Las 5 razones por las que América Latina resiste mejor a los choques de la economía mundial, según Citi

Citi presentó su Economic Outlook con perspectivas positivas para la economía de América Latina, que se mantiene resiliente pese a los choques económicos globales.

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Bloomberg Línea — Citi (C) considera que América Latina ha demostrado que puede resistir a los choques de la economía mundial y mantenerse resiliente.

“Hemos visto una enorme resiliencia de las economías latinoamericanas en este entorno de choques adversos”, dijo Ernesto Revilla, economista jefe para América Latina de Citi durante la presentación del Economic Outlook. “Vemos mejores perspectivas y resiliencia de lo que veíamos hace un par de meses”.

Revilla manifestó que América Latina ha mostrado solidez frente a la reconfiguración geopolítica y comercial global, apoyada en cinco factores.

En primer lugar, expuso en la presentación que la región se mantiene alejada de los principales focos de conflicto geopolítico, lo que mejora su atractivo para la inversión.

“Eso hace que los inversionistas vean a nuestra región como un buen lugar, con gran potencial, si es que las políticas económicas se vuelven más amigables y favorables para la inversión”, señaló Ernesto Revilla.

En segundo lugar, dijo que la región se ha visto favorecida por el reordenamiento del comercio mundial, ya que Estados Unidos continúa demandando materias primas, alimentos y manufacturas producidas (de bajo y mediano valor agregado) en América Latina en medio de su desacoplamiento de Asia, especialmente de China.

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Un tercer elemento es que, al menos en el corto plazo, los mercados laborales latinoamericanos están menos expuestos a la disrupción provocada por la inteligencia artificial, debido a la mayor participación de empleos informales y de menor especialización, menos susceptibles de ser reemplazados por esta tecnología.

“La inteligencia artificial probablemente va a provocar mucha destrucción en mercados laborales de alta habilidad, de cuello blanco, en ciertas industrias sofisticadas, como pueden ser finanzas, consultoría, desarrollo de software, etcétera”, dijo Revilla.

Pero América Latina “tiene una proporción mayor de trabajos que no están sujetos a la disrupción inicial por la inteligencia artificial”.

“Parte de lo que nos detenía en el pasado, que eran esos mercados laborales menos sofisticados, ahora se convierten en un factor favorable porque están menos sujetos a disrupción por inteligencia artificial, al menos en el corto plazo”, anotó.

A ello se suma un entorno macroeconómico favorable, caracterizado por una combinación de un dólar más débil que favorece a las monedas locales y precios elevados de las materias primas, factores que benefician a las economías exportadoras de América Latina y mejoran sus términos de intercambio.

“El dólar débil actúa como un viento a favor para nuestras economías que mantiene a nuestras monedas estables e incluso fortaleciéndose”, señaló.

Asimismo, dijo que los mercados perciben con optimismo el giro político observado en varios países de la región, citando el caso de Colombia y Perú, al considerar que podría favorecer políticas más amigables con la inversión y el crecimiento.

Según Revilla, “los analistas y los participantes del mercado están previendo un giro hacia políticas que incrementen la confianza de la inversión”. Sobre todo, “que puedan destrabar parte de esa inversión que ha estado castigada en la región y que ha provocado un crecimiento relativamente bajo”.

No obstante, Ernesto Revilla advierte que el principal desafío será la capacidad de implementar esas reformas en un contexto de alta polarización política y congresos fragmentados.

Si bien consideró que “la primera parte de la ecuación ha sido favorable, todavía queda la ejecución sobre la cual hay más dudas y más restricciones”.

“En este momento tenemos una macroeconomía favorable y un giro político favorable para la inversión”, sintetizó el economista de Citi.

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Proyecciones para América Latina

Las proyecciones de Citi apuntan a un crecimiento moderado en la mayoría de las economías latinoamericanas durante 2026 y 2027.

República Dominicana lideraría la expansión entre los países analizados, con un crecimiento de 4,1% en 2026 y 4,4% en 2027, seguida por Panamá (4,1% y 4,3%) y Costa Rica (3,5% y 3,4%).

Perú crecería un 2,9% en 2026 y un 3% en 2027, mientras que Argentina avanzaría un 2,9% y 3,1%, respectivamente.

Colombia registraría una expansión de 2,5% este año y de 2,4% en 2027.

En Uruguay, el crecimiento se moderaría a 1,8% en 2026 antes de acelerarse a 2% en 2027.

Brasil, la mayor economía de Latinoamérica, crecería un 1,8% en ambos años, según Citi.

La economía de Chile pasaría de crecer un 1,7% a un 2,3% y la de México de un 1,1% a un 2%.

En cambio, El Salvador se desaceleraría ligeramente, de 2,5% a 2,4%.

En materia de inflación, las perspectivas muestran una desaceleración en la mayoría de los países hacia 2027, aunque con diferencias importantes.

Argentina seguiría registrando una de las inflaciones más altas de la región, aunque bajaría de un 29,5% en 2026 a un 25,5% en 2027.

En Colombia, la inflación aumentaría de un 5,1% en 2025 a un 6,2% en 2026 antes de moderarse a un 4,2% en 2027.

En Brasil, la inflación pasaría de un 4,8% a un 4%; en México de un 4,4% a un 3,7% y en Uruguay de un 4,2% a un 4,5%.

En República Dominicana se ubicaría en 3,9% en 2026 y en 4% en 2027.

En Chile pasaría de un 3,8% a un 3,2% y en Perú de un 3,4% a un 2,5%.

En Panamá aumentaría de un 1,5% a un 1,8%; en Costa Rica de un 1,2% a un 2,3%; y en El Salvador permanecería estable en torno a 1,5% durante ambos años.

Panorama global

Aunque la proyección de crecimiento de la economía mundial se redujo de un 2,9% a un 2,5% para 2026, “el escenario más adverso” perdió fuerza tras disminuir el riesgo de una escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

El escenario central de Citi contempla una caída gradual del precio del petróleo hasta unos US$65 por barril en la primera mitad de 2027, lo que aliviaría las presiones inflacionarias globales.

“Esa es una buena noticia para la economía global, es un escenario que ha incrementado significativamente en probabilidad”, señaló.

No obstante, persiste el riesgo de nuevas tensiones en Medio Oriente que podrían disparar nuevamente los precios del crudo y afectar el crecimiento mundial. “Pero sin duda tiene mucha más probabilidad el escenario favorable de una baja en el precio del petróleo hacia adelante”, matizó.

Si las tensiones en Medio Oriente volvieran a escalar y el estrecho de Ormuz se cerrara nuevamente, el precio del petróleo podría superar los US$115 por barril.

Ese escenario implicaría un mayor impacto inflacionario sobre la economía global, con un menor crecimiento y una inflación más alta.

Y aunque “no es el escenario base actualmente, no puede descartarse completamente”, reconoció Revilla.

Para América Latina, uno de los principales factores de resiliencia sigue siendo la fortaleza de la economía de Estados Unidos.

Un mercado laboral sólido y una manufactura dinámica continúan impulsando el turismo, las remesas y la demanda por exportaciones de la región, de acuerdo a la presentación.

“El mercado laboral de Estados Unidos, a pesar de todo, sigue fuerte, sigue resiliente. Eso nos ayuda, por supuesto”, señaló el economista en la presentación del informe.

Y la manufactura experimenta una dinámica positiva que no respondería únicamente al auge de la inteligencia artificial y a las inversiones en centros de datos y su cadena de proveedores, sino también a un incipiente renacimiento del sector en general en EE.UU.

Sin embargo, Citi dice que aparecen señales de cautela en la medida en la que los hogares estadounidenses enfrentan una desaceleración de sus ingresos reales y una tasa de ahorro baja, lo que podría moderar el consumo en la segunda mitad del año.

“No todos los datos son favorables en Estados Unidos. Hay datos que van en sentido contrario, que les estamos poniendo atención y estamos viendo señales mixtas, sobre todo en la fortaleza del consumidor estadounidense, que ya se encuentra con menos margen de flexibilidad para su consumo”, anotó.

A ello se suma la incertidumbre sobre la trayectoria de la Reserva Federal.

La persistencia de la inflación y una comunicación menos predecible del banco central con la llegada de Kevin Warsh aumentan la volatilidad de los mercados y dificultan anticipar el rumbo de las tasas de interés.

En general, este es un factor clave para las economías latinoamericanas por su impacto sobre los flujos de capital y las condiciones financieras.

Citi señala que los mercados envían señales encontradas, pues mientras las bolsas mantienen un fuerte optimismo impulsado por la inteligencia artificial, los mercados de renta fija reflejan mayor preocupación por la inflación y los riesgos fiscales.

Este contraste apunta a un entorno de cautela y volatilidad para los próximos meses, pese a la resiliencia que ha mostrado América Latina. “¿Qué queremos decir con esto?, que nos preparemos para un escenario todavía de cautela y de probable volatilidad futura en la medida que los mercados encuentran qué historia es la correcta".

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