escala que está sorprendiendo incluso a sus mayores críticos.

Con las acciones y los bonos del Tesoro cayendo de nuevo gracias a la dirección política cada vez más hawkish (partidario de política monetaria restrictiva) de la Fed, el método consagrado de asignar el 60% a la renta variable y el 40% a la renta fija se ha hundido un 14% en lo que va del actual trimestre. El resultado es peor que en las fases más graves de la crisis financiera mundial y la caída del mercado durante la pandemia, según los datos recopilados por Bloomberg.

Es la más reciente señal de que el poder de cobertura de los bonos sigue desapareciendo en la era de la inflación, provocando la destrucción de riqueza en los fondos de pensiones estadounidenses.

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No será un desafío menor para aquellos a los que se les paga para descubrir si la clase de activos saldrá de su embotamiento existencial o se hundirá aún más. Se trata de una apuesta cada vez más arriesgada sobre si el mundo sucumbe ante aún más inflación, a una recesión o incluso a una estanflación.

Por su parte, Goldman Sachs Group Inc. (GS) cree que los bonos del Tesoro siguen sin ser una cobertura mientras los bancos centrales endurecen la política a altos niveles. Por el contrario, empresas como JPMorgan Asset Management (JPM) consideran que los rendimientos, en máximos de varios años, ayudarán a que los bonos sean útiles en la próxima crisis.

Ningún lugar es seguro
La cartera 60/40 se prepara para un trimestre peor que incluso el de 2008
Azul: Variación trimestral del 60/40dfd

“Durante 2008-2009, el colapso total de las acciones fue un golpe brutal para el rendimiento”, escribieron los analistas de Bespoke Investment Group en una nota. “Pero a pesar de un enorme aumento de los diferenciales de crédito, los bonos no cayeron mucho ni durante mucho tiempo”.

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A lo largo de la última década, los fondos de pensiones invirtieron con la convicción de que los bonos seguirían produciendo ingresos constantes para compensar las pérdidas de la renta variable en cualquier caída del mercado. En gran medida, funcionó, ya que la estrategia 60/40 sólo terminó a la baja en dos de los últimos 15 años, a la vez que registraba una modesta volatilidad. Incluso durante la crisis financiera, cuando las acciones mermaron su rendimiento, el repunte de los bonos del Tesoro suavizó las pérdidas de la cartera.

Pero este año, la inflación se ha convertido en un riesgo demasiado grande para ser cubierto, afectando tanto a la renta fija como a la renta variable. La venta cruzada de activos se intensificó la semana pasada luego de la mayor subida de las tasas de la Fed desde 1994, y la perspectiva de que tenga lugar otra gran subida. Todo esto está afectando a los fondos de pensiones estadounidenses a un nivel que pocos veían posible hace tan sólo unas semanas.

La buena noticia es que una encuesta de Bloomberg entre economistas sugiere que el crecimiento de los precios al consumidor se ralentizará hasta el 6,5% anual en el cuarto trimestre y hasta el 3,5% a mediados del próximo año. Por su parte, JPMorgan Asset considera que la deuda pública parece ahora atractiva tras protagonizar una de las mayores caídas de la historia.

La premisa es que, con el aumento de las probabilidades de recesión, los rendimientos tienen margen para caer en el futuro. Aunque esto no es una gran noticia para los activos de riesgo como las acciones, la deuda soberana puede ayudar a amortiguar los golpes a las carteras en la próxima recesión.

“Si la gente está preocupada por el crecimiento, entonces los bonos, a los niveles actuales de rendimiento, se están convirtiendo en un diversificador mucho mejor”, dijo John Bilton, jefe de estrategia global de activos múltiples de JPMorgan Asset Management. “Cuando dejas de preocuparte demasiado por la inflación y vuelves a preocuparte un poco más por dónde cae el crecimiento, los bonos son importantes para una cartera”.

Sin cobertura 
La correlación positiva entre acciones y bonos es una mala noticia para las estrategias equilibradas
Blanco: Futuros del Tesoro genéricos (R1) 
Azul: Futuros genéricos del S&P 500 e-mini (L1)
Azul claro: Correlación (índice ES1, PR005,60,0) (TY1 COMB) 0,0854dfd

La opinión alternativa es que, con los funcionarios de la Fed encaminados a endurecer las condiciones financieras, se sigue construyendo un caso de que los rendimientos a 10 años subirán al 4% y más allá, lo que sugiere que los tenedores de bonos del Tesoro corren el riesgo de padecer más dolor.

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“Todavía existe la posibilidad de que los rendimientos del Tesoro sufran un shock bajista”, dijo Christian Mueller-Glissmann, jefe de estrategia de cartera y asignación de activos de Goldman Sachs. “Hay que idear nuevas formas de proteger la cartera y dejar de confiar sólo en los bonos”.

Entre las alternativas seguras que pregona Goldman están las operaciones long sobre el dólar y las llamadas estrategias de superposición de opciones.

Un tercer escenario plantea una amenaza aún más insidiosa para las carteras 60/40: Una desaceleración económica con una inflación obstinada a medida que la Fed se vea impotente para moderar las presiones sobre los precios causadas por la crisis de la oferta.

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“La cartera 60/40, que se supone que está preparada para todo, no está preparada para la estanflación”, afirma Nancy Davis, fundadora de Quadratic Capital Management.

Este artículo fue traducido por Andrea González

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