Honduras

El cielo nocturnal del Mundo Maya se perfila como atractivo turístico

México, Belice, Guatemala, El Salvador y Honduras ven en el turismo astronómico la oportunidad de mostrar sus cielos sin contaminación de luz artificial para apreciar fenómenos y eventos astronómicos

Los países que conforman el Mundo Maya buscan otras estrategias para impulsar el turismo.
29 de julio, 2022 | 04:18 PM
Tiempo de lectura: 4 minutos

San Pedro Sula — El astrofotógrafo Sergio Montúfar recordó la experiencia que tuvo al ver el eclipse solar total del 21 de agosto de 2017 desde el yacimiento arqueológico Tikal, en Petén, Guatemala.

“Me pude dar cuenta de la oportunidad tan grande que tenemos todos en Mesoamérica desde los sitios mayas para impulsar el turismo astronómico”, dijo el especialista guatemalteco, en una conferencia desarrollada por la Organización Mundo Maya (OMM), que integran México, Belice, Guatemala, El Salvador y Honduras.

Ese día de agosto, habían unas 300 turistas en el sitio, pero nadie sabía del eclipse en el cielo, hasta que se percataron de los tres expertos observándolo en medio de la plaza con la protección y el equipo necesario.

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“Muchos empezaron a ver el eclipse directamente o a través de reflejos de agua, entonces tuvimos que actuar para evitarles un daño profundo en los ojos y enseñarles a verlo de forma saludable”, contó el también astrofotógrafo oficial del Planetario Ciudad de La Plata, en Argentina.

El fenómeno astronómico de hace casi cinco años atrajo a más 50.000 turistas de 26 países a los Estados Unidos, donde fue visible por completo, según cifras de Airbnb, y para los próximos años se estima que 15 millones de japoneses practicaran el turismo astronómico, proyecta la Unión Astronómica Internacional (IUA, por sus siglas en inglés).

“Países que tienen una influencia de contaminación lumínica muy grande son aquellos que van a buscar cielos nocturnos oscuros en un futuro”, agregó Montúfar, pionero en su país de la profesión de la astrofotografía, que mezcla la fotografía y la astronomía para captar imágenes de cuerpos celestes.

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En busca de nuevas experiencias

El turismo astronómico viene desarrollándose desde los años 90. Sin embargo, es hasta estas épocas en que empresas como SpaceX, Blue Origin y Virgin Galactic están compitiendo por el desarrollo del turismo espacial.

Más al alcance del bolsillo, está el turismo terrestre sobre cielos nocturnos oscuros, fenómenos y eventos astronómicos, el cual es una actividad recreativa, educativa y relacionada al espacio, con componentes patrimoniales, culturales y naturales.

Esta actividad puede desarrollarse en ciudades, áreas naturales, miradores, sitios arqueológicos, centros educativos como museos, planetarios y agencias espaciales. Uno de los grandes atractivos que promueve este segmento es el cielo nocturno sin contaminación lumínica”, explicó Montúfar.

El guatemalteco recordó el caso de Chile, el 2 de julio de 2019, cuando más de 307 mil turistas se congregaron en el valle del Elqui para experimentar el eclipse solar.

En términos cuantitativos, ese fenómeno dejó alrededor de US$83 millones en ingresos, a través de hotelería, gastronomía y venta de souvenirs y percibió un gasto promedio por visitante de US$190, según reportes del medios locales.

Características de Mesoamérica para disfrutar el cielo

Por el espacio territorial de Mesoamérica, existe un paisaje rico en cultura y naturaleza, describió Montúfar. “La naturaleza y la cultura se enlazan para crear experiencias únicas para el visitante y es que Mesoamérica no solamente es sitios arqueológicos; tiene volcanes, playas, selvas y en todas estas áreas se puede experimentar la noche de una manera increíble”.

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El astrofotógrafo destacó que Mesoamérica cuenta con fortalezas como características culturales y naturales, también se trata de una región con alta demanda turística. “Hay que estar preparados, porque cuando el Tren Maya esté listo, la demanda turística va a ser enorme y tenemos que sensibilizar a toda la población, especialmente en México para que la infraestructura que coloquen no contaminen los cielos nocturnos que aún posee”.

Además, los países ya tienen experiencia en el turismo de naturaleza y hay grupos de divulgación científica en cada país.

Entre las oportunidades, existe el incremento en el interés sobre el turismo de naturaleza, luego de la reactivación económica, el interés gubernamental por el desarrollo rural y evitar la migración, y también que hay segmentos desarrollados en los que puede integrarse como actividad adicional recreativa el observar el cielo.

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No obstante, dentro de las debilidades está el recurso humano limitado para desarrollar este tipo de actividades, la falta de financiamiento para programas de desarrollo sostenible y proyectos de alto impacto.

Sumado a ello, la falta de infraestructura turística en lugares denominado atractivos turísticos y la dinámica climática de Mesoamérica, que se caracteriza por épocas húmedas o secas.

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“Es bien importante que observemos el movimiento de la naturaleza para entender cuáles son las mejores épocas para practicar este tipo de actividad”, dijo Montúfar.

En la época seca se puede observar el brazo de Orión, la salida de la vía láctea en los amaneceres y dependiendo de la posición de la Tierra y los planetas alrededor del sol se puede observar conjunciones planetarias.

Perspectivas para la región

En criterio de Yadira Gómez, presidenta de la OMM y titular del Instituto Hondureño de Turismo (IHT), el astroturismo “es una opción para México, Belice, El Salvador, Honduras y Guatemala, porque no todo es arqueología, los cielos también ofrecen turismo sustentable”.

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En la conferencia, los representantes de la industria turística de cada país abordaron sobre cómo la inseguridad y la contaminación lumínica, que aumenta a medida crecen las ciudades y las poblaciones, son algunas de las amenazas para el desarrollo del turismo astronómico.

De acuerdo con estudios, el 83% de la población mundial vive de bajo de cielos contaminados por luz artificial, pero solo 1% de las personas conoce sobre este tipo de contaminación, que corresponde a la alteración de la oscuridad natural de la noche, provocada por luz desaprovechada, innecesaria o inadecuada.

Al buscar Mesoamérica desde la plataforma Light Pollution Map, muestra el nivel de contaminación lumínica de la región, pero también las oportunidades para los países. Por ejemplo, cielos totalmente oscuros al norte de Guatemala, hasta el sur de México; y de Honduras a Nicaragua. No así el caso de El Salvador.

El perfil del turista extranjero que practica esta actividad es estadounidense de entre 20 y 60 años, que cuenta con un alto nivel cultural, que planifica sus viajes con antelación y se informa sobre la oferta astroturística del destino que visita.

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