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Europa

Alemania alerta que cortes de gas rusos podrían ver efecto contagio similar a Lehman

La mayor economía de Europa se enfrenta a la perspectiva sin precedentes de que empresas y consumidores se queden pronto sin energía

gas
Por Arne Delfs y Vanessa Dezem
23 de junio, 2022 | 10:56 am
Tiempo de lectura: 5 minutos

Bloomberg — Alemania advirtió que las medidas de Rusia para recortar el suministro de gas natural en Europa podrían provocar un colapso en los mercados energéticos, trazando un paralelismo con el papel de Lehman Brothers en el desencadenamiento de la crisis financiera.

Los proveedores de energía están viendo como sus pérdidas se acumulan al verse obligados a cubrir volúmenes a precios elevados, por lo que existe el peligro de que se produzca un efecto contagio en empresas locales de servicios públicos y sus clientes, incluidos los consumidores y las empresas, dijo el jueves el ministro de Economía, Robert Habeck, tras elevar el nivel de riesgo del gas en el país a la segunda fase de “alarma”.

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“Si este rojo se hace tan grande que ya no se pueden seguir, todo el mercado corre el riesgo de colapsar en algún momento”, dijo Habeck en una conferencia de prensa en Berlín convocada con poca antelación. “Una suerte de efecto Lehman en el sistema energético”.

La mayor economía de Europa se enfrenta a la perspectiva sin precedentes de que empresas y consumidores se queden sin energía. Durante meses, el presidente ruso Vladimir Putin ha reducido gradualmente el suministro en aparente represalia por las sanciones impuestas por la invasión de Ucrania. Esto se intensificó la semana pasada luego de que se produjeran fuertes cortes en el principal enlace de gas con Alemania, poniendo en peligro las reservas para el invierno boreal.

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El aumento del nivel de alerta refuerza la vigilancia del mercado, y algunas centrales eléctricas de carbón se reactivarán. Habeck dijo que también es una señal para que Europa reduzca el consumo de energía, y que están previstas conversaciones con los socios de Alemania en el bloque europeo en los próximos días.

La fase de alerta también da al gobierno la opción de promulgar una legislación que permita a las empresas energéticas trasladar los aumentos de costos en los hogares y las empresas. Habeck dijo que, por ahora, estaba evitando implementar ajustes de precios para ver cómo reacciona el mercado.

“Será un camino pedregoso el que tendremos que recorrer como país”, dijo. “Aunque todavía no lo sintamos, estamos en una crisis del gas”, dijo.

Los futuros del gas holandés a un mes, la referencia europea, subieron hasta un 7,7% hasta un máximo de una semana de 137 euros (US$144) por megavatio-hora en Ámsterdam. Los contratos han ganado más de un 50% desde que el gigante estatal ruso del gas, Gazprom PJSC (GAZP), recortó los flujos del gasoducto clave Nord Stream en aproximadamente un 60%.

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Alemania, que depende de Rusia para más de un tercio de sus suministros de gas, promulgó la fase inicial de “alerta temprana” a finales de marzo, cuando las exigencias de pago en rublos por parte del Kremlin llevaron a Alemania a prepararse para un posible corte del suministro. El tercer y más alto nivel de “emergencia” implicaría el control estatal de la distribución.

La crisis se ha extendido más allá de Alemania: 12 Estados miembros de la Unión Europea están afectados y 10 han emitido una alerta temprana en virtud de la normativa sobre seguridad del gas, según declaró Frans Timmermans, responsable de clima de la Unión Europea, en un discurso ante el Parlamento Europeo.

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“El riesgo de una disrupción total del mercado del gas es ahora más real que nunca”, dijo. “Todo esto forma parte de la estrategia de Rusia para socavar nuestra unidad”.

Habeck, que también es vicecanciller, dijo que la medida rusa de cortar las entregas de gas a través del gasoducto Nord Stream hace casi imposible asegurar suficientes reservas de gas para el invierno sin medidas adicionales. Indicó que le preocupa que el enlace del Nord Stream no vuelva a su capacidad normal después de un periodo de mantenimiento de 10 días que comienza el 11 de julio.

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Alemania se ha apresurado en su búsqueda de llenar las instalaciones de almacenamiento de gas, pero sólo ha logrado un modesto avance. Las reservas están actualmente llenas en un 58%, y las empresas energéticas intentan alcanzar el objetivo del gobierno del 90% de capacidad para noviembre.

El miércoles, la tasa de llenado diario se redujo a la mitad y alcanzó el nivel más bajo desde principios de junio, según las cifras del regulador de la red alemana, conocido como BNetzA. A ese ritmo, se necesitarían más de 100 días para alcanzar el objetivo, ya bien entrada la temporada de calefacción en el país.

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“Aunque el suministro de gas está asegurado a corto plazo, las empresas de todos los sectores están muy preocupadas”, dijo Peter Adrian, presidente del lobby industrial DIHK, en un comunicado enviado por correo electrónico.

“Ante estos sombríos presagios que se ciernen, debemos hacer un esfuerzo conjunto para hacer todo lo posible por ahorrar gas para el invierno”, añadió.

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Plan de emergencia de gas de Alemania

Fase 1Fase de alerta tempranaIndicios de un deterioro considerable de la situación del suministro
Fase 2Fase de alarmaInterrupción del suministro de gas o aumento de la demanda, pero suministro asegurado
Fase 3Fase de emergenciaEl suministro de gas no es suficiente para satisfacer la demanda general

BNetzA aplicaría el racionamiento si el Gobierno activa la fase de emergencia. La agencia, con sede en Bonn, ha dicho que los locales de ocio probablemente verían cortados sus suministros, mientras que los consumidores y los servicios públicos críticos, como los hospitales, estarían protegidos.

El gas es una parte crucial de la combinación energética de Alemania y es más difícil de sustituir que el carbón y el petróleo rusos, que se están eliminando a finales de año. El combustible es fundamental para calentar los hogares y para los procesos industriales en los sectores químico, farmacéutico y metalúrgico.

Alemania ha tomado medidas para asegurar el suministro, entre ellas la toma de control de una filial local de Gazprom, rebautizada como Securing Energy for Europe GmbH. El país también está construyendo infraestructuras para importar gas natural licuado de EE.UU. y otros proveedores, pero no estarán listas hasta finales de este año.

Para apuntalar el mercado a corto plazo, el gobierno está poniendo a disposición líneas de crédito adicionales del prestamista estatal KfW para garantizar las inyecciones de gas en los lugares de almacenamiento.

Este verano se pondrá en marcha un modelo de subasta para animar a los consumidores industriales de gas a ahorrar el combustible, que podrá ser almacenado. El plan prevé que los principales proveedores de gas o los usuarios industriales publiquen ofertas con Trading Hub Europe, según un documento de BnetzA visto por Bloomberg. En caso de atasco, Trading Hub Europe aceptará la oferta más barata.

“La reducción del suministro de gas es un ataque económico de Putin contra nosotros”, dijo Habeck. “Es evidentemente una estrategia de Putin para intentar alimentar la inseguridad, hacer subir los precios y dividirnos como sociedad. Nos opondremos a ello”.

Con la asistencia de Chad Thomas, Zoe Schneeweiss, Andrew Reierson, Ewa Krukowska y Angela Cullen.

Este artículo fue traducido por Andrea González

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