La fuerte corrección en el oro revela su vulnerabilidad a cambios en el apetito de riesgo global. La salida masiva de capital desde derivados y fondos apalancados forzó ventas por más de US$4.000 millones.
El crudo de referencia alcanzó su nivel más alto desde septiembre impulsado por riesgos geopolíticos en Medio Oriente, disrupciones puntuales en la oferta global y una demanda inesperadamente fuerte.
El avance del índice se apoya en el boom de la inteligencia artificial, expectativas de ganancias sólidas y estímulo fiscal bajo la administración Trump.
El rebote de las acciones energéticas en 2025 refleja un cambio en la percepción de largo plazo sobre el sector, que vuelve a captar interés a medida que la demanda global se mantiene firme.
Wall Street se divide tras los resultados de Netflix: ingresos por encima del consenso, pero previsiones operativas más débiles y expectativas de que la acción vuelva a subir.
El nuevo conflicto entre la Unión Europea y la Casa Blanca gira en torno a Groenlandia, pero sus efectos pueden extenderse al comercio y la seguridad continental.
Las acciones europeas, que han superado a las estadounidenses en el último año, se desplomaron el lunes después de que Trump anunciara nuevos aranceles a los países que respaldan a Groenlandia.
Los bancos coinciden en que el precio del oro seguirá subiendo, impulsado por la demanda de cobertura ante la incertidumbre política, la tensión global y los desafíos en el mercado de metales.
Citi estima que el crecimiento mundial fue del 2,9% en 2025 y que se moderará este año y el próximo al 2,8%, a medida que el efecto de los aranceles se vayan extendiendo gradualmente por la economía mundial.