Citi alerta que la crisis en Medio Oriente podría llevar a la economía global a la recesión

Citi dice que persisten riesgos en cadenas clave como fertilizantes y chips, mientras la incertidumbre podría frenar consumo e inversión.

Por

Bloomberg Línea — Analistas de Citi (C) prevén que escenarios más severos derivados del conflicto en Medio Oriente podrían llevar el crecimiento mundial por debajo del 2%, elevar la inflación general por encima del 4% y aumentar los riesgos de recesión.

“La turbulencia en Oriente Medio presenta importantes riesgos a la baja para la economía global”, dice el documento Global Economic Outlook & Strategy de los estrategas de Citi.

En el escenario base, Citi proyecta un crecimiento mundial del 2,7 % para 2026, 0,2 puntos porcentuales menos que en febrero.

Sin embargo, “en general, mantenemos una actitud de cautela. Dada la evolución del conflicto, aún tenemos información limitada sobre la magnitud y la persistencia del impacto final”.

En escenarios adversos, con precios del petróleo persistentemente por encima de los US$100 por barril, el crecimiento mundial se podría reducir en un punto porcentual.

Ver más: ¿Bonanza o crisis de los 70? El impacto del petróleo en el dólar y la inflación de Latinoamérica en 2026

De darse esta situación, el crecimiento global se ubicaría por debajo del 2%.

Con ello, se incrementarían los riesgos de recesión, especialmente en los países importadores de petróleo.

Paralelamente, explica que la inflación global, “que se ha mantenido baja en los últimos años, podría dispararse en 2 puntos porcentuales, superando ampliamente el 4%”.

Consecuentemente, precios del petróleo más altos se traducirían en un mayor impacto.

El cálculo de Citi es que por cada aumento del 10% en los precios del crudo se podría reducir el crecimiento mundial entre 15 y 20 puntos básicos.

A su vez, la inflación general subiría entre 30 y 40 puntos básicos.

“Estos efectos son menores que en décadas anteriores debido a la mayor flexibilidad económica mundial y a la menor intensidad energética”, dice.

Aun así, dice que la recesión global no se convertiría en su escenario base.

Explica que la economía global “ha superado con éxito” diversas crisis en los últimos años, manteniendo un crecimiento cercano a la tendencia.

En comparación con las perturbaciones del mercado petrolero de la década de 1970, la capacidad de la economía global para adaptarse a las crisis ha aumentado enormemente”, dice.

En el caso de Latinoamérica, la previsión de Citi es que la economía crezca apenas un 2,1% este año y 2,3% en 2027.

Para Brasil, la mayor economía del continente, espera un crecimiento del 1,8% tanto en 2026 como en 2027. Y México crecería solo 1,4% en 2026 y 2% el próximo año.

Economía más resiliente, pero con desafíos claros

Los analistas explicaron que, si bien la economía global es más resiliente que en décadas pasadas debido a su menor intensidad energética y mayor flexibilidad, “las cadenas de suministro de bienes críticos como fertilizantes y semiconductores están en riesgo, y la mayor incertidumbre podría frenar el consumo y la inversión”.

El cierre del estrecho de Ormuz recorta de forma marcada la oferta de petróleo y, en consecuencia, impulsa con fuerza al alza los precios internacionales del crudo.

La mayor parte del petróleo que fluye a través del estrecho de Ormuz se dirige hacia Asia, de acuerdo con Citi.

Ver más: La guerra en Medio Oriente reaviva la inflación y frena el crecimiento global: OCDE

Países en Asia como Corea del Sur, Japón e India enfrentan los mayores vientos en contra debido a su fuerte dependencia de combustibles importados y a su exposición directa a interrupciones en el estrecho de Ormuz.

China, según Citi, también se enfrenta a una exposición significativa a los precios más altos del petróleo.

Sin embargo, en su caso, dice que “los desafíos parecen manejables dadas las enormes reservas estratégicas de petróleo del país y, probablemente, el aumento de las compras de crudo ruso”.

Para los analistas, la UE también es vulnerable en la medida en la que enfrenta dificultades no solo por los precios más altos del petróleo, sino también por la interrupción del suministro de GNL de Catar.

En contraste, ve que Estados Unidos y Canadá están relativamente mejor posicionados como exportadores netos de petróleo.

Respuestas de los bancos centrales

Citi señala que, aunque el mercado descuenta una política monetaria más restrictiva, la mayoría de bancos centrales sigue, por ahora, con “sus políticas previas a la crisis, al menos hasta que se aclaren los contornos del impacto”.

“Nos preocupa que la fijación de precios en el mercado se esté produciendo con demasiada rapidez (...). Los bancos centrales se encuentran sin un plan de acción claro”, explican.

Los bancos centrales se enfrentan a la disyuntiva en el contexto actual entre contener la inflación sin frenar más el crecimiento.

“Creemos que una estrategia de ‘observar y esperar’ sería apropiada, aunque los bancos centrales tardaron demasiado en endurecer sus políticas tras la pandemia”, según el documento de Citi.

Si las tensiones petroleras persisten, podría abrirse el debate sobre estímulos fiscales, pero el alto endeudamiento limita seriamente ese margen. “Dado que la deuda pública se encuentra en niveles históricamente altos en muchos países, creemos que la necesidad de implementar tal medida es considerable”.

Ver más: ¿Refugio seguro? JPMorgan destaca atractivo de América Latina con la guerra en Medio Oriente