Ciudad de México — Los proyectos de infraestructura y energía que promueva el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum podrían impulsar las emisiones en el mercado bursátil local, estimó la casa de bolsa de Citi México en entrevista con Bloomberg Línea.
El director general de la entidad, Antonio Espíndola, dijo que en el mediano y largo plazo espera que los mercados de capitales sean facilitadores del crecimiento económico del país, ante el limitado espacio del Gobierno para invertir y que el financiamiento de la banca para estas iniciativas será parcial.
“Si el mercado encuentra por parte del Gobierno una oferta, tanto en infraestructura como energía, de proyectos que pudieran ser interesantes, creo que podemos tener un punto de encuentro para acrecentar el tamaño del mercado”, dijo el directivo.
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Espíndola anticipó que las colocaciones ocurran en particular mediante vehículos como los fideicomisos de inversión en energía e infraestructura (llamados Fibra E), un vehículo que permite a los inversionistas participar en una cartera de proyectos como carreteras o redes de transmisión eléctrica, por tratarse de la salida natural para este tipo de inversiones.
Además, dijo, estos debuts permitirían abrir nuevos horizontes en ambos sectores que hoy tienen una participación casi inexistente en el mercado bursátil mexicano.
Virajes de la Fibra E
La Fibra E fue creada en 2015 bajo la administración del expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) como una alternativa de inversión derivada de la reforma energética, que impulsó en su gobierno para abrir el sector a la participación de empresas privadas.
El operador de carreteras y obras de infraestructura Pinfra emitió la primera Fibra E orientada al sector de infraestructura en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en 2016 y dos años después, la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) emitió el primero de estos vehículos enfocado al sector energético. Existen otras ocho Fibras E listadas tanto en la BMV como en la Bolsa Institucional de Valores.
La apertura a los privados en el sector energético cambió durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-1014), quien impulsó reformas para favorecer a las empresas públicas CFE y Petróleos Mexicanos (Pemex), además de criticar las alianzas público-privadas establecidas por sus antecesores al considerarlos como esquemas abusivos en beneficio de las empresas.
Sheinbaum se ha distanciado de algunas políticas de su predecesor y compañero político, al retomar las alianzas con privados, ahora denominadas como inversiones mixtas.
La mandataria presentó en febrero un plan para potenciar la inversión tanto pública como mixta, y reavivar el crecimiento económico del país. La meta es alcanzar MXN$5,9 billones al finalizar su gobierno en 2030, donde más de la mitad de los recursos serán para proyectos de energía, mientras el resto se destinaría a otros siete sectores estratégicos: trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.
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“Creo que la diferencia que sí estamos viendo con el actual gobierno es que, al menos, hay un diálogo o una intención de tener apertura al diálogo a poder tener mecanismos a través de asociaciones público-privadas que también de alguna forma fueron prácticamente vetadas en el sector anterior”, dijo Espíndola a Bloomberg Línea.
La semana pasada, se publicó la nueva Ley de Infraestructura, que establece la incorporación de diversos esquemas y vehículos financieros, como los fideicomisos públicos y privados, que permitirían al Gobierno de México destinar recursos del capital privado, la banca de desarrollo e inversionistas institucionales hacia infraestructura pública, sin que sea gasto público, ni genere deuda o afecte al déficit fiscal.
Con información de Zenyazen Flores













